• Las anomalías en los neumáticos provocaron 160 siniestros y 14 fallecidos en el verano de 2024. Los expertos advierten de la importancia de revisar la presión y adaptar el vehículo antes de viajar.
  • Miles de conductores afrontan las vacaciones sin revisar el único elemento que conecta el vehículo con la carretera.
  • La presión incorrecta, el exceso de carga y el asfalto a más de 50 °C multiplican el riesgo de averías y siniestros.
  • Los neumáticos All Season también son adecuados para el verano con cada vez más fenómenos meteorológicos extremos.

Con la llegada del verano, millones de conductores se preparan para recorrer cientos de kilómetros rumbo a sus destinos vacacionales. Sin embargo, mientras se revisan niveles, aire acondicionado o equipaje, los neumáticos continúan siendo uno de los elementos más olvidados del mantenimiento del vehículo.

Según datos de AFANE (Agrupación de Fabricantes de Neumáticos), únicamente el 31% de los conductores revisa la presión una vez al mes (frecuencia recomendada por los expertos), el 33% lo hace trimestralmente, el 18% semestralmente, un 8% tarda más de un año y un preocupante 9% casi nunca o nunca la revisa.

El Observatorio del RACE aporta datos complementarios indicando que, aunque un alto porcentaje afirma revisar la presión cuando ven la rueda «baja» (79%), un 8% de los conductores españoles admite no comprobar nunca la presión antes de realizar un desplazamiento largo de vacaciones

No hay que olvidar que el neumático es el único punto de contacto con la carretera y un componente esencial de la seguridad activa.

En los meses de verano del 2024, 160 siniestros con víctimas estuvieron relacionados con anomalías en los neumáticos —neumáticos muy desgastados, defectuosos o reventones— en los que se vieron implicados 190 vehículos, con un balance de 212 víctimas, 14 personas fallecidas, 30 heridos graves y 168 heridos leves, según datos de la Dirección General de Tráfico.

Las altas temperaturas suponen un desafío para los neumáticos.

En una operación salida, un neumático puede llegar a soportar más de media tonelada de peso mientras rueda sobre un asfalto que supera los 50 °C. Esta combinación de calor extremo, largos desplazamientos, mayor carga del vehículo y firmes irregulares convierte al neumático en uno de los elementos más exigidos durante el verano.

Por ello, uno de los errores más peligrosos es pensar que conviene reducir la presión para compensar las altas temperaturas. La Agrupación de Fabricantes de Neumáticos (AFANE) advierten de que esta práctica es incorrecta: la presión debe ajustarse siempre a las especificaciones del fabricante y comprobarse con los neumáticos en frío, sin haber rodado en exceso, ya que el calor ambiental y la temperatura del asfalto modifican la presión interna durante la circulación (AFANE, 2024).

Según AFANE, las altas temperaturas favorecen una mayor pérdida de presión a través de la válvula debido a la dilatación de sus componentes, lo que hace imprescindible revisar periódicamente el inflado. Además, el asfalto caliente incrementa el riesgo de pinchazos y reventones, especialmente en carreteras deterioradas o con firme irregular.

A ello se suma el efecto del equipaje y del número de ocupantes: cuando aumenta el peso total del vehículo, también lo hace la distancia de frenado, mientras que el neumático se deforma más si no lleva la presión adecuada. En estas condiciones, contar con una buena capacidad de tracción, estabilidad y respuesta puede ser decisivo para evitar una pérdida de control (AFANE, 2024).

La calidad del neumático también importa en verano

A la hora de renovar las ruedas, es frecuente caer en el error de priorizar el precio y elegir opciones de bajo coste debido a su menor inversión inicial. Sin embargo, las investigaciones indican que un neumático de calidad debe verse como una inversión. Aunque puedan resultar más caros de inicio, estos neumáticos están desarrollados con compuestos avanzados y estructuras optimizadas que mejoran el rendimiento general del vehículo y optimizan la eficiencia en el consumo de combustible.

Pero el beneficio más crucial no es el ahorro, sino la protección. En condiciones extremas de verano con el coche cargado, el asfalto caliente o ante una tormenta repentina la tecnología de un neumático de calidad es lo único que garantiza una menor distancia de frenado y una mayor estabilidad. En situaciones críticas, esa diferencia de calidad es la que verdaderamente protege la vida del conductor y de sus acompañantes

Los neumáticos All Season: un gran desconocido también para la conducción en verano

Uno de los mitos más extendidos entre los conductores es pensar que los neumáticos All Season están concebidos únicamente para el invierno. Sin embargo, su diseño está pensado para ofrecer un comportamiento equilibrado durante todo el año, lo que los convierte también en una opción especialmente adecuada para los desplazamientos estivales. Sus compuestos y el diseño de la banda de rodadura les permiten mantener un buen nivel de adherencia sobre asfalto caliente, ofrecer estabilidad cuando el vehículo viaja con mayor carga y responder con eficacia ante fenómenos cada vez más habituales durante el verano, como las lluvias torrenciales, las tormentas intensas o los cambios bruscos de temperatura.

Los neumáticos All Season que cuentan con la certificación 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake) han superado ensayos específicos de rendimiento en condiciones invernales, pero sus prestaciones no se limitan a esa estación. También proporcionan una elevada capacidad de evacuación del agua, mejoran la resistencia al aquaplaning y mantienen un comportamiento estable cuando el asfalto alcanza temperaturas elevadas, una situación habitual durante los meses de verano.

Estas características permiten afrontar con mayores garantías los millones de desplazamientos vacacionales que se realizan cada año, en los que el calor, el incremento del peso del vehículo y las condiciones cambiantes del firme exigen el máximo rendimiento de los neumáticos (AFANE, 2024; ETRMA, 2022).

No obstante, los expertos recuerdan que el rendimiento de cualquier neumático depende también de su calidad y de un mantenimiento adecuado. Revisar periódicamente la presión de inflado, comprobar el desgaste y elegir neumáticos que hayan sido desarrollados para mantener sus prestaciones tanto en seco como en mojado resulta fundamental para que el vehículo conserve toda su capacidad de frenada, estabilidad y tracción. En este sentido, un neumático de calidad constituye la base sobre la que pueden actuar eficazmente tanto los sistemas de seguridad activa del vehículo como las tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción (ADAS).

Los errores más frecuentes que siguen cometiendo los conductores

Los especialistas coinciden en señalar tres fallos recurrentes:

  • Circular con una presión incorrecta.
  • Viajar con el vehículo más cargado sin adaptar la presión recomendada.
  • Apurar el dibujo del neumático hasta el límite legal.

El verano representa una de las épocas de mayor movilidad del año y también uno de los momentos más exigentes para los neumáticos. Las altas temperaturas, los largos desplazamientos, el incremento de carga y la aparición de tormentas intensas convierten a los neumáticos en un elemento crítico para la seguridad vial.

Revisar la presión, controlar el desgaste, elegir productos de calidad y adaptar el mantenimiento a las condiciones estivales son decisiones sencillas que pueden marcar la diferencia entre llegar al destino con seguridad o convertirse en una estadística más de la siniestralidad vial.

Consejos para un adecuado uso y mantenimiento de los neumáticos en verano:

  1. Revisa la presión siempre en frío: Comprueba el inflado antes de iniciar el viaje. El calor ambiental y la fricción con el asfalto modifican la presión interna durante la marcha. En caso de haber recorrido una gran cantidad de kilómetros, se debe añadir 0,3 bar a la presión del neumático para compensar el incremento de presión por efecto de la temperatura.
  2. Adapta la presión a la carga del vehículo: El equipaje y los ocupantes suman kilos extra. Ajusta la presión a las especificaciones de carga máxima recomendadas por el fabricante para evitar que el neumático se deforme.
  3. Nunca reduzcas la presión frente al calor: Es un error muy peligroso bajar la presión para intentar compensar las altas temperaturas del asfalto.
  4. Controla el desgaste del dibujo: No apures el neumático hasta el límite legal. Un dibujo con buena profundidad es vital para evacuar el agua en caso de tormentas de verano y evitar el aquaplaning.
  5. Realiza una inspección visual: Revisa los flancos y la banda de rodadura en busca de grietas, cortes, bultos o desgastes irregulares que puedan agravarse con el calor extremo y las carreteras deterioradas.
  6. Presta atención a las válvulas: Las altas temperaturas favorecen una mayor pérdida de presión a través de la válvula debido a la dilatación de sus componentes. Asegúrate de llevar siempre los tapones puestos.
  7. No te olvides de la rueda de repuesto: Si tu vehículo cuenta con ella, comprueba que tenga la presión adecuada y esté en perfecto estado; de poco servirá si la necesitas y está desinflada tras meses en el maletero.
  8. Apuesta por la calidad: Aunque los neumáticos de calidad puedan resultar más caros de inicio, a largo plazo mejoran el rendimiento y la eficiencia del vehículo. Lo más importante es que su tecnología avanzada multiplica la seguridad tanto del conductor como de sus acompañantes, marcando la diferencia en situaciones críticas como una frenada de emergencia sobre asfalto a 50
  9. Considera los neumáticos All Season: Si necesitas cambiar tus ruedas, recuerda que los neumáticos «todo tiempo» mantienen un comportamiento estable y una excelente adherencia sobre asfalto caliente, siendo ideales también para los desplazamientos estivales.
  10. Haz de la revisión un hábito mensual: No te acuerdes de los neumáticos solo en vacaciones. Establece la rutina de comprobarlos al menos una vez al mes para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad activa (ADAS) de tu vehículo.