Esta semana la prueba corre por cuenta del pequeño  SUV de la marca Alemana  Volkswagen. Hablamos del actualizado y renovado  SUV urbano  T-Cross, nacido no solo para ser usado dentro de las vías asfaltados, también para un uso moderado offroad.

Actualmente el  T-Cross solo se comercializa con dos mecánicas disponibles en gasolina, el 1.0 TSI y el 1.5 TSI. El 1.0 TSI está disponible con 95 y 116cv respectivamente. El 1.5 TSI por su parte, dispone de 150cv, siendo el más potente de la gama.

Nuestra unidad montaba el propulsor 1.5 TSI. Con esta mecánica el  T-Cross tiene un más que interesante andar, realizando el 0 a 100km/h en poco más de 8 segundos, 8,4 para ser exactos.

El 1.5 es de los motores que podemos dejar fuera del “downsizing”, su cilindrada es ahora “grande” si la comparamos con los 1.0 TSI. Aunque también es un motor especial, dispone de desconexión de cilindros que hace que los consumos sean más contenidos.

Este tipo de motorizaciones nacidas en los últimos años gracias al downsizing pueden pecar y adolecer de no tener apenas bajos en la franja de 1000 a 2000 vueltas. Por lo general son bruscos y contundentes en la entrega de la potencia, siendo notable el efecto del turbo.

Aun con ellos son motores muy agradables al uso, aún más si se dispone del cambio automático DSG como es el caso de la unidad probada. Siendo este el encargado de tener que lidiar por nosotros con el motor en bajas vueltas y salidas desde parado.

Uno de los altos beneficios del 1.5 TSI no solo son los 150cv que eroga y que dan mucho de sí, son los bajos por no decir bajísimos consumos de combustible que tiene, pudiendo hacer medias sin proponerlo de 6 litros.

En el caso del  T-Cross su aerodinámica no es tan benevolente como podría ser la de otro vehículo, aun con ello sigue arrojando unos consumos de impresión. Eso sí, tendrás que ser muy tranquilo en tu conducción. El consumo medio normal es más bien de unos 6,5 litros de media. Pudiendo bajar si hace uso del modo ECO, donde el motor se pone a vela y se consiguen bajar los consumos.

Externamente la gama de vehículos  SUV de  Volkswagen guardan muchas similitudes entre ellos, desde este pequeño   T-Cross, pasando por el T-Roc, siguiendo por  Tiguan, para terminar en el Toureg. Todos ellos tienen ciertos rasgos comunes e identificativos.

El T-Cross es un vehículo de poco más de 4 metros de longitud, 4,127m para ser más exactos. Es a ojos de otros  SUV de pequeño tamaño lo que lo vuelve ideal para su uso en la ciudad, siendo posible aparcarlo en sitios verdaderamente pequeños.

Siempre hemos comentado que los puestos de conducción de los vehículos Volkswagen en general son de los más fáciles y rápidos en encontrar la postura correcta ante el volante.

Con el  T-Cross sucede igual, gracias a un asiento cómodo, que sujeta bien el cuerpo en tramos más virados y cuenta con múltiples reglajes es más sencillo. Además, el volante, forrado en piel y multifunción también es regulable en altura y profundidad.

A la hora de conducirlo y tener que entrar dentro de él, da sensación de  todocamino. Más alto, con más empaque. Pero una vez se conduce es como llevar un compacto. Muy estable, de reacciones vivas y con un esquema de suspensión que si bien es tirando a confortable permite pasar por zonas muy viradas sin mayor problema, sin apreciar deslizamiento o perdida de trayectoria, es un bastidor muy bien afinado que permite un uso sosegado o, perfectamente, una conducción más decidida.

En este aspecto nos ha gustado el aguante y tolerancia que tiene en tramos revirados sin perder la compostura. Más elevado que otros todo caminos de mayor importe de adquisición.

VISIBILIDAD

El  T-Cross se comercializa sólo en versión de 5 puertas, por lo que el acceso a las plazas traseras es directo.

Las lunas traseras laterales son generosas. El  T-Cross probado por su acabado más alto, el R-Line, disponía de cámara de visión trasera. Es siempre una ayuda para aparcar con mayor facilidad y confianza.

Por otra parte; la visibilidad delantera es correcta, los pilares A son de un grosor considerable, por suerte no intercalan una pequeña luna en el mismo. El grosor no contempla dificultad alguna para el conductor. Ni una resta potencial de visibilidad. Sólo en ocasiones de curvas cerradas a izquierdas o en una simple rotonda notaremos esa pequeña falta de visión por el grosor del pilar A.

Nuestra unidad de pruebas equipaba proyectores de tecnología led.

Lo faros de LED se componen de un sistema de diodos luminosos para las luces de cruce y de carretera. Habiéndolos probado en diferentes modelos, podemos asegurar que su potencia lumínica es, sin duda, mayor que la de unos halógenos convencionales.

IMPRESIONES DE CONDUCCIÓN

El  Volkswagen T-Cross  , por lo menos en la versión probada con el 1.5 TSI, por su mayor altura disponible y una suspensión muy equilibrada, no deja notar apenas el peso en curvas muy cerradas. Donde los balanceos son solo algo apreciables.

Ahora bien, es un vehículo más rutero que Sport, permite ir rápido con él sin ningún tipo de problema. A la hora de probarlo en zonas reviradas se comportó igual de bien que un utilitario normal como podría ser el Polo o un Seat Ibiza.

A pesar de la mayor altura y mayor peso las diferencias en el paso por curva son casi inapreciables.

El 1.5 TSI de 150cv tienen un funcionamiento muy elástico, proporcionando potencia desde bajas vueltas, estirando con fuerza pasadas las 6.000 revoluciones. Es capaz de mover el conjunto con alta soltura y permite ganar velocidad con rapidez.

En vías de tierra e incluso de piedra suelta, el  T-Cross con el acabado “R-Line” ve algo mermadas sus capacidades offroad por el uso de unos neumáticos de mayor sección y bajo perfil y corre el riesgo de pellizcarse en zonas de piedra suelta.

Nos permitió adentrarnos en zonas de cierta dificultad, donde su mayor altura fueron determinantes. Saliendo airosos sin mayor problema. En estos casos siempre se echa en falta la ayuda de un sistema de tracción total, lástima que el  T-Cross no disponga de ella.

FRENADA

El equipo de frenos que monta el T-Cross con el 1.5 TSI de 150cv es más que suficiente para un uso normal y también para un uso algo más intensivo. Aguantan bien las frenadas fuertes.

Monta discos de 233mm detrás y, los delanteros, son ventilados de 288mm. Ambos con pinza mono-pistón.

La capacidad de frenada de este equipo de frenos está más que probada, y por suerte nuestra unidad de prensa no estaba excesivamente castigada y maltratada y sus frenos cumplían más que correctamente. Deteniendo el coche en pocos metros sin ningún contratiempo que reseñar.

Una vez puestos a prueba supimos con certeza que con un uso excesivo los frenos del  T-Cross con el 1.5 TSI dan la talla y acusan poco la fatiga.

TRACCIÓN

El  T-Cross no dispone de un sistema de tracción total, no obstante la tracción delantera para un vehículo de este tipo que, queramos o no, pocas veces pisara pistas de tierra es más que suficiente y efectiva.

Actualmente los modelos  Volkswagen que montan tracción total 4Motion son el T-Roc, junto con el  Tiguan, Touareg, son los únicos que dispone de tracción total mediante embrague Haldex. Sin olvidarnos por supuesto del Golf R.

La tracción total 4Motion no solo es útil para caminos de tierra, barro o arena suelta. Si no que en el uso diario es un plus de seguridad. Permitiendo poder hacer uso de toda la capacidad de aceleración del propulsor, ya sea en arrancadas fuertes o en conducción decidida.

ESTABILIDAD

El  T-Cross, al igual que su “hermano” el Seat Arona disponen de una más que probada estabilidad. El acabado R-Line asociado al motor 1.5 TSI busca una simbiosis entre confort de marcha y alto dinamismo. Conseguida en este pequeño  SUV. Es, en definitiva, valido para todo.

Su estabilidad es más que correcta en todo caso. Siendo un vehículo que nos permite mucho en zonas viradas. Donde el límite lo pondrán los neumáticos antes que el propio vehículo.

Transitando por nuestra zona habitual de curvas pudimos comprobar lo bien que funciona el bastidor del  T-Cross, recordándonos al de un compacto, eso sí, por lo menos la unidad probada no pecaba en absoluto de una suspensión demasiado rígida, al contrario.

El motor tiene un funcionamiento extraordinario en aceleraciones fuertes o adelantamientos. El peso del conjunto está lindando con los 1.326kg de peso en vacío. Puede parecer mucho, pero para el 1.5 TSI no es nada.

El empuje que otorga el motor desde bajo régimen es apreciable. Pega al asiento con fuerza.

Aun llevando el vehículo cargado y con equipaje podemos emprender un adelantamiento sin mayor problema.

La caja de cambios DSG, además de agradable y rápida es muy efectiva a la hora de exprimir al máximo el potencial del 1.5 TSI.

REPOSACABEZAS

El  T-Cross ya sea con el acabado más alto o con el más básico homologa cinco plazas.

Dispone de cinco reposacabezas, los delanteros regulables en altura e inclinación. Los traseros sólo son regulables en altura. Algún día las marcas prestarán más atención a esta medida de seguridad y además de hacerlos inclinables detrás, los harán activos. Esperemos que sea pronto.

CINTURONES

Como sucede en el caso de los reposacabezas, el  T-Cross trae cinco cinturones tipo estándar de 3 puntos de anclaje.

Si ya con este tipo de cinturones de 3 puntos de anclaje mucha gente no se lo pone, no queremos pensar que pasaría si tuviéramos que utilizar un cinturón tipo arnés como en competición. Gracias a que muchos coches como el  T-Cross avisan del cinturón no abrochado mediante sonido y luminoso en el cuadro no hay excusa para no ponérselo.

BEBES Y NIÑOS

En este aspecto el T-Cross es completamente valido para un uso familiar, sus cinco puertas, muy buen maletero (385L) le hacen ideal para dicho cometido.

Dispone de anclajes ISOFIX y TopTether en los asientos traseros.

AIRBAGS

En cuanto a seguridad el  T-Cross cuenta con un buen surtido de Airbag, de serie trae 8. Y no dispone de más, ni como opción. Incluye el Airbag de rodillas para el conductor.

RECUPERACIONES

Como ya hemos avanzado a lo largo de la prueba, el  T-Cross con su motor de mayor potencia dentro de la gama gasolina es casi un portento en cuanto a aceleraciones puras se refiere.

De igual modo sucede con las recuperaciones, siendo un motor muy voluntarioso desde bajo régimen, empezado a empujar con decisión pasadas las 2.000 vueltas se topa con unos buenos medios y unos interesantes pero más relajados altos.

Cumple más que sobradamente con lo que se puede esperar de él. Su peso en vacío es de 1.326kg. El 0 a 100 Km. /h lo realiza en 8,4 segundos. Una cifra más que correcta para un vehículo de este tipo.

CAJA DE CAMBIOS

La caja de cambios manual de 6 relaciones funciona correctamente, las marchas entran con mucha facilidad y no da lugar a equivocaciones. El cambio automático DSG está disponible solo con una caja de 7 velocidades en seco en las versiones 1.0 TSI y 1.5 TSI.

Nuestra unidad montaba la caja DSG de 7 marchas en seco, cómoda para el día a día, de fácil uso y sin ningún tipo de problema. Quizás algo brusca a baja velocidad y en maniobras de aparcamiento, pero nada que resulte molesto.

CIRCULANDO POR CARRETERA

En carretera el  T-Cross nos sorprende con unos consumos verdaderamente bajos, pudiendo obtener medias por debajo de los 7 litros sin problemas. Eso sí, respetando en todo momento los límites de la vía por la que circulemos y haciendo conducción más ECO.

Según datos en ficha técnica, el consumo medio es de tan sólo 5,8 litros a los cien kilómetros recorridos.

Nuestro consumo y teniendo en cuenta que aprovechamos en más de una ocasión la máxima capacidad de aceleración del motor en adelantamientos, el ordenador nos marcó un consumo de 6,2 litros a los 100km.

En ocasiones a lo largo de la prueba bajo hasta los 6 litros a los 100km. Con un depósito de 40 litros podemos realizar tranquilamente más de 500km si nos lo proponemos.

CIRCULANDO POR AUTOPISTA

En autopista su comportamiento es noble, responde a las exigencias de su conductor sin miramientos. Destacar su buen aislamiento. El motor es poco perceptible desde el interior. Solo se deja escuchar el rodar de los neumáticos. También están ausentes las vibraciones que pueden ser percibidas en volante, pedales o palanca de cambios.

La suspensión filtra correctamente, aunque el asfalto este en mal estado. Muy confortable en este aspecto.

CIRCULANDO POR CIUDAD

En ciudad el buen PAR del motor (250NM) disponible desde 1.500 revoluciones nos facilitara muchos su conducción. Teniendo fuerza desde abajo. El  T-Cross con este propulsor gasolina se presenta muy cómodo para un uso en ciudad. Y si lo asociamos con la caja DSG aún más.

El consumo en ciudad se situó cercano a los 8 litros a los 100km recorridos. El mayor peso y el arrancar y parar continuo hace mella en los buenos consumos de este motor, que aun así son extraordinarios.

CALIDAD DE ACABADOS

En cuanto a los acabados, es notable la calidad del conjunto en sí, desde un salpicadero de calidad a buenos ajustes de todas las piezas.

CALIDAD DE MATERIALES

Los materiales empleados en el  T-Cross son más que correctos, tanto los plásticos de tacto gomoso, como las telas o pieles empleadas en asientos, volante y palanca de cambios.

LA OPINIÓN DEL PROBADOR

El renovado T Cross con el acabado “R-Line” que es el más duro de la gama en cuanto a tarado de suspensión con el 1.5 TSI de 150cv, tope de la gama gasolina, las prestaciones son más que correctas y el dinamismo, igual, vehículo rutero muy confortable para conducir muchas horas y también para disfrutar en zonas más viradas.

La suspensión no nos ha parecido excesivamente blanda o dura, es muy eficaz a la hora de absorber los rotos y desperfectos de las carreteras. Si bien es menos enérgica de lo que cabría esperar, pero su comportamiento es bueno.

En ciudad donde, al contrario que sucede en carretera, la suspensión es más cómoda, es capaz de filtrar con maestría todo tipo de irregularidades de la calzada sin molestar a los ocupantes.

La verdad es que el  T-Cross ha roto literalmente el molde a la hora de su creación y fabricación, es muy atrayente, tanto por fuera como por dentro. Líneas simples y alta calidad de construcción y si, además, elijes el color como el de la unidad probada, amarillo chilloón, no pasaras desapercibido.

El interior es amplio, bien resuelto y con un puesto de conducción igual de bueno que el de un Polo, lógico por otra parte. Guardan muchas similitudes.

Sin duda este nuevo  SUV se verá mucho por nuestras calles, reúne todo lo imprescindible para convertirse en un coche muy vendido.

CONCLUSIONES

En resumen; el  T-Cross era y es el  SUV que  Volkswagen necesitaba por debajo del ya más que conocido T-Roc. Por tamaño el  T-Cross es ideal.

Es un coche no muy grande, que también es muy manejable en ciudad, fácil de aparcar, con bajos consumo y un buen precio de adquisición según el motor y acabado que escojamos.

 

A FAVOR:

Polivalente, comodidad, consumos.

A MEJORAR:

Off road, precio.

 

DATOS TÉCNICOS

 

Versión: 1.5 TSI 150cv Puertas: 5
Cilindros: 4 en línea Plazas: 5 (2 + 3)
Par máximo: 250 Nm de 1.500 a 3.500 rpm Maletero: 385 litros
Distribución: Dos árboles de levas en la culata Peso: 1.326 Kgs.
Alimentación: Gasolina- inyección directa.

4 válvulas por cilindro.

Turbo – Intercooler

Depósito: 40 litros
Tracción: Delantera Velocidad: 200 km/h
Cambio: Automática, 7 velocidades

 

Consumos WLTP

Combinado 5.9 (l/100 km)
Emisiones de CO2 134 (gr/km)
Normativa de emisiones Euro 6

 

Dimensiones

Largo / ancho / alto (mm)                                        4127 / 1760 / 1573

 

 

 

0 a 100 km/h: 8,4 segundos

Precio de unidad probada sin extras y con descuentos: desde 31.640€

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