El segundo informe del Observatorio de Movilidad Yoyomove desmonta algunos lugares comunes sobre la transición: en los municipios pequeños la propensión a lo eléctrico alcanza el 62%, frente al 42% de las grandes ciudades; el 81 % de los conductores de un SUV busca una motorización electrificada, y quienes recorren más de 30.000 km al año eligen el eléctrico puro en un 35% de los casos. Para el 77%, el alquiler a largo plazo puede facilitar el paso.
¿Y si el problema del coche eléctrico no fuera el coche, sino el riesgo de comprarlo? Esta es la pregunta central del segundo Observatorio de Movilidad Yoyomove, dedicado a la relación de los italianos con la movilidad eléctrica e híbrida y a las condiciones necesarias para transformar el interés en una decisión concreta.
En continuidad con la primera edición, Yoyomove ha combinado el dato cuantitativo con la escucha directa de las personas, cruzando una encuesta específica sobre movilidad eléctrica e híbrida, un sondeo telefónico entre clientes reales y el análisis de miles de conversaciones espontáneas con su asistente digital. El panorama que surge no describe un rechazo a la tecnología, sino una transición cautelosa, guiada sobre todo por la percepción del riesgo económico, la posibilidad de recargar y el nivel de conocimiento.
A continuación, las principales conclusiones de la investigación:
• La demanda de electrificación es real, pero condicionada
El 29% considera activamente lo eléctrico hoy y el 42% se declara «abierto o curioso», pero solo el 30,4% se siente realmente preparado. Cuando el foco se traslada al próximo coche, la elección sigue recayendo en el híbrido (35%) más que en el eléctrico puro (9%): el mercado no dice «no», sino «todavía no, así no».
• El híbrido es el puente hacia lo eléctrico
Para el 77,2% de los usuarios, el híbrido resulta más tranquilizador que el eléctrico puro, y el 44% lo señala como primera etapa de la transición. También en las conversaciones espontáneas es la solución más mencionada (39%), lo que confirma su papel de tránsito realista a corto plazo.
• El coche eléctrico no encaja bien con la ciudad
El 74% de los italianos lo considera una solución sobre todo urbana, pero la posibilidad de recargar en casa solo está disponible para el 32% en las grandes ciudades, mientras que sube al 59% en los municipios pequeños. En consecuencia, la propensión a elegir lo eléctrico es más baja en las metrópolis (42%) y más alta en la provincia (62%).
• Los SUV y los grandes recorridos son el núcleo de la demanda
Los datos revelan dos falsos mitos. Los conductores de SUV representan el grupo más numeroso de la muestra (43%), y también el más abierto a lo eléctrico: el 81% apunta a una motorización electrificada, frente al 67% de quienes conducen un utilitario urbano. Los kilómetros también desmienten las expectativas: entre quienes recorren más de 30.000 km al año, la elección del eléctrico puro alcanza el 35%, frente al 19% de quienes se quedan por debajo de los 10.000 km.
• El «farol» de la autonomía
El 67% pide al menos 450 km de autonomía para sentirse tranquilo, mientras que la mitad de la muestra recorre menos de 40 km al día (15.000 km/año). Cuando la decisión se acerca, el tema casi desaparece de las conversaciones: más que una limitación real de uso, la autonomía se confirma como una barrera psicológica e informativa.
• La diferencia generacional tiene un impacto concreto
Quienes valoran como alto su conocimiento del coche eléctrico presentan una probabilidad de adopción del 64%, frente al 43% de quienes se consideran poco competentes. Entre los Millennials la apertura existe, pero el 43% no tiene dónde recargar; la Generación X es el grupo más preparado para el cambio (60% de intención electrificada), mientras que el 47% de los Boomers prefiere pasar antes por el híbrido.
• El riesgo económico de la compra es la barrera decisiva
El precio (57,8%) y la autonomía (50,8%) encabezan las objeciones declaradas, pero los datos muestran que el punto central es la previsibilidad: el 77% considera que el alquiler a largo plazo facilita la transición, y el 80,2% confiaría más en lo eléctrico con una fórmula «todo incluido». Las palancas más eficaces son la certeza de la cuota mensual (53,8%), el mantenimiento incluido (46,9%), el seguro (38%) y la posibilidad de probar el vehículo sin comprarlo (23,1%).
El segundo Observatorio retrata, por tanto, una demanda de movilidad sostenible ya presente, pero frenada por dudas concretas, económicas, de infraestructura y cognitivas, más que por una resistencia ideológica. En este escenario, el alquiler a largo plazo puede transformar una compra percibida como incierta en una experiencia previsible, reversible y sin sorpresas, eliminando en particular el tema de la depreciación y facilitando la experimentación con una tecnología todavía poco conocida.
Con el segundo Observatorio de Movilidad, Yoyomove renueva su compromiso de escuchar las necesidades reales de las personas y traducirlas en soluciones de movilidad claras, personalizadas y accesibles. El informe completo puede consultarse en este enlance en el sitio web de Yoyomove.