Max Verstappen no esconde que Red Bull todavía arrastra algunos de los problemas que condicionaron el comportamiento de los coches de Milton Keynes durante las últimas temporadas, pese al cambio reglamentario.

El neerlandés admite que el equipo sigue trabajando para encontrar el origen de unas dificultades que, pese a los años de análisis, todavía no han conseguido solucionar.

«Sin duda, algunas cosas se han arrastrado de los coches anteriores. Ya me quejaba antes del comportamiento en pista y de los bordillos, y sigo quejándome. Así que, sin duda, hay cosas que estamos analizando para intentar solucionarlas», explicó.

El problema, según Verstappen, no responde necesariamente a un único defecto que Red Bull pueda localizar y corregir de forma inmediata. La complejidad de la Fórmula 1 hace que diferentes características del monoplaza puedan terminar combinándose y generando un comportamiento que resulta difícil de identificar.

«Por desgracia, la respuesta no es muy clara ni sencilla, porque, de lo contrario, ya las habríamos solucionado», admitió el piloto de Red Bull.

«La F1 a veces puede ser muy complicada y no siempre es fácil identificar un problema, porque puede que sean varias cosas que, al sumarse, crean un problema. Y tenemos que averiguar todos esos detalles del coche para intentar mejorar en un aspecto concreto».

Verstappen rebaja las expectativas sobre un circuito «de pilotos»

Ante la llegada a un trazado como el de Madring que muchos consideran especialmente exigente para los pilotos, Verstappen también quiso rebajar la idea de que un circuito de este tipo pueda cambiar por sí solo la jerarquía.

«Como piloto, creo que este año me siento bien, pero no estoy ganando carreras», señaló.

«¿Significa eso que soy mal piloto o que no soy rápido? Bueno, no lo creo. No es que, de repente, como este circuito se adapta más al piloto que Monza o lo que sea, de pronto puedas hacerlo mucho mejor».

Verstappen, eso sí, espera disfrutar de un fin de semana marcado por las curvas peraltadas y por un trazado que también plantea dificultades con varias zonas de máxima velocidad.

«Las curvas peraltadas creo que molan. Tampoco va a ser fácil en las rectas, creo. Así que hay que tener un poco de habilidad, lo cual creo que siempre es bueno», concluyó el cuatro veces campeón del mundo de Red Bull.

Vía – Motorsport.com