Skoda Yeti Elegance Outdoor 2.0 TDI 110cv 4×4

Skoda Yeti Outdoor 2.0 TDI 110cv 4x4 Elegance (8)

Empezamos este nuevo año 2015 con la prueba del renovado Skoda Yeti, que ha sufrido hace poco un lavado de cara. Adaptándolo a la actual imagen de la marca.

Si bien el lavado de cara era necesario, a nuestro parecer le ha quitado al Yeti su señal de identidad, ahora es un todo camino más del mercado.

Su aspecto exterior ha pasado a ser más serio y soso, con grupos ópticos tanto delanteros como traseros de nueva factura. También con nuevos paragolpes dependiendo si se trata de la versión Outdoor o no. Como la unidad aquí probada.

La gama de motores para este nuevo Yeti es muy extensa, tanto en gasolina como diésel. Teniendo la posibilidad de escoger la potencia que más se ajuste a nuestras necesidades. Nuestra unidad monta el 2.0 TDI en su potencia más baja, 110cv.

Quizás nos preguntemos porque en el mismo modelo cohabitan dos mecánicas diésel de potencia tan semejante como son el 1.6 TDI de 105 y este 2.0 TDI de 110cv. ¿No sería lo más normal dejar el 1.6 TDI de 105cv para ambos casos? Pues bien, puede tener su explicación o así lo vemos nosotros después de probar durante una semana el Yeti con 2.0 TDI de 110cv.

El 1.6 TDI para la actual gama y así lo fue en la anterior va asociado a la versión Greenline, es decir, para las versiones menos contaminantes y ahorrativas de carburante de Skoda. Probamos hace ya un tiempo el anterior Yeti con esta mecánica y nos pareció acertado en cuanto a consumos y con una potencia justa pero correcta. Se trataba de una unidad con tracción delantera, el Greenline no puede llevar tracción 4×4.

El 1.6 TDI de 105cv se mostró capaz de mover el peso en vacío del Yeti. Había que pisar con decisión si queríamos emprender un adelantamiento o sacar a relucir la máxima aceleración del propulsor. En la parte baja del tacómetro el 1.6 TDI se muestra lento en reacciones y con poca chispa. Es, superando las 2000 revoluciones cuando despierta de ese letargo momentáneo y empieza a empujar con decisión. Esto añadido a que se trata de un todo camino con cierto peso lo convierte en ciertas circunstancias en incómodo.

El 2.0 TDI a pesar de tener tan sólo 5 cv más que el 1.6 TDI de 105cv tiene un comportamiento totalmente diferente. Es más agradable al uso, sobre todo en ciudad. Donde en esta ocasión la cilindrada manda, disfrutando de unos mejores bajos con una respuesta más viva y contundente. Dando lo mejor de sí a partir de las 1800 revoluciones para entregar la potencia máxima a las 4200 revoluciones. Eso sí, en cuanto a consumos el 1.6 TDI es capaz de conformarse con menos carburante que el 2.0 TDI. También hay que tener presente que el 2.0 TDI de 110cv lo hemos probado en una unidad que dispone de tracción 4×4, que siempre es un extra en el consumo, tanto por mayor peso como por mayor arrastre.

Visibilidad
En el panorama de la visibilidad el nuevo Yeti no presenta problemas ni deficiencias aparentes. La visión fronto/lateral es francamente buena, los pilares A aun teniendo un grosor considerable no molestan en la visión directa del conductor.

La visibilidad trasera/lateral tampoco presenta problemas, las lunas son de buen tamaño y nos dejan ver con claridad a través de ellas. Los reposacabezas en este caso no son un impedimento, regulándolos en su posición más baja no dan problemas. El Yeti se comercializa con la opción de faros bi xenon, la unidad probada contaba con este extra que a día de hoy se hace imprescindible. La cantidad lumínica de estos faros en comparación con los halógenos es notable a simple vista. Si asiduamente conducimos por vías poco o no iluminadas este extra debería ser fundamental, lo agradeceremos.

Impresiones de Conducción
La unidad probada montaba el motor 2.0 TDI de 110cv que a nuestro parecer tiene potencia suficiente para todo uso con unos consumos verdaderamente ajustados. Es un motor que permite una agradable conducción, disponiendo de buenos bajos y medios.

Teniendo en cuenta su peso de 1.525kg. En zonas reviradas el comportamiento es mejor que el de un SUV, con un buen agarre y pocos balanceos. La altura disponible con el suelo no le merma un buen paso por curva. En tierra el comportamiento es francamente asombroso, el único límite que nos encontramos era el de los neumáticos de verano, que son para carretera y no para tierra. Con unos neumáticos acorde a la situación el Yeti puede dar mucho de sí. Buen ángulo de ataque y de salida. Tracción total gobernada por un embrague auto-acoplable HALDEX, éste manda fuerza al eje trasero cuando hay pérdidas de adherencia.

Frenada
El equipo de frenos ha de soportar frenadas prolongadas y mucho trabajo por campo. Monta discos en ambos ejes, delante discos ventilados de 288mm. Detrás discos macizos de 233mm. El sistema funciona a la perfección en condiciones normales. Abusando de él la fatiga no hace presencia repentinamente, es más, a lo largo de toda la prueba los frenos cumplieron con excelente nota. El Yeti dispone de ayuda electrónica a los descensos controlando la velocidad, muy útil para el campo. ABS de última generación que funciona actúa cuando debe, dejando al conductor libertad.

Tracción
El Yeti dispone de tracción total mediante un embrague acoplable HALDEX, este sistema se basa en que si hay una pérdida de adherencia automáticamente se pone en marcha mandando fuerza al eje trasero. En una conducción normal por ciudad es más que normal ir solo con la tracción delantera. Dicha tracción total se nota mucho en pistas de tierra donde podemos ver directamente sus efectos, en sitios donde un tracción delantera no puede pasar, el Yeti pasa sin miramientos.

En conducción es un plus de seguridad en carreteras muy mojadas, con nieve o hielo. En una conducción más decidida también es un plus de seguridad, mayor adherencia en momentos clave, y eso que el Yeti no ha sido fabricado para tal fin.

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Estabilidad
Cuando un vehículo se le considera off road siempre pensamos rápidamente en una menor estabilidad por la mayor altura, en parte es cierto, solo que hoy en día ya no es como hace años. Los sistemas de amortiguación son capaces de mantener una mayor altura disponible y no acusar un balanceo exagerado en curvas y con un buen confort.

El Yeti cuenta con un buen recorrido útil de la suspensión, suspensión que por su parte se muestra equilibrada, absorbe baches sin ser brusca ni blanda. En carretera apenas hay diferencia de ir en un Fabia a un Yeti. Se muestra estable en cualquier situación, lógicamente dentro de unos márgenes de seguridad. El ESP (control de estabilidad) de serie en la versión probada es poco intrusivo en carretera y mucho en campo, donde se adapta al tipo de terreno que pisamos para una mejor eficacia.

Reposacabezas
El Skoda Yeti es espacioso por dentro, homologa cinco plazas útiles, las cuales todas ellas disponen de reposacabezas. Los delanteros regulables en altura e inclinación. Los traseros solo regulables en altura.

Cinturones
Homologando cinco plazas útiles, todas ellas disponen de cinturones de seguridad con tres puntos de anclaje. Los delanteros incorporan pretensores pirotécnicos y avisador acústico de cinturón no abrochado.

Bebes y Niños
El nuevo Skoda Yeti por su espacio interior y maletero es un perfecto candidato para un uso familiar. El acceso a las plazas traseras es cómodo, rápido y sin problemas. Podemos introducir una sillita de bebe fácilmente. El maletero de buen tamaño dispone de un espacio de 405 litros.

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Airbags
El Skoda Yeti dispone de un buen surtido de airbag de serie, delanteros, laterales, de cortina, traseros.

Euroncap
En las pruebas EuroNCAP el Skoda Yeti obtiene: 5 estrellas para la protección de ocupantes y 3 estrellas para la protección infantil un total de 32 puntos sobre 36.

Recuperaciones
Gracias a la ayuda de la sobre alimentación del motor diésel las recuperaciones adelantamientos e incorporaciones son más rápidas. Si no fuera por el Turbocompresor el Yeti sería un vehículo lento en cifras y en la práctica, nos veríamos obligados a estirar marchas para mínimamente poder adelantar algún coche, y encima con unos consumos nada bajos. Pero no es el caso del Yeti con el 2.0 TDi de 110cv. El 0 a 100km/h lo realiza en 12,2 segundos. La velocidad máxima según ficha es de 174km/h.

Caja de Cambios
El cambio de marchas es manual de 6 relaciones, el tacto de accionamiento de la palanca es bastante áspero, las marchas entraban bien, pero no con facilidad. La caja de cambios una vez adquiría su temperatura de servicio cambia completamente, el manejo se volvía más rápido y desaparecía totalmente las asperezas de cuando esta fría. El escalonamiento de las marchas está pensado para unos consumos bajos y no para prestaciones, las primeras marchas dotaban al motor de buen empuje, la 5ª y 6ª marcha claramente eran para bajar consumos y sonoridad del motor que en el Yeti no viene nada mal. Dada la alta rumorosidad de los neumáticos en el interior del vehículo.

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Circulando por Carretera
El uso del nuevo Skoda Yeti ha sido principalmente por todo tipo de carreteras, buscando el mayor ahorro, y viendo cuantos kilómetros era capaz de hacer el Yeti con un solo depósito. Respetando todos los límites de las vías conseguimos una media en 6,3 litros a los 100km durante un buen rato en la prueba. Con dicha media el alcance en kilómetros según el ordenador de a bordo del Yeti era cercano a los 900km, que con el paso de los kilómetros bajo considerablemente, 100km de golpe, dejando un alcance máximo de 800km. Que no está nada mal para un depósito de 60 litros.

El comportamiento del Skoda Yeti en carreteras de un único sentido es sosegado, ya que es un vehículo para no correr, es otra filosofía, debemos ver las cosas de otra manera, con los 110cv del 2.0 TDI podemos adelantar sin problemas. El consumo homologado en este tipo de vías es de: 5 litros a los 100km.

Circulando por Autopista
En autopista/autovía el Yeti acusa movimiento lateral si hace un día de viento, es un movimiento más bien pesado, porque no varía la trayectoria del Yeti pero sí nos obliga a estar pendiente del volante por si pudiéramos salirnos del carril. Uno de los puntos a favor del Yeti es su suspensión, que en nuestras carreteras Españolas es de agradecer. Es una delicia tener un vehículo así, ya que cualquier bache lo filtra a la perfección. Los neumáticos de serie en medida 225/50/17″ también ayudan a conseguir mayor confort en todo tipo de vías. En autopista/autovía los consumos suben poco, situándose en 6,5 litros a los 100km. El homologado nos dice que podemos llegar a bajarlo hasta 5,9 litros a los 100km

Circulando por Ciudad
Y como es lógico la ciudad es donde mejor rueda el Yeti, su comportamiento es muy bueno, el motor tiene fuerza desde muy bajas vueltas permitiéndonos abusar de las marchas largas. El “pequeño” tamaño del Yeti es ideal para aparcar en sitios pequeños sin casi tener que hacer maniobras. No sufrirá nuestra espalda entre badén y badén, gracias a una suspensión pensada para ello. En el anterior Yeti notamos que se dejaba notar por ciudad una elevada rumorosidad proveniente del motor al habitáculo y vibraciones a los pedales y palanca de cambios. Con esta unidad no hemos notado lo mismo y tratándose del mismo bloque, 2.0 TDI, nos agrada saber que ahora en este aspecto es menos rumoroso.

El consumo del Yeti en ciudad es relativamente bajo, nuestra media se situó en unos escasos 8,2 litros a los 100km. El consumo homologado es cercano, 7,5 litros a los 100km. Las emisiones de CO2 gr. /Km. son de 154. Euro V.

Calidad de Acabados
Acabados de buena apariencia y tacto, ajustes correctos.

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Calidad de Materiales
Los materiales utilizados son de correcta calidad, abundan los plásticos blandos por el salpicadero.

Conclusiones
En resumen: el Skoda Yeti es un excelente SUV, para todo uso. Funciona de maravilla para un uso exclusivo en ciudad. Permite viajar con el sin problemas. Y, también, permite disfrutar de él en carreteras reviradas. A pesar de ser un todo camino dispone de una alta estabilidad en curva. Y su conducción es muy sencilla.

En zonas de tierra se desenvuelve francamente bien a pesar de no ser un todo terreno nativo. Permite entrar por camino que entrañan cierta dificultad. Cuenta con unos buenos ángulos y altura libre al suelo. El límite, los neumáticos. La tracción 4×4 cumple bien su labor y es capaz de sacarnos de más de un apuro.

A favor: Motor(agrado de uso), espacio interior, consumos.

A mejorar: Altura boca de carga maletero, rumorosidad neumáticos.

Redactor y probador: Daniel Galdeano Martínez
Fotos: Daniel Galdeano Martínez

 

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