En la prueba de esta semana nos ponemos al volante del renovado KIA Sportage, uno de los SUV más vendidos del mercado, en una de sus variantes más atractivas: la híbrida no enchufable (HEV) con acabado Drive, una versión que potencia su imagen moderna y tecnológica.

Bajo el capó encontramos el conocido motor 1.6 T-GDI de 179 CV, asociado a un propulsor eléctrico de 65 CV y 250Nm, que en conjunto desarrollan una potencia total de 239 CV.

Esta variante HEV combina las ventajas de la conducción eléctrica con las de un motor de combustión. Dispone de una pequeña batería de 1,49kW/h que le permite hacer un buen uso del sistema híbrido y rodar, cuando las circunstancias lo permiten, sobre todo en ciudad, completamente en eléctrico.

Por su parte, el bloque de gasolina 1.6 T-GDI de 179 CV ofrece una respuesta contundente y unos consumos contenidos cuando entra en funcionamiento.

El resultado es un conjunto muy equilibrado que permite acelerar de 0 a 100 km/h en tan solo 7,9 segundos, manteniendo unos consumos realmente bajos, con una media homologada de 5,6 litros. Nuestro consumo medio fue menor que el homologado, 5,2 litros a los 100km recorridos, haciendo uso del modo Eco y aprovechando al máximo las virtudes y beneficios de ser un vehículo HEV.

Exteriormente, el acabado Drive aporta una estética dinámica y juvenil, con una presencia que resulta atractiva y muy actual.

En el habitáculo ocurre algo similar. La calidad percibida es buena y destaca especialmente la amplitud disponible para los ocupantes. Cinco adultos pueden viajar con comodidad sin sensación de agobio.

El maletero ofrece 587 litros de capacidad y destaca por unas formas muy regulares que permiten aprovechar al máximo todo el espacio disponible.

En el puesto de conducción encontramos una posición cómoda y espaciosa. Los asientos presentan un mullido de firmeza intermedia y una banqueta correcta, una configuración que resulta cómoda para el uso diario y que, además, proporciona una buena sujeción del cuerpo cuando aumenta el ritmo de conducción.

A pesar de no tratarse de un vehículo pequeño, el KIA Sportage demuestra ser un excelente compañero para viajar gracias a su amplio espacio de carga. El conjunto motor 1.6 T-GDI ofrece potencia suficiente para mover con soltura el conjunto, mientras que la ayuda del sistema híbrido aporta un extra de empuje que facilita los adelantamientos con total seguridad.

Gracias a su sistema híbrido no enchufable, esta versión disfruta de la etiqueta ECO de la DGT, una ventaja que permite acceder a las zonas de bajas emisiones de las grandes ciudades y estacionar con menos restricciones.

VISIBILIDAD

Con una longitud ligeramente superior a los 4,5 metros, el Sportage se posiciona como un SUV muy equilibrado para un uso familiar. A pesar de su tamaño, maniobra con facilidad y permite aparcar en espacios relativamente reducidos, además de desenvolverse con soltura por calles estrechas o con tráfico denso.

La visibilidad es uno de sus puntos fuertes. Desde el puesto de conducción se controla correctamente tanto la parte delantera como la trasera del vehículo. Además, dispone de un completo sistema de cámaras que facilita enormemente las maniobras de aparcamiento.

El Sportage equipa faros con tecnología LED de tipo lupa. Aunque este diseño no siempre proporciona mayor alcance que unos proyectores de reflexión, sí consigue concentrar el haz luminoso de forma muy eficaz.

La iluminación resulta satisfactoria, especialmente en los primeros metros por delante del vehículo, donde la intensidad es elevada y el haz se muestra uniforme. En conjunto, el rendimiento de los faros deja una impresión muy positiva.

Todo ello contribuye a que la conducción nocturna resulte cómoda, relajada y transmita una elevada sensación de seguridad.

IMPRESIONES DE CONDUCCIÓN

A pesar de que el Sportage PHEV declara un peso cercano a los 1.700 kg, la combinación del motor 1.6 T-GDI de 179 CV y el propulsor eléctrico de 65 CV consigue ofrecer unas prestaciones que, en la práctica, resultan más que satisfactorias.

Durante la prueba, y comparándolo con otros modelos de potencia similar, el comportamiento nos pareció incluso mejor de lo esperado. El empuje es convincente tanto a bajas como a medias revoluciones, manteniendo una respuesta solvente incluso cuando circulamos en marchas largas.

Otro aspecto que nos sorprendió gratamente fue el sonido del motor cuando se le exige un esfuerzo importante. A pesar de tratarse de un bloque de pequeña cilindrada, su funcionamiento es refinado y la sonoridad nunca resulta desagradable.

Las cifras oficiales anuncian una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos y una velocidad máxima de 196 km/h. Teniendo en cuenta el peso del conjunto, son registros que pueden calificarse como muy correctos.

Y lo mejor es que esas prestaciones no solo quedan reflejadas sobre el papel, sino que también se perciben claramente durante la conducción diaria.

FRENADA

Con un peso próximo a los 1.700 kg, podría pensarse que el Sportage penaliza tanto en aceleración como en capacidad de frenada. Sin embargo, durante nuestras pruebas no apreciamos ningún inconveniente relacionado con este aspecto.

El eje delantero incorpora discos ventilados de 320 mm, mientras que detrás recurre a discos de 300 mm.

A ello se suma un sistema ABS de última generación y asistencia a la frenada de emergencia para incrementar la seguridad en situaciones comprometidas.

El resultado es un equipo de frenos eficaz, con buena resistencia al esfuerzo y que respondió con total solvencia durante todas las pruebas realizadas, sin mostrar signos de fatiga.

TRACCIÓN

El motor 1.6 T-GDI, acompañado por el sistema híbrido no enchufable, ofrece una respuesta muy aprovechable desde bajas revoluciones. Su entrega de par permite disponer de fuerza desde aproximadamente 1.500 rpm hasta las 4.500 rpm, favoreciendo una conducción cómoda y eficaz.

Las pérdidas de motricidad siendo tracción delantera 4×2 pueden existir si, de manera puntual, y en parado, se exige la máxima capacidad de aceleración, teniendo que soportar el eje delantero casi 400Nm. El control de tracción es tremendamente funcional y corta de raíz cualquier atisbo de perdida de tracción.

En marcha las perdidas de tracción son inexistentes. Los neumáticos 215/65 R17 ofrecen un excelente compromiso entre agarre y estabilidad. Permiten afrontar curvas con seguridad e incluso mantener un ritmo algo más elevado del esperado para un SUV familiar, algo que el bastidor acompaña con solvencia.

Además, gracias a su notable perfil en los neumáticos, goza de una alta comodidad para el uso en ciudad, autovía y por caminos de tierra.

ESTABILIDAD

Como ya adelantábamos, el comportamiento dinámico está a la altura de lo que se espera de un SUV de orientación familiar. El vehículo transmite confianza en apoyos rápidos y mantiene unas reacciones muy neutras, aunque la eficacia final siempre dependerá en parte del tipo de neumático instalado.

La suspensión apuesta claramente por el confort. Absorbe con eficacia las irregularidades del firme y mantiene un elevado nivel de comodidad para los ocupantes, sin que aparezcan balanceos excesivos al circular por carreteras con curvas.

REPOSACABEZAS

El Sportage dispone de cinco plazas homologadas, por lo que cuenta con cinco reposacabezas, uno para cada ocupante.

Los delanteros permiten regular tanto la altura como la inclinación, facilitando encontrar una posición adecuada.

En las plazas posteriores únicamente es posible modificar la altura, ya que no disponen de regulación de inclinación.

CINTURONES

Como corresponde a un vehículo de cinco plazas, el Sportage incorpora cinco cinturones de seguridad.

Los delanteros son de tres puntos de anclaje e incluyen pretensores pirotécnicos para mejorar la protección en caso de accidente.

Los cinturones posteriores también son de tres puntos, ofreciendo el mismo nivel de seguridad para los pasajeros traseros.

Todos cuentan, además, con un avisador acústico que alerta cuando alguno de los ocupantes inicia la marcha sin haberse abrochado el cinturón.

BEBÉS Y NIÑOS

El acceso a las plazas posteriores resulta cómodo, lo que facilita tanto la entrada de los pasajeros como la instalación de una silla infantil.

El maletero, con 587 litros de capacidad sin abatir los asientos, ofrece un espacio amplio y muy aprovechable gracias a sus formas regulares y a una boca de carga cómoda para introducir objetos voluminosos.

AIRBAGS

En el acabado Drive, el Sportage incorpora nueve airbags de serie. No existe la posibilidad de ampliar esta dotación mediante equipamiento opcional. Entre ellos encontramos los airbags frontales para conductor y acompañante —este último desconectable—, además de los laterales y el resto de elementos destinados a incrementar la protección de los ocupantes.

RECUPERACIONES

Las recuperaciones convencen dentro de las posibilidades del conjunto hibrido/mecánico. El apoyo del motor eléctrico, junto con sus 250 Nm de par, proporciona una respuesta más inmediata y unas aceleraciones claramente superiores a las que ofrecería únicamente el motor de gasolina.

CAJA DE CAMBIOS

La unidad probada equipa una transmisión automática de seis velocidades, cuyo funcionamiento destaca por su suavidad y rapidez en los cambios de marcha.

Se trata de una caja automática con convertidor de par y seis relaciones, un sistema ampliamente probado que ofrece una elevada fiabilidad y encaja muy bien con el carácter del Sportage HEV.

Además, la transmisión trabaja conjuntamente con el motor eléctrico cuando circulamos en modo totalmente eléctrico, contribuyendo a una conducción especialmente suave.

CIRCULANDO POR CARRETERA

En carreteras convencionales, el Sportage HEV ofrece un comportamiento muy cercano al de una berlina. El elevado confort de marcha y la buena respuesta del sistema híbrido permiten viajar con tranquilidad y afrontar adelantamientos con rapidez y seguridad.

El consumo homologado es de tan solo 5,6 l/100 km en ciclo combinado. Alcanzar cifras muy próximas durante el uso diario es perfectamente posible si se aprovecha con frecuencia la conducción eléctrica.

CIRCULANDO POR AUTOPISTA

En autopista mantiene el mismo buen comportamiento mostrado en carretera. Circula con gran estabilidad a velocidades sostenidas y transmite una agradable sensación de aplomo.

El consumo continúa siendo reducido y el confort sobresale gracias a una suspensión con un ajuste equilibrado, capaz de filtrar las irregularidades sin comprometer la estabilidad.

CIRCULANDO POR CIUDAD

En entornos urbanos el Sportage se mueve con sorprendente agilidad para sus dimensiones. La respuesta del sistema híbrido facilita una conducción suave, mientras que los consumos permanecen muy contenidos.

El depósito de combustible, con 52 litros de capacidad, proporciona una buena autonomía.

CALIDAD DE ACABADOS

Los acabados del KIA Sportage presentan un nivel satisfactorio. Los diferentes paneles muestran un buen ajuste y, aunque predominan los plásticos duros, el aspecto general transmite una sensación agradable.

CALIDAD DE MATERIALES

Los materiales utilizados ofrecen una calidad correcta dentro de su categoría. La mayor parte de las superficies son de tacto duro y algunas zonas, especialmente en la parte inferior de las puertas, podrían ofrecer una apariencia algo más cuidada.

CONCLUSIONES

En resumen, el KIA Sportage en su versión HEV es una excelente opción si buscas un vehículo familiar no muy grande con tecnología híbrida, pero sin preocuparte de tener que enchufarlo.

Como hemos comentado a lo largo de esta prueba escrita, el conjunto motor híbrido es una opción muy interesante por prestaciones y consumos. Inigualable en cuanto a consumos si lo comparamos con otras mecánicas de combustión, con independencia del combustible; Diesel o gasolina.

Además, el agrado de uso de esta versión es muy alto, con unos consumos ajustados.

 

 

  • Polivalente
  • Conjunto motor/híbrido muy competente
  • Consumos

 

 

 

  • Sonoridad motor en frio
  • Suspensión poco enérgica
  • Capacidades offroad

 

 

 

 

Versión: 1.6 T-GDI MHEV 179cv

91cv eléctricos

Puertas: 5
Cilindros: 4 en línea Plazas: 5 (2 + 3)
Par máximo: 265 Nm de 1.500 a 4.500 rpm Maletero: 540 litros
Distribución: Dos árboles de levas en la culata Peso: 1.905 Kgs.
Alimentación: Gasolina- inyección indirecta Depósito: 42 litros
Tracción: Total Velocidad: 191 km/h
Cambio: Automática, 6 velocidades

 

 

 

 0 a 100 km/h: 7,9 segundos

Precio de unidad probada sin extras y descuentos: desde 36.981 €