Mazda3 2.0 DISI 150cv i-Stop (Facelift)

Mazda3 2.0 DISI 150cv i-Stop (Facelift)

Mazda le ha dado un lavado de cara a su compacto el Mazda3, el último se realizó en el 2009. Este último Facelift contempla un cambio de paragolpes, diseño de las llantas, diseño de los antinieblas delanteros. También cambios en el interior, como una pantalla de navegador de mayor tamaño. Y, por supuesto cambios mecánicos. En este caso la versión probada venia dotada del 2.0 DISI de 150cv con sistema i-Stop. Este motor de dos litros de cubicaje eroga 150cv en su parte alta del tacómetro. Se trata de un motor atmosférico, que ya habiendo sido probado por la redacción de PacoCostas.com siempre nos pareció un poco lento en cuanto a aceleraciones/recuperaciones. Curiosamente, los cambios realizados en la mecánica han sido a mejor, a mucho mejor. La respuesta ahora desde bajas vueltas es más contundente, proporcionando unas mejores aceleraciones/recuperaciones. En el anterior Mazda3 con el 2.0 DISI de 150cv nos veíamos obligados a bajar de sexta marcha a quinta con cualquier leve repecho. En la unidad aquí probada no hemos tenido problemas en este aspecto. Sigue siendo un motor que requiere ser subido de vueltas para sacarle los 150cv. El protagonista de esta prueba nos muestra como un simple sistema Start & Stop puede hacer bajar la media de consumo en vehículo dotado de mecánica gasolina. Valido también para mecánicas diesel. El sistema i-Stop de Mazda es bien sencillo, se compone de un motor de arranque reforzado. Una batería de mayor capacidad y otra extra para mayor seguridad. Esta última es de menor tamaño y se encarga exclusivamente del arranque del vehículo cuando el sistema i-Stop está en funcionamiento. Dicho sistema sólo funciona en unas condiciones óptimas de funcionamiento, que requieren que el motor tenga su temperatura de servicio, que las baterías dispongan de una carga útil. Que no se esté abusando de elementos electrónicos como el Aire Acondicionado, asientos calefactados, luneta térmica y etc.. Si todos los requisitos se cumplen el motor se detendrá en el momento que paremos el vehículo sin ninguna marcha engranada y sin pisar ningún pedal. La parada es instantánea, casi imperceptible. El arranque es automático al pisar el embrague para introducir una velocidad. El arranque se hace de manera rápida y apenas se deja notar. Con estas pequeñas paradas en semáforos, retenciones podemos ahorrar mucho combustible que de otro modo perderíamos. El sistema i-Stop se puede desconectar mediante un botón situado en la parte izquierda del volante. Con el desconectado el Mazda3 i-Stop es como cualquier otro vehículo. No parara su motor en paradas prolongadas.

Visibilidad
En cuanto a visibilidad el Mazda3 en general no presenta problemas, la visión que tiene el conductor hacia cualquier parte del exterior desde el vehículo es buena, la visibilidad delantera es la correcta. La trasera al igual que en todos los vehículos queda mermada por los reposa cabezas, que si los bajamos a su posición más baja no molestan. Los retrovisores tanto exteriores como el interior son de buenas medidas, y dan una visión clara de lo que sucede fuera del vehículo. La unidad probada venia dotada de faros de xenon, indispensable hoy día si realizamos muchos trayectos nocturnos. Como novedad del nuevo Mazda3 podemos montar opcionalmente luces diurnas de tipo led. Nuestra unidad las traía y además de darle una bonita imagen son seguridad ya que nos verán desde más lejos.

Impresiones de Conducción
El bastidor del Mazda3 es capaz de soportar la caballería que la versión MPS eroga, con tan “sólo” 150cv es difícil ponerlo en apuros. Teniendo el límite a niveles muy altos que mejor no probar. El motor, en este caso un 2.0 DISI gasolina atmosférico que nos da una potencia de 150cv a 6.200 rpm. Se muestra muy voluntarioso a la hora de dar lo mejor de sí. Si vamos con el vehículo descargado los 150cv son capaces de todo, buena aceleración, recuperaciones rápidas y contundentes. Consumos contenidos y rumorosidad baja. Pero si vamos con el coche al máximo de ocupantes el motor empezara a flaquear en pendientes, recurriendo a tener que trabajar la caja de cambios con asiduidad. No por ello los 150cv se quedan cortos, en absoluto. Con el vehículo cargado y en pendiente si pisamos con alegría el motor responde con fuerza y es capaz de ganar velocidad. Si queremos tener mayor seguridad en que 150cv se pueden quedar cortos si vamos siempre con el vehículo cargado, Mazda dispone de una versión más potente en diésel con motor 2.2 CRTD y 185cv, que por supuesto son más que suficientes para ir a velocidades de vértigo.

Frenada
Como siempre hemos transmitido a lo largo de las pruebas, no solo lo más importante de un vehículo es su capacidad de aceleración, recuperación. Parte clave es poder detener el vehículo en pocos metros, nuestra vida puede estar en ello. En el caso del Mazda3, en acabado Sportive los frenos se mostraron a lo largo de toda la prueba muy capaces, y sin mermas en su eficacia de frenado, decir que el uso de los mismos fue el que una persona normal puede hacer. Además de un uso normal se les sometió a unas tandas de frenadas intensas, buscando la debilidad del equipo de frenos, que nunca llego a dar señales de vida. El Mazda3 cuenta con discos de freno en ambos ejes, delante sobredimensionados (300mm) y ventilados. Detrás discos macizos (280mm). Contamos con ABS de última generación y ayuda a la frenada de emergencia.

Tracción
Contamos con la ayuda del control de tracción, que nos ayudara a no perder tracción en una arrancada fuerte en una pendiente resbaladiza o a la hora de tener que incorporarnos con fuerza en una rotonda. En motores de gasolina este fenómeno se da en menor medida, a no ser que revolucionemos de más el motor. La ruedas montadas en la unidad probada son de marca TOYO, no dificultaron la prueba, pero si con un mejor agarre el Mazda3 habría obtenido mejores datos.

Estabilidad
El actual Mazda3 en su acabado más deportivo (Sportive) sin llegar a ser el MPS presenta una elogiable estabilidad, suspensión dura que no seca en compresión o al estirarse, es decir, que a la hora de pasar un bache, badén o resalto no nos dejaremos los riñones en el intento, algo de agradecer. Además de ser cómoda cumple con nota en zonas reviradas donde podemos permitirnos algún que otro lujo. El motor acompaña en las travesías reviradas, su empuje es contundente y nos catapulta a la siguiente curva con potencia. El ESP no es desconectable, queda latente por lo que pueda pasar. A la hora de hacer aparición nos avisa mediante un pitido acústico y con el símbolo en cuadro de instrumentos. Su acción es rápida y brusca. Eso sí, coloca el vehículo en su trayectoria optima sin que nos dé tiempo a pestañear.

Reposacabezas
El Mazda3 tiene cinco reposa cabezas, de los cuales, los delanteros son regulables en altura e inclinación. Los traseros al igual que los delanteros, son regulables en altura. Ninguno es activo.

Cinturones
El Mazda3 monta cinco cinturones del tipo estándar, de tres puntos de anclaje. Los delanteros cuentan con pretensores pirotécnicos. Dispone de avisador acústico de cinturón no abrochado en cuanto emprendemos la marcha, solo funciona con los cinturones delanteros.

Bebes y Niños
El Mazda3 está equipado con el sistema ISOFIX de anclaje de sillitas de bebes en los asientos traseros. El maletero del Mazda3 es de buen tamaño (340L) y su boca de carga amplia, no tendremos problemas en este aspecto. El acceso a las plazas traseras es correcto, ya que es un vehículo de 5 puertas.

Airbags
El Mazda3 trae de serie en este acabado (Sportive) ocho Airbag, que son: De conductor, acompañante (desconectable mediante llave), laterales, de cortina, etc…

Euroncap
En las pruebas EuroNCAP el Mazda3 obtiene: 4 estrellas para la protección de ocupantes y 3 estrellas para la protección infantil un total de 33 puntos sobre 39.

Recuperaciones
El alto peso del conjunto se deja notar en las prestaciones del Mazda3, su aceleración en el 0 a 100km que no siendo mala se sitúa en 10,4 segundos. La velocidad máxima según ficha técnica es de 212 Km. /h. El motor 2.0 DISI de 150cv da la máxima potencia a 6.200 revoluciones, sobrepasar este régimen es perder un poco el tiempo, ya que solo llega con cierta potencia a las 6.500 a partir de ahí solo obtenemos ruido y una merma significativa de las prestaciones.

Caja de Cambios
La caja de cambios escogida para el Mazda3 Sportive 2.0 DISI es de seis relaciones. El tacto de la caja es bueno, las marchas entran algo duras, pero en cuanto la caja adquiere su temperatura de trabajo cambia a mejor. El escalonado de las marchas es magnífico, no da lugar a errores. La sexta marcha se queda larga para un uso fuera de autovía.

Circulando por Carretera
En carretera el Mazda3 Sportive 2.0 DISI 150cv nos muestra su cara más deportiva. El excelente bastidor y un tarado de suspensión bien trabajado nos aseguran horas y horas de disfrute por carreteras ratoneras y reviradas. Y si a esto le asociamos unos buenos neumáticos tendremos un vehículo potente, poco derrochador de combustible y una lapa en las curvas. El consumo en este tipo de vía es relativamente bajo, si hacemos una conducción relajada podemos gastar poco más de 6,7 litros sin proponérnoslo mucho. El homologado nos dice que el Mazda3 en este tipo de vías consume 5,4 litros a los 100km. No es para nada descabellado.

Circulando por Autopista
En autopista/autovía buscamos el confort de marcha, y el Mazda3 es capaz de dárnoslo. La suspensión se muestra agradable, capaz de absorber imperfecciones de la vía sin resultar estas molestas. El motor rueda en un régimen bajo de vueltas en 6 marcha a 120 Km. /h, es casi inaudible desde el interior. Si requerimos potencia inmediata lo mejor es bajar a cuarta marcha o incluso a tercera dada la situación. Solicitar potencia en sexta marcha es prácticamente perder el tiempo, sometemos al motor a una carga innecesaria yendo muy bajo de vueltas. El Mazda cuenta con otro punto a su favor, el bajo consumo de carburante. Con tan solo 55 litros de depósito rondamos los más de 700 Km de autonomía. El consumo homologado para este tipo de vías es de 6,8 litros. Nuestro consumo no fue tan optimista, no anduvo tampoco lejos. 7,3 litros a los 100km.

Circulando por Ciudad
En ciudad buscamos un vehículo que nos proporcione buen reprise a bajas vueltas, con consumos contenidos y que además sea fácil de conducir y aparcar. El Mazda3 reúne todas estas cualidades. Tiene un buen PAR a bajas vueltas, desde 2200 revoluciones ya disponemos de fuerza. Los consumos por ciudad son muy contenidos, teniendo medias de tan solo 9 litros. El consumo homologado es de 9,3 litros a los 100km. Aparcar con el Mazda3 resulta verdaderamente fácil, aunque su tamaño no acompañe, 4460mm de longitud.

Calidad de Acabados
Los acabados utilizados en el Mazda3 Sportive i-Stop son de buena calidad, a simple vista se puede observar que los plásticos encajan bien entre sí, y que no hay ruidos extraños.

Calidad de Materiales
Materiales de buena calidad, plásticos aparentes y de buen tacto. Al igual que las telas utilizadas.

Conclusiones
En resumen, hace poco más de un año probamos el Mazda3 dotado del motor 2.0 DISI de 150cv y tecnología i-Stop. En esta ocasión pasa por nuestras manos una unidad prácticamente igual a niveles mecánicos pero con cambios estéticos. Curiosamente, la unidad que probamos el año pasado nos gustó mucho, pero esta unidad que hemos tenido estos días nos ha gustado aún más y no sólo por los cambios visuales como las luces diurnas de led u otros cambios a mejor. Mecánicamente hablando esta unidad iba especialmente bien, con unos consumos muy bajos. Mazda sigue aguantando motores atmosféricos en el mercado cuando la competencia ya monta mecánicas de bajo cubicaje turbo alimentadas. Veremos cuánto tiempo más puede Mazda aguantar estos magníficos motores.

A favor: Motor, consumos, estabilidad
A mejorar: consola central algo liosa, respuesta del motor poco contundente.

Redactor y probador: Daniel Galdeano Martínez
Fotos: Daniel Galdeano Martínez
Vídeo:


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