Esta semana os traemos la prueba del Land Rover Defender en su versión más interesante con mecánica diésel, el nuevo motor de 2 litros que, en esta unidad probada eroga una potencia de 240cv en conjunto con la tracción total y el cambio automático de 8 relaciones.

El Defender es ya un viejo conocido dentro del mundo de los vehículos 4×4, su historia es larga ya que es un vehículo que ha estado en venta desde 1948, cuando la empresa matriz era Rover. Land Rover con el paso de los años ha ido cambiando de “dueño” pasando por la mano de BMW, Ford y, en la actualidad, Tata Motors.

El Defender clásico ha estado en venta hasta el pasado año 2016, una larga vida comercial y que le ha supuesto ligeras renovaciones estéticas, ya que su diseño exterior e interior poco ha variado con el paso de los años, ha sido fiel a su diseño original.

Por ello el nuevo Defender recupera ese diseño clásico pero a la vez modernizado, es como un vehículo retro de nuestros tiempos.

El Defender se vende en dos versiones, la 90, que es la corta de 3 puertas y la 110, la larga de 5 puertas. En ambas versiones podemos encontrar diferentes acabados y motorizaciones, gasolina, diésel e híbrida.

El motor 2.0D probado puede parecer pequeño para un vehículo de más de 5 metros de longitud si sumamos la rueda de repuesto y, sobre todo su peso, superior a los 2.300kg. Si bien el motor cumple sobradamente en cuanto a capacidades para mover con soltura y ligereza al Defender. Los 240cv disponibles son suficientes, pero sobre todo en el caso del Defender, los 430NM de par motor son determinantes a la hora de impulsar al vehículo desde parado. Además están disponible desde tan solo 1.400 revoluciones.

En gasolina el motor sigue siendo el 2.0 Turbo con una potencia inicial de 300cv capaz de mover con mucha soltura al Defender, eso sí, con unos consumos no tan conservadores como los del 2.0D.

En la actualidad el Defender dispone de diferentes acabados; los clásicos S, SE y HSE de la marca siguen existiendo. Por ejemplo la unidad probada se trata de una versión “First Edition” es decir, te darás cuenta a lo largo de la prueba de que el motor 2.0D probado ya no está disponible en el Defender, ha sido sustituido por el nuevo 3.0 (250D) con potencias semejantes, en vez de 240, dispone de 250cv. Naturalmente mejores prestaciones y en cuanto a consumos la diferencia no es excesiva a favor del nuevo motor. En prestaciones sí que la diferencia es clara. Sobre todo a nivel de par motor, el 3 litros como es lógico genera mucho más, situándose en 650NM.

El cambio automático en nuestra unidad se trataba de una caja automática de la marca ZF con 8 relaciones perfectamente escalonadas. Si bien, se puede apreciar como la última marcha es demasiado larga, tendiendo que superar los 120km/h para que el motor se encuentra en su franja cómoda de revoluciones. Es por ello que notaremos con cierta asiduidad como pasa de octava a séptima marcha con cierta normalidad en pequeños repechos, incluso no pudiendo engranar la última marcha si circulamos por vías nacionales limitadas a 90 km/h. Aun así el motor es muy capaz de poder mover todas las marchas, es bastante “cabezota” en este sentido, la programación que lleva le hace dejar engranada más tiempo las marchas largas para un mayor ahorro de combustible y menores emisiones. Por suerte con demandar potencia aplicando mayor presión en el acelerador, bajará las marchas necesarias.

La unidad probada montaba la mecánica de dos litros de cilindrada y tecnología “ingenium” de Land Rover sustituida a posterior por el 3.0D.

El 2.0 D estaba disponible con 200 y 240cv respectivamente. La variante probada ha sido en esta ocasión la de mayor potencia, 240cv. Nos demostró que con tan sólo 2 litros de cubicaje puede mover con pasmosa soltura al Defender.

Es desde parado donde los 460NM de Par motor disponibles desde muy bajas vueltas nos aprietan contra el asiento con vigorosa fuerza. Siendo un motor ideal para uso en ciudad o zonas de tierra donde mover los kilos del peso del Defender sea imprescindible.

Con anterioridad probamos el 2 litros de 150cv y 180cv en el Land Rover Discovery Sport y en el Evoque puedes leer su prueba aquí.

Nos pareció un motor muy agradable dada su potencia y cubicaje, en el caso de la variante de 180cv se hace más patente las bondades de este motor Ingenium.

Externamente el Defender es todo un acierto de diseño, llama la atención por su diseño robusto y su tamaño, además de la anchura.

Es un 4×4 puro, nada de Todocamino o SUV de 4.758mm de longitud, es de los más grandes del segmento, sin ser el más grande y a la hora de conducirlo y sobre todo aparcarlo se nota. Una vez te haces a él, no notas su tamaño o su peso, te parecerá estar llevando un vehículo de menor tamaño y ligereza, en este aspecto Land Rover ha sabido dar con la tecla.

Como buen todo terreno es un vehículo alto, y al entrar en él debemos subirnos y no dejarnos caer. Una vez sentados en el asiento del conductor la sensación de altura es patente, se ve todo desde otra atmosfera, permite ver y manejar las cosas mejor que en un compacto.

Aun bajando al máximo la regulación de altura, en este caso mediante mandos eléctricos y de múltiples reglajes, seguimos estando más altos que en otro tipo de vehículos.

Al conductor le hace imbuirse en una atmosfera de “superioridad” en cuanto a tamaño que, palabras textuales de la gente que se sube a él, “es como ir en un tanque”. Esa es la sensación de seguridad que produce el Defender en todo el mundo que se sube en él, con independencia de que sea el conductor o los pasajeros.

El interior, espacioso como decíamos anteriormente dispone de todo lo necesario cerca del conductor, pantalla multimedia de buen tamaño, mandos en el volante, todo al alcance del conductor para no perder de vista la carretera.

Los asientos forrados en piel micro perforada que permite pasar el aire para una ventilación optima en verano o calefactarlo en invierno es ideal para un vehículo de esta categoría.

El volante, de regulación eléctrica en profundidad y altura también es calefactable, un acierto para climas fríos.

Los asientos traseros también pueden disponer de calefacción en los mismos como opción.

Si comparamos el Defender con otros modelos como el Evoque o el Discovery Sport que probamos hace un tiempo hay ciertas similitudes existentes, y no solo porque compartan muchas partes entre ambos como el motor, caja de cambios.

A la hora de conducir si bien el Evoque es más parecido a un compacto y el Discovery Sport a un todo camino, ambos gozan de una alta estabilidad y comodidad siendo muy efectivos en zonas de tierra donde hacer uso del sistema “Terrain response” es casi obligatorio.

El Defender, con un interior también retro, muy parecido al del Defender original, con tornillería vista en algunas zonas como los paños de las puertas o muchas zonas de almacenaje, es un vehículo hecho para ser usado en tierra, en caminos de alta complejidad. No es como un Evoque o un Discovery.

Land Rover Defender 110 2.0D AWD

Visibilidad

El Defender goza de una muy buena visión para el conductor, ya sea delantera como trasera.

La delantera se puede ver obstaculizada en parte por los pilares A, que son un poco gruesos.

La visibilidad trasera es francamente buena, desde dentro se ve a la perfección lo que acontece detrás de nuestro vehículo, ya que el retrovisor interior es una pantalla TFT que recibe la imagen de una cámara externa con alta resolución, imagen que incluso en momentos de poca iluminación sigue teniendo buena calidad de imagen.

Gracias a esto no tenemos impedimentos en la visión trasera al no verse los reposacabezas. Se puede desconectar y dejar el retrovisor como un espejo normal, pero sin duda es un gadget muy útil y seguro,

Los retrovisores exteriores, de un tamaño perfecto hacen a las mil maravillas su trabajo. Desde ellos podemos observar perfectamente la parte trasera de nuestro vehículo sin casi ángulos muertos. Y también podemos apoyarnos en la más que fiel imagen que otorga la cámara de visión trasera. Ideal para aparcar o cualquier tipo de maniobra.

O hacer uso del sistema de ángulos muertos o la visión 360º grados con las múltiples cámaras que monta el Defender. La imagen es muy clara y sirve de ayuda a la hora de maniobrar o estacionar.

Impresiones de Conducción

Las primeras unidades comercializadas del Land Rover Defender montaban el conocido motor diésel de 2.0 litros de cilindrada y con potencias de 200 y 240cv respectivamente. Este motor se montaba también en varios modelos de la marca hermana Jaguar.

En sustitución de este, por lo menos en el caso del Defender, se ha usado un 3 litros V6 turbo diésel que eroga una potencia mayor que el 2 litros, consumos prácticamente iguales y prestaciones superiores.

El Defender, dado su peso y su concepción como 4×4 puro, monta una suspensión conservadora tirando a confortable que se puede mostrar seca dependiendo del bache que tenga que filtrar, por suerte es una suspensión regulable en altura, haciendo que su distancia máxima hacia el suelo sea de casi 300mm en la altura apta para todoterreno.

La suspensión nos ha demostrado que es ejemplar mimando a los pasajeros a pesar de que el firme o la pista de tierra se encuentren en muy mal estado.

También es notable el balanceo del chasis en curvas lentas de carreteras nacionales, donde los kilos se dejan notar y es la suspensión tan confortable y permisiva con las imperfecciones en la carretera la que no es capaz, en ocasiones, de contener los balanceos del vehículo. Sobre todo si éste va muy cargado. Ahora bien, difícilmente por no decir casi imposible es que pierda la trayectoria marcada con el volante, por mucho que se vea moverse el vehículo, nunca pierde contacto los neumáticos con el suelo.

Nuestra unidad montaba unos neumáticos de 4×4 indicados para tierra y pistas con mucha agua e incluso nieve o hielo, portándose a las mil maravillas en caminos de tierra y aguantando el tipo en asfalto puro y duro, donde nos dejaron probar el buen dinamismo que el Defender hace gala, es un coche tranquilo que, si se le busca las cosquillas da la cara y permite incluso una conducción decidida.

Frenada

Muy gratamente sorprendidos quedamos a la hora de realizar las pruebas pertinentes de frenado a la unidad probada, ésta ya con el rodaje hecho, por lo que todo el equipo de frenos estaba ya asentado y mostrando su máxima capacidad, nos hizo ver que es capaz de detener los más de 2.300kg de peso en vacío sin mucho problema. Si bien requiere hacer cierta fuerza con el pie que en un SUV tradicional.

Hicimos en los primeros kilómetros de la prueba un uso normal del vehículo, es decir, conducción típica de ciudad, vías rápidas y carretera/pistas de tierra, donde el uso y capacidad mostrada del sistema de frenos fue cuanto menos muy bueno. Más adelante realizando alguna que otra frenada más contundente, sobre todo por conductores que se creen que las vías públicas son solo de su uso y disfrute y pueden cambiarse de carril sin previo aviso a los demás conductores que las transitan. Es en esos momentos donde la capacidad del equipo de frenos brilla con luz propia, siendo muy capaz de detener con fuerza y en poca distancia el vehículo en su totalidad si lo deseamos.

Viendo la excelente capacidad de frenada realizamos un par de frenadas de emergencia en un tramo cerrado al tráfico y correctamente asfaltado y, de nuevo, el Defender se detuvo en su completa totalidad en poca distancia. No probamos si acusaban fatiga con frenadas reiteradas, sabiendo que así sería si nos empeñábamos en forzar el equipo de frenos.

Cuenta con discos en ambos ejes. Delante ventilados discos de 349mm y detrás discos también ventilados de 325mm. ABS de última generación.

Tracción

El Land Rover Defender diferente a sus hermanos de gama solo está disponible con tracción total 4×4.

Generalmente en otros vehículos probados, como el Evoque o el Range Rover Sport, a pesar de contar con tracción total el conductor no tiene la opción de bloqueos de diferencial o etc.

El funcionamiento de la tracción 4×4 queda totalmente reservado y gobernado por sistemas electrónicos que poco nos dejan “meter mano” en él. Tan solo podemos escoger a nuestro antojo el programa preestablecido para el tipo de vía que vas a transitar. Y es que el sistema Terrain Response permite escoger entre varios modos; gravilla, barro, roderas, arena, agua e incluso para nieve o rocas sueltas. Programas que verdaderamente son funcionales y que permiten una mejor tracción si el terreno está complicado.

En el Defender es muy diferente, podemos hacer uso de reductoras, que pocos 4×4 hoy día tienen y, si se tiene la opción, disponer de bloqueos de diferenciales para una experiencia mayor por pistas de tierra.

También dispone de ayuda en descensos con freno eléctrico, frenando según la inclinación del terreno más o menos. Muy útil en zonas con mucho agujero o piedra suelta.

No solo la tracción 4×4 es útil en terrenos complicados, lo es también en asfalto en mal estado, con exceso de agua, barro e incluso nieve/hielo. Y también para poder sacarle el máximo jugo al propulsor en arrancadas fuertes desde parado y no tener pérdidas de tracción.

Tras varios días conviviendo con el Defender y comparándolo con otros 4×4 las diferencias si hacemos uso del vehículo en pistas de tierra son notables, al Defender nada se le resiste en este aspecto. No será el más rápido en ganar velocidad, pero en los suyo, la tierra, es imbatible.

La altura disponible hacia el suelo es mayor que en muchos 4×4, al igual que sus ángulos útiles de ataque 37,5 grados, ventral 28 grados y salida 40 grados.

Land Rover Defender 110 2.0D AWD

Estabilidad

La mayor altura disponible permite unos buenos ángulos de ataque, salida y ventral que se deja notar a la hora de transitar por vías sin asfaltar.

Cuanto más alto es el centro de gravedad peor, en resumen, es la estabilidad. En el caso del Defender el compromiso de la suspensión entre confort y uso en carretera permite una alta estabilidad en curva; se comporta como un compacto.

En ocasiones y dependiendo de nuestro estilo de conducción puede tender a mostrarse un poco “morrón” y a balancear sin pérdida de la trayectoria marcada previamente con el volante.

Reposacabezas

El Defender dependiendo de la versión cuenta con cinco o siete plazas.

Los reposacabezas tanto delanteros son regulables en altura e inclinación, los traseros carecen de regulación en inclinación. La verdad es que tampoco necesitan dicha regulación.

Cinturones

El Defender equipa cinco cinturones del tipo estándar de tres puntos de anclaje. Los delanteros cuentan con pretensores pirotécnicos. Y todos ellos con aviso acústico y visual de cinturón no abrochado al emprender la marcha.

Mediante la pantalla del cuadro de instrumentos puedes a la hora de iniciar la marcha veremos marcados con un Tic verde cuales están correctamente abrochados y cuáles no.

Bebes y Niños

El Defender trae el sistema ISOFIX de anclaje de sillitas de bebes y Top Tether, en los asientos traseros y el del copiloto. El acceso a los mismos es fácil y sencillo, no tardaremos nada en tener la sillita lista para nuestro bebe. El maletero no siendo de los más grandes del mercado cumple sobradamente con una capacidad de 786 litros capaz de albergar todo tipo de equipaje.

Airbags

En materia de seguridad activa el Defender viene muy bien equipado, con diez airbag. Los airbag que equipa son; de conductor, acompañante (desconectable) laterales, de cortina, rodilla, y el poco extendido aun airbag para peatones.

 

Recuperaciones

El “downsizing” que padece la industria del motor ya llega a cualquier tipo de vehículo. Bajando cilindrada pero respetando potencia e incluso aumentándola con mejores consumos, prestaciones y menos emisiones nocivas vertidas a la atmósfera.

En el caso del Defender probado su nuevo motor 2.0 SD4 Ingenium de 200 o 240cv respectivamente supera la normativa Euro 6 y solo emite 234 gr de CO2 por kilómetro recorrido.

El 2.0 SD4 de 240cv permite impulsar al Defender con elogiable soltura y realizar el 0 a 100km/h en 9,1 segundos con una velocidad máxima de 188km/h.

Es un motor que se presta a sacar lo mejor de él y a la hora de requerir potencia se nota, sobre todo al acelerar con decisión o recuperar velocidad.

Su funcionamiento es muy bueno desde bajo régimen empujando con fuerza desde tan solo las 1.400 revoluciones, moviendo con total soltura los 2.323kg que pesa en vacío el Defender. En la práctica se muestra como un motor contundente, muy voluntarioso y agradable al uso.

Caja de Cambios

El Defender actualmente se vende con solo con una caja de cambios automática de marca ZF de 9 velocidades.

Dicha caja es de tipo de convertidor de PAR, muy suave entre cambios y cómoda al uso.

Su accionamiento es mediante una palanca alojada en el salpicadero. Dicha palanca dispone de 5 modos de uso. P de Parking, R dé marcha atrás, N de neutro, D de Drive o directa que permite iniciar la marcha y, por último, el modo Secuencial. Que apura más las marchas.

En marcha el cambio se muestra rápido en cambiar de marcha y apenas son perceptibles. No se acusa resbalamiento del embrague en salidas fuertes, teniendo en cuenta que el par del motor es de 430Nm la caja ha de soportar dichos esfuerzos, viniendo preparada para ello, ya que los motores superiores diésel superan el par de este motor con creces.

En definitiva nos ha gustado su agrado de uso, teniendo que desentendernos para siempre del embrague. La caja automática puede aumentar los consumos sensiblemente y empeorar las prestaciones si la comparamos con una caja manual, pero el agrado de uso que proporciona es más que suficiente como para tener este extra en cuenta.

Circulando por Carretera

En carretera el Defender no solo por su excelente suspensión si no por su casi ausencia de ruido del exterior es extremadamente cómodo de conducir, el motor empuja siempre y no ahí cuesta que se le resista, el consumo no es excesivamente alto, pero todo depende de lo que le exijamos al motor.

A una velocidad estable el consumo no se dispara mucho. Pudiendo realizar medias de poco más de 9 litros y medio. Ojo, nuestra unidad, con cambio automático, gasto en este tipo de vías más de 10 litros a los 100km recorridos.

Land Rover Defender 110 2.0D AWD

Circulando por Autopista

En autopista, al igual que en carretera, es un vehículo muy cómodo de conducir. Sin duda es un vehículo que invita a realizar viajes largos con él, es indiferente la cantidad de kilómetros que hagamos que siempre saldremos descansados de conducir.

Los consumos a velocidad constante son relativamente bajos, el 2.0 SD4 no se muestra muy derrochador de combustible y una vez lanzado el vehículo estos bajan. Donde más se aprecia el consumo es a la hora de acelerar y mover el peso del conjunto. No obstante hay que tener presente el peso del Defender y, sobre todo su aerodinámica con un CX de 0,39, nada del otro mundo, por lo que el consumo es mayor.

Nuestro consumo se situó en 10,2 litros a los 100km recorridos. El homologado por la marca nos indica que es posible, que no probable, bajarlo hasta unos deseables 8,9 litros a los 100km recorridos. Difícilmente veremos ese consumo medio en el Defender a no ser que hagamos una conducción súper eficiente. Pero no solo en el Defender, en cualquier vehículo de estas características.

Circulando por Ciudad

En ciudad puede resultar más incómodo de conducir por su tamaño, sobre todo su anchura.

Si tenemos que pasar por calles estrechas estaremos más atentos de no rozar en los laterales que en la conducción. Una vez acostumbrados ni le prestaremos atención.

El consumo en ciudad se dispara en comparación con los obtenidos en carretera o autopista. Subiendo de los 11 y los 12 litros de media. Penaliza el “arranca, para” típico de las ciudades. Y no es lo mismo mover el peso de un compacto que el de un 4×4 como este.

Haciendo uso del modo más restrictivo se pueden bajar unas pocas décimas los consumos, sin apenas perdida de prestaciones. Solo es notorio a la hora de pisar con energía el acelerador que notaremos como es más lento en reacciones.

Calidad de Acabados

Los acabados del Defender son muy correctos. Los plásticos, telas y pieles utilizados son muy aparentes y de un buen tacto. Al igual que la piel repartida por salpicadero, puertas y otras superficies.

Calidad de Materiales

Los materiales utilizados en este modelo son de alta calidad, su tacto es muy bueno, y denotan buena prestancia.

LA OPINIÓN DEL PROBADOR

Hace ahora un tiempo me puse al volante del renovado Range Rover Evoque un vehículo para todo uso que con el motor de 2 litros y 180cv me dejo gratamente satisfecho y sorprendido por sus más que correctas prestaciones. El 2.0 SD4 sorprende por el alto empuje que tiene desde muy bajo régimen, moviendo con alta facilidad el peso del Evoque.

En esta ocasión me pongo al volante del nuevo Defender, un 4×4 puro que también monta el mismo motor, el 2.0 SD4 Ingenium, este motor hace unos meses ha sido sustituido en el Defender por el nuevo 3.0 D V6 con sistema de hibridación.

El Defender con el 2 litros SD4 de 240cv es un coche rápido, capaz de ganar velocidad con maestría y que no es excesivamente derrochador de carburante, pero no todo en el Defender es su motor o aptitudes offroad, que son de las mejores del segmento.

Es un vehículo que su precio de adquisición -82.480€ – nos hace darnos cuenta que todo en él tiene cierta clase, bien acabado, bien terminado, con buenos materiales y eso es lo que busca el comprador de este tipo de vehículo, un 4×4 pero con clase. Y en eso el Defender es único, la sensación de buena calidad que dan sus materiales solo la encontraremos en vehículos igual o más caros.

Con tan solo tocar el guarnecido de las puertas nos hacemos una mínima idea de la calidad de conjunto.

Land Rover Defender 110 2.0D AWD

Conclusiones

En conclusión, el Defender es un vehículo para todo uso, es decir, desde uso urbano, viajes a meterse horas y horas de campo sin pestañear.

Permite hacer uso de él por pistas forestales con un alto grado de dificultad. Es un vehículo que puede sorprender con el calzado adecuado en caminos de tierra. Nuestra unidad no contaba con el “Snorkel” para vadear, aun así puede hasta los 900mm y su altura disponible es apta para adentrarnos en caminos de cierta complejidad.

Es sin duda un más que correcto 4×4, bueno en asfalto y muy bueno en tierra. A la hora de pisar tierra con él se nota de que esta hecho, y haciendo uso de los modos del Terrain Response o las reductoras podremos adentrarnos en terrenos que otros vehículos no pueden ni imaginar, ya sea por su altura, ángulo de entrada, ventral o de salida. El motor, con un buen par a bajo régimen ayuda en subidas de pendientes donde se le demanda lo máximo a la tracción del Defender.

A pesar de que la unidad probada no venía equipada con ATPC (All Terrain Progress Control) no lo echamos en falta en la prueba realizada.

Nos encantaría estar escribiendo durante horas sobre las bondades del nuevo Defender como nos pasó con la prueba del Evoque o del Discovery Sport y también sobre sus defectos, que los hay, pero nos es imposible resumir todo en una prueba escrita como esta, sería tan larga que difícilmente serie legible y pasaría por ser aburrida.

Esperamos que sea de utilidad para los posibles futuros compradores del Land Rover Defender, y de nuevo agradecer a Jaguar Land Rover España y en especial al departamento de prensa la cesión de esta unidad para la prueba que le hemos realizado.

 

A FAVOR:

Capacidades off road, imagen exterior, cambio automático.

A MEJORAR:

Consumos, precio.

 

DATOS TÉCNICOS

Versión: 2.0 SD4 240cv Puertas: 5
Cilíndros: 4 en línea Plazas: 5 (2 + 3)
Par máximo: 430 Nm a 1.400 rpm Maletero: 786 litros
Distribución: Dos árboles de levas en la culata Peso: 2.332 Kgs.
Alimentación: Diesel- inyección directa

Turbo, inyección directa, intercooler

Depósito: 85 litros
Tracción: Total Velocidad: 188 km/h
Cambio: Automática, 8 velocidades
         

 

Cotas de todo terreno
 

Ángulo de entrada (grados)

37,5
Ángulo de salida (grados) 40,0
Ángulo ventral (grados) 28,0
Altura libre (mm) 291
Altura vadeo (mm) 900

 

Consumos

Consumo medio WLTP 8,9 (l/100 km)
Emisiones de CO2 234 (gr/km)
Normativa de emisiones Euro 6

 

Dimensiones

Largo / ancho / alto (mm)  4758 (con rueda de repuesto 5018) / 1996 / 1967

 

 

0 a 100 km/h: 9,1 segundos

Precio de unidad probada sin extras y descuentos: desde 82.480 €

Galería de fotos