Nos ponemos al volante del Volkswagen Golf equipado con uno de los motores de gasolina más interesantes de su gama. Un propulsor que, por funcionamiento, prestaciones y especialmente por sus ajustados consumos puede convertirse en una alternativa muy seria frente a más de un motor diésel.

Hablamos del nuevo 1.5 eTSI de 150 CV, una mecánica que toma el relevo del conocido 1.4 TSI empleado en la anterior generación del Golf, aunque este último propulsor estuvo presente, hasta hace no mucho, en versiones como la variante GTE.

El actual 1.5 eTSI que Volkswagen comercializa en España supone una evolución del anterior 1.4 TSI. Cuenta con mayor cilindrada, mantiene el sistema de desconexión de cilindros y ofrece unos consumos realmente contenidos.

También existe una variante menos potente de este mismo motor, con 130 CV, que ofrece igualmente unas buenas prestaciones y permite conseguir cifras de consumo todavía más ajustadas. Y, por encima versiones como el Skoda Fabia 130, que eleva la potencia del 1.5 TSI hasta los 177cv. Las nuevas versiones Hybrid disponen de 170cv mediante el apoyo de un motor eléctrico, el 1.5 TSI sigue disponiendo de 150cv.

En comparación con el antiguo 1.4 TSI, el nuevo 1.5 TSI se siente algo más lleno en la entrega de potencia. Las diferencias al volante no son especialmente grandes, aunque sí transmite una respuesta algo más contundente cuando solicitamos al motor toda su capacidad.

Sube de vueltas con facilidad y los 150 CV resultan aprovechables a lo largo de prácticamente todo el régimen de giro. Sus prestaciones quedan demostradas con un 0 a 100 km/h que puede completar en apenas 8,4 segundos.

Pero dejando a un lado el propulsor de nuestra unidad de pruebas, el nuevo Golf presenta también una imagen completamente renovada. Volkswagen continúa apostando por una evolución de su diseño, una línea continuista que no pretende romper radicalmente con generaciones anteriores. En este caso la marca vuelve a jugar sobre seguro.

El acabado correspondiente a nuestra unidad es el R-Line. Es escalon de la antesala de las versiones más prestacionales como son el GTi/GTE o el R.

El acabado R-Line ya ofrece de serie todo aquello que podemos necesitar en el día a día. Sin embargo, nuestra unidad de pruebas incorporaba además un buen número de elementos de equipamiento que elevaban notablemente su dotación.

Entre ellos encontramos unas llamativas llantas de 18 pulgadas, faros delanteros Full LED matriciales y dinamicos, el Volkswagen Digital Cockpit y una amplia relación de sistemas de asistencia a la conducción que iremos detallando a lo largo de esta prueba.

El Virtual Cockpit, al igual que ya sucedía en el anterior Golf Mk 8, utiliza una pantalla TFT para mostrar una gran cantidad de información delante del conductor. Podemos consultar desde los habituales datos de consumo, autonomía o velocidad media hasta utilizar el sistema de navegación directamente desde el cuadro. Su funcionamiento resulta sencillo, intuitivo y muy práctico.

Dependiendo del nivel de acabado elegido, los asientos pueden variar. En el caso concreto del acabado R-Line de nuestra unidad, nos han parecido capaces de sujetar correctamente el cuerpo, a pesar de no encontrarnos ante una versión con orientación deportiva.

En el apartado mecánico también encontramos importantes novedades. El nuevo 1.5 eTSI mantiene los 150 CV del motor anterior, pero consigue reducir tanto el consumo de combustible como las emisiones.

Este propulsor mejora su eficiencia y, dependiendo de la versión, puede llegar a detenerse mientras circulamos sin que desaparezca la asistencia necesaria para los frenos o la dirección. Es precisamente una de las características presentes en el Golf probado, ayudando a reducir el gasto de combustible y permitiendo obtener la etiqueta medioambiental ECO, especialmente interesante para circular por grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

Nuestra unidad incorpora el nuevo 1.5 eTSI de 150 CV. Es la primera ocasión en la que probamos este motor en este modelo y, desde los primeros kilómetros, queda patente que su funcionamiento es tranquilo y progresivo. Su comportamiento recuerda bastante al de su antecesor, aunque se trata de una evolución de la familia 1.5 TSI EVO. También dispone de desconexión de cilindros cuando circulamos en llano o en una ligera pendiente descendente y mantenemos una carga reducida sobre el acelerador.

Estamos ante un motor contenido en consumo y suficientemente prestacional para cualquier utilización. Su funcionamiento resulta agradable en el día a día y cuenta con 250 Nm de par disponibles desde 1.500 revoluciones, mientras que continúa empujando con ganas hasta superar las 6.000 rpm.

El sonido mecánico no resulta especialmente emocionante, aunque tampoco es desagradable cuando demandamos potencia. De hecho, nos ha sorprendido positivamente el sonido que consigue ofrecer un propulsor que no pretende tener carácter deportivo, especialmente cuando trabaja en la zona media y alta del cuentarrevoluciones. El sonido de escape es, prácticamente, inexistente, muy filtrado.

El actual Golf dispone de una gama de motores bastante amplia. En gasolina encontramos como acceso el 1.5 eTSI de 116 CV y, a continuación, el 1.5 eTSI de 150 CV.

Por encima encontramos el 2.0 TSI utilizado por el GTI, con 265 CV, mientras que la gama deportiva se completa con el Clubsport, que alcanza los 300 CV.

En diésel, la gama comienza con el 2.0 TDI de 115 CV. Volkswagen apuesta así por el 2.0 TDI para cubrir las diferentes necesidades de potencia dentro de las mecánicas diésel. Puede resultar curioso encontrar un 2.0 TDI con solo 115 CV, aunque algo parecido ya ocurrió con el Golf VI, cuando durante un periodo corto también estuvo disponible un 2.0 TDI de 110 CV debido a la elevada demanda que tenía por aquel entonces el 1.6 TDI.

También encontramos una versión híbrida denominada GTE, que combina el 1.5 TSI con un motor eléctrico para alcanzar conjuntamente 272 CV. Su consumo homologado es de apenas 1,3 litros cada 100 km y sus prestaciones se acercan claramente a las de un GTI.

Además del GTE, Volkswagen ofrece otra variante híbrida bajo la denominación “eHybrid”, con una potencia conjunta de 204 CV.

Visibilidad

El Volkswagen Golf de la actual generación se ofrece exclusivamente con carrocería de cinco puertas. Las ventanillas laterales traseras tienen unas dimensiones generosas, aunque la visibilidad posterior queda algo más condicionada. El tamaño de los reposacabezas traseros reduce parcialmente el campo de visión, aunque si los colocamos en su posición más baja podemos recuperar una visión directa bastante buena.

Hacia delante la situación es correcta. Los pilares A tienen un grosor considerable y, a diferencia de generaciones anteriores, ya no incorporan una pequeña ventanilla integrada. A pesar de ello, no generan un problema importante de visibilidad. Solamente en curvas muy cerradas hacia la izquierda o determinadas rotondas podemos notar cómo el grosor del pilar limita ligeramente el campo de visión.

La unidad de pruebas estaba equipada con faros LED matriciales dinámicos. Su capacidad de iluminación resulta excelente y proporciona una luz potente durante la conducción nocturna. El sistema matricial permite circular con las luces de carretera activadas de forma permanente sin deslumbrar a los vehículos que circulan en sentido contrario. Es una solución que, además de la comodidad, aporta un importante plus de seguridad.

Impresiones de Conducción

El Volkswagen Golf R-Line equipado con el 1.5 eTSI no pretende convertirse en un compacto de prestaciones extremas. Su desarrollo está principalmente orientado a conseguir una elevada eficiencia, reducir el consumo de combustible y limitar las emisiones sin renunciar a unas prestaciones suficientes.

Los consumos obtenidos son bastante ajustados, incluso cuando no somos especialmente suaves con el pedal del acelerador. El 0 a 100 km/h se completa en 8,4 segundos y la velocidad máxima alcanza los 224 km/h según los datos oficiales. Son cifras que permiten comprobar que estamos ante un conjunto suficientemente rápido.

Frente al anterior 1.5 TSI EVO, el nuevo 1.5 eTSI consigue reducir el consumo, aunque pierde una décima en la aceleración de 0 a 100 km/h. A cambio, ofrece una velocidad máxima superior. Mantener medias por debajo de los 6 litros cada 100 km resulta relativamente sencillo. Nuestra media se situo en 5 litros y sin hacer nada especial, solo uso del modo ECO y una conducción normal, se le exigió la máxima potencia al propulsor cuando era necesario.

Nuestra unidad ya había superado el periodo de rodaje, algo que nos permitió obtener cifras de consumo más próximas a las que se pueden conseguir en un uso habitual. Los resultados fueron muy similares a los que puede ofrecer un 2.0 TDI en conducción mixta. Evidentemente, el diésel sigue siendo algo más eficiente, pero la diferencia con este eTSI es realmente reducida.

El 1.5 eTSI comienza a mostrar todo su potencial a partir de aproximadamente 1.500 revoluciones. Desde ese régimen el empuje es considerable y permite alcanzar los 150 CV a unas 5.000/6.000 rpm.

Los diferentes modos de conducción disponibles, entre ellos “ECO”, “Normal”, “Sport” e “Individual”, permiten adaptar el comportamiento del coche a nuestras necesidades. Para buscar el menor consumo posible, el modo ECO es el más apropiado y apenas limita las prestaciones del motor. Si buscamos una respuesta más directa, el Sport modifica el funcionamiento del conjunto y permite aprovechar mejor sus capacidades.

Entre ambos encontramos el modo Normal, una alternativa equilibrada para utilizar diariamente. También podemos recurrir al modo Individual para configurar diferentes parámetros a nuestro gusto y modificar algunos ajustes que permanecen fijados en los programas predeterminados.

En modo ECO podemos aprovechar al máximo las posibilidades de eficiencia del nuevo Golf. Entran en juego la desconexión de cilindros, el modo de marcha a vela asociado al cambio DSG, la desconexión del motor durante la marcha e incluso la frenada regenerativa. Una de las características que más llaman la atención es que el Golf puede llegar a “frenar solo”. Cuando las circunstancias lo permiten, el sistema decelera e incluso detiene el vehículo, aprovechando las posibilidades del sistema híbrido.

Frenada

El sistema de frenado instalado en el acabado R-Line del Volkswagen Golf resulta suficiente tanto para el uso cotidiano como para afrontar una conducción algo más exigente. La resistencia del equipo ante frenadas fuertes es buena y transmite confianza.

En el eje trasero encontramos discos macizos de 272 mm, mientras que delante se utilizan discos ventilados de 312 mm. El conjunto ofrece una capacidad de frenada sobradamente demostrada y, en nuestra unidad de prensa, el estado del sistema era bueno, por lo que pudo superar sin problemas las habituales pruebas de deceleración y detención.

Incluso después de someterlo a un uso más intenso en un puerto de montaña, pudimos comprobar que el sistema de frenos del Golf R-Line responde correctamente y resulta perfectamente válido para un uso normal en carretera.

Tracción

La versión probada del Volkswagen Golf cuenta con tracción delantera. Por tanto, son las ruedas delanteras las encargadas tanto de recibir la potencia procedente del motor como de transmitirla al asfalto. En nuestra unidad los neumáticos ofrecían un nivel de adherencia acorde con las prestaciones disponibles.

El control de tracción y el control de estabilidad forman parte del equipamiento de serie. Ambos sistemas pueden desconectarse cuando el conductor lo considere necesario. No obstante, incluso con el ESP desactivado, permanece cierta capacidad de intervención para actuar ante una situación inesperada y evitar que un susto termine teniendo mayores consecuencias.

El Golf no presenta problemas destacables de motricidad. Incluso realizando una aceleración contundente desde primera velocidad, el control de tracción interviene cuando resulta necesario y permite salir sin pérdidas importantes de adherencia.

Estabilidad

El acabado R-Line combinado con el motor 1.5 eTSI no está planteado como una configuración deportiva, aunque el buen trabajo realizado sobre el bastidor permite disfrutar de sus capacidades en determinadas circunstancias. La estabilidad general del nuevo Golf es más que correcta.

Es un coche que permite circular con confianza por carreteras reviradas y enlazar curvas a buen ritmo. En este tipo de escenarios, antes de alcanzar los límites del propio chasis probablemente serán los neumáticos quienes marquen el ritmo.

Durante nuestros recorridos habituales por carreteras de curvas pudimos comprobar el buen funcionamiento del bastidor. En determinados momentos el motor puede quedarse algo corto si practicamos una conducción especialmente exigente, pero los 150 CV del nuevo eTSI ofrecen potencia suficiente para la mayoría de situaciones.

Incluso cuando circulamos con el coche cargado y transportamos equipaje, el 1.5 eTSI demuestra que sus 150 CV permiten mover el conjunto con suficiente soltura.

Reposacabezas

Independientemente de que optemos por el acabado superior o por el más básico, el Volkswagen Golf está homologado para cinco ocupantes. Cuenta, por tanto, con cinco reposacabezas. Los delanteros permiten regulación tanto en altura como en inclinación, mientras que los traseros únicamente pueden ajustarse en altura. Sería deseable que en el futuro se prestase una mayor atención a este elemento de seguridad y los ocupantes posteriores también pudieran disponer de reposacabezas inclinables y activos.

Cinturones

Al igual que ocurre con los reposacabezas, el Golf incorpora cinco cinturones de seguridad convencionales de tres puntos de anclaje. A pesar de tratarse del sistema habitual y más cómodo para el uso diario, todavía son muchos los usuarios que no hacen uso de él correctamente. Un cinturón de competición tipo arnés ofrece una sujeción todavía mayor en caso de accidente, aunque resulta mucho menos práctico para utilizar todos los días. Por ello, lo importante es utilizar siempre el cinturón y llevarlo correctamente ajustado al cuerpo.

Bebes y Niños

El nuevo Golf es perfectamente válido como vehículo familiar. La carrocería de cinco puertas y su maletero de 381 litros permiten utilizarlo cómodamente para este cometido. Hay algunos aspectos mejorables, como una boca de carga del maletero algo elevada o unas plazas posteriores que pueden resultar algo justas en espacio, pero en términos generales cumple correctamente. Además, dispone de anclajes ISOFIX y TopTether en las plazas traseras.

Airbags

En materia de seguridad, el Golf cuenta con una dotación amplia de airbags. De serie incorpora nueve y no dispone de más elementos de este tipo ni siquiera como opción. Entre ellos se encuentra el airbag de rodillas destinado al conductor.

Recuperaciones

Como hemos podido comprobar durante los diferentes apartados de esta prueba, el Volkswagen Golf equipado con el 1.5 eTSI es un vehículo suficientemente rápido y solvente. Sus prestaciones cumplen sobradamente con lo que se puede esperar de este propulsor.

El 0 a 100 km/h requiere 8,4 segundos. Es una cifra que demuestra que el Golf no es un vehículo lento y que, en situaciones como un adelantamiento, el motor ofrece una respuesta rápida y segura. Incluso puede resultar más ágil de lo esperado frente al conocido 2.0 TDI de 150cv que completa el 0 a 100km/h en 8 segundos.

Caja de Cambios

La unidad probada incorpora la caja de cambios automática DSG de siete velocidades y embragues en seco. Como ocurre con este tipo de transmisiones, a velocidades muy bajas y especialmente durante maniobras o estacionamientos puede mostrar cierta brusquedad.

Fuera de estas circunstancias, su funcionamiento resulta muy agradable. El escalonamiento de las siete relaciones está claramente orientado a conseguir un menor consumo y reducir las emisiones.

Las transmisiones DSG utilizan dos embragues, que dependiendo de la versión pueden trabajar en seco o en baño de aceite, y pueden asociarse a seis o siete relaciones. La unidad probada emplea la versión de siete velocidades, que además de ofrecer un buen nivel de confort, especialmente en ciudad, contribuye a obtener consumos contenidos y buenas prestaciones. Los cambios de relación se realizan además con mayor rapidez que los que normalmente conseguiría un conductor sin experiencia.

El cambio dispone de tres programas principales. El D es el modo convencional y busca una conducción suave y eficiente, seleccionando las marchas superiores a regímenes bajos para reducir el consumo.

El modo S corresponde al programa Sport. En este caso la transmisión mantiene las relaciones durante más tiempo y permite que el motor alcance regímenes más elevados cuando las circunstancias lo requieren.

Por último, tenemos el funcionamiento secuencial, que permite al conductor decidir cuándo realizar los cambios. Aun así, la electrónica mantiene diferentes sistemas de protección que impiden realizar determinadas reducciones excesivamente rápidas o llevar el motor fuera de su régimen de funcionamiento seguro.

Circulando por Carretera

Cuando circulamos por carretera, el Golf destaca por unos consumos realmente bajos. Es posible obtener medias inferiores a los 6 litros cada 100 km sin realizar un esfuerzo especial, siempre manteniendo una conducción acorde con los límites de velocidad establecidos.

Los datos de homologación sitúan el consumo medio en este tipo de recorrido alrededor de los 4,4 litros cada 100 km. Una cifra que hace unos años habría resultado difícil de imaginar para un motor de gasolina de estas características.

Durante nuestra prueba, después de recorrer más de 600 km por carreteras nacionales y afrontar varios puertos de montaña, el ordenador de a bordo indicó una media de 5,2 litros cada 100 km. Hay que tener en cuenta que tampoco realizamos una conducción especialmente orientada a reducir el consumo.

En determinados momentos de la prueba la cifra ascendió hasta los 5,8 litros cada 100 km. Con un depósito de 50 litros, superar los 700 kilómetros de autonomía es perfectamente posible si mantenemos una conducción eficiente.

Circulando por Autopista

En autopista el comportamiento del Golf resulta noble y predecible. Responde correctamente a las órdenes del conductor y destaca especialmente por su buen aislamiento acústico. Desde el habitáculo apenas se percibe el funcionamiento del motor, siendo principalmente el ruido de rodadura el que llega al interior, salvo cuando solicitamos una aceleración fuerte.

La suspensión filtra correctamente las irregularidades del firme, incluso cuando el asfalto presenta un estado mejorable. El consumo también se mantiene en niveles razonables y no suele superar los 6 litros cada 100 km.

La cifra homologada para este tipo de utilización se sitúa en torno a los 5,4 litros cada 100 km.

Circulando por Ciudad

En entorno urbano, disponer de los 250 Nm de par desde solo 1.500 rpm facilita mucho los desplazamientos. El motor ofrece fuerza desde un régimen muy bajo y no obliga a trabajar continuamente con el acelerador.

El Volkswagen Golf con este propulsor turbo de gasolina resulta especialmente cómodo para el uso urbano. La combinación con el cambio automático DSG proporciona un funcionamiento suave y permite mantener unos consumos contenidos, al tiempo que aumenta el agrado de conducción.

El actual Volkswagen Golf supone una evolución importante respecto a su antecesor, no solo por los cambios estéticos, sino también por las mejoras introducidas en la parte mecánica y tecnológica. La llegada de nuevos motores, sistemas híbridos y nuevas soluciones multimedia permite mantenerlo actualizado frente a sus rivales.

También encontramos mejoras en versiones como el GTE, que incrementa su potencia hasta situarse en niveles cercanos a los de un GTI, con sus 272 CV disponibles.

Desde el punto de vista dinámico, el Golf continúa ofreciendo un comportamiento de referencia dentro del segmento. Independientemente del motor o acabado elegido, su capacidad para afrontar curvas con seguridad y confianza sigue siendo uno de sus principales argumentos.

Esta versión supone una evolución del modelo que llegó al mercado en 2020, aportando una imagen más moderna y una mayor carga tecnológica y de eficiencia. Sin embargo, conserva una de las cualidades que siempre han caracterizado al Golf: su facilidad de conducción.

La incorporación del nuevo 1.5 eTSI representa además una alternativa muy interesante al 2.0 TDI. Ambos ofrecen una potencia similar, aunque el eTSI transmite una sensación algo más ligera y consigue incluso mejores cifras en determinadas mediciones de prestaciones.

En cuanto al consumo, el 1.5 eTSI tampoco queda lejos del 2.0 TDI. Los sistemas Start&Stop, la desconexión de cilindros y el funcionamiento del modo ECO permiten mantener cifras realmente bajas. Con una conducción que no abuse del tráfico urbano, es posible moverse cerca de los 6 litros de media con relativa facilidad.

Volkswagen ha incluido en modelos como el Golf, o el T-Roc, la nueva versión Hybrid, dotada del 1.5 eTSI de 150cv y un motor eléctrico de 170cv, que hace que, la potencia combinada sea de 170cv, este sistema híbrido es, en resumen, parecido al de marcas como Toyota, más efectivo en el uso de la hibridación, más potente, en el caso del Golf son 170cv, con unas prestaciones de 7,5 segundos en el 0 a 100km/h. Con unos consumos aun más ajustados, una media WLTP homologada de solo 4 litros.

Calidad de Acabados

Los acabados del Volkswagen Golf 8.5 mantienen la filosofía habitual de la marca. Encontramos unas terminaciones cuidadas, buenos ajustes y una calidad de construcción que debería permitir que el interior conserve sus condiciones con el paso del tiempo.

Calidad de Materiales

Los materiales empleados en el habitáculo ofrecen un nivel general bastante bueno. Desde las piezas plásticas menos visibles hasta los materiales utilizados en los asientos, el conjunto transmite una sensación de calidad acorde con lo esperado en este modelo.

Conclusiones

En definitiva, el Volkswagen Golf mantiene la fórmula que ha acompañado a sus anteriores generaciones. No pretende ser necesariamente el mejor en un único apartado, pero consigue ofrecer un conjunto muy equilibrado y competente en prácticamente todos ellos.

La gama dispone además de numerosas versiones y un abanico de motores bastante amplio, algo que no todos los modelos compactos del mercado pueden ofrecer.

Las conocidas versiones GTI y la variante Clubsport, con hasta 300 CV, quedan reservadas para quienes buscan un planteamiento más deportivo y unas prestaciones claramente superiores. Son configuraciones capaces de satisfacer a los conductores que quieren disfrutar de un compacto con potencia de auténtico deportivo. Y si se te quedan cortas, el R con sus 333cv no te dejará indiferente.

En el caso concreto de nuestra unidad de pruebas, el protagonista es el 1.5 eTSI de 150 CV. Se trata de un motor potente, equilibrado y especialmente interesante por su bajo consumo. Su funcionamiento es silencioso en la mayoría de situaciones y los 150 CV disponibles resultan más que suficientes para prácticamente cualquier utilización. Pero, sobre todo, destaca por lo poco que consume teniendo en cuenta todo lo que ofrece

 

 

 

  • Motor 1.5 eTSI de 150 CV con muy buena respuesta y funcionamiento suave.
  • 250 Nm de par desde 1.500 rpm, ofreciendo buenas recuperaciones.
  • Cambio automático DSG de 7 velocidades, rápido y cómodo en conducción cotidiana.
  • Prestaciones destacables: 0-100 km/h en 8,5 segundos y 224 km/h de velocidad máxima.
  • Consumos muy ajustados para un gasolina de 150 CV, con posibilidad de mantenerse por debajo de 6 l/100 km en determinadas condiciones.
  • Tecnología mild hybrid de 48 V, con etiqueta ECO.
  • Desconexión de cilindros y funcionamiento a vela para reducir el consumo.
  • Buen comportamiento dinámico y excelente estabilidad en carretera.
  • Suspensión capaz de combinar confort y buen comportamiento en curvas.
  • Buena calidad general de acabados y materiales.
  • Amplio equipamiento tecnológico y sistemas de asistencia a la conducción.
  • Volkswagen Digital Cockpit, práctico y con mucha información.
  • Faros LED con tecnología matricial, que mejoran notablemente la conducción nocturna.
  • Habitáculo cómodo y suficientemente amplio para el uso diario.
  • Maletero de 380 litros y carrocería de cinco puertas.
  • Gama de motores y versiones muy amplia.

 

 

  • El sonido del motor, aunque agradable cuando sube de vueltas, no tiene un carácter especialmente deportivo.
  • El cambio DSG puede resultar algo brusco a muy baja velocidad, especialmente durante maniobras y estacionamientos.
  • Las plazas traseras pueden resultar algo justas de espacio para adultos de gran estatura.
  • La boca de carga del maletero es algo elevada.
  • El pilar A, debido a su grosor, puede limitar ligeramente la visibilidad en determinadas curvas cerradas.
  • El motor puede quedarse algo corto de respuesta cuando se busca una conducción especialmente deportiva.
  • Aunque los consumos son muy buenos, en conducción urbana intensa el 1.5 eTSI puede acercarse bastante a los 6 l/100 km.
  • El diseño exterior sigue una filosofía muy continuista respecto a generaciones anteriores, por lo que no supone una ruptura estética.

 

 

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