-
- El vicepresidente de Diseño de Geely plantea el nuevo E2 como un automóvil compacto con más personalidad, espacio, comodidad y posibilidades de uso.
- Con solo 4,13 metros de longitud, ofrece cinco plazas, dos maleteros y un aprovechamiento del habitáculo de hasta el 85%.
- El Geely E2 llega a España con tres versiones, hasta 345 kilómetros de autonomía combinada y un precio de lanzamiento desde 13.990 euros.
Si hablamos de un automóvil eléctrico compacto es habitual pensar en una larga lista de renuncias, tales como espacio, comodidad, capacidad de carga e incluso de personalidad. El equipo de diseño de Geely partió de este cúmulo de problemas para desarrollar el nuevo E2 y que este ofreciera respuestas a todo. Goran Ozbolt, vicepresidente de Diseño de Geely y máximo responsable de su Centro de Diseño e Innovación de Milán, explicó durante la presentación del modelo, ayer en el Teatro Capitol de Madrid, cómo este reto estuvo presente desde los primeros bocetos. El objetivo no era realizar un vehículo pequeño, práctico y fácil de conducir, había que conseguir carácter, calidez y capacidad para establecer una relación emocional con los usuarios. Ozbolt es uno de los principales responsables del lenguaje de diseño con el que Geely está construyendo su nueva identidad global. Desde el centro de Milán ha participado en el desarrollo de modelos electrificados destinados al mercado europeo como el Geely E5 y el Starray EM-i.
“Queríamos elevar las expectativas sobre lo que puede ser un vehículo eléctrico compacto, ofrecer más personalidad, más confort, más espacio, más libertad y, quizá lo más importante, más disfrute en la vida cotidiana”, señaló Goran Ozbolt.
Imagen amable frente a rostros robóticos
El proceso de creación del Geely E2 comenzó explorando diferentes expresiones y personalidades. Desde el principio, los diseñadores tuvieron claro que no querían que el resultado fuese únicamente funcional, lejos de lo que se ve en muchos vehículos eléctricos que recurren a líneas afiladas y expresiones futuristas. No son máquinas, son compañeros de viaje. Por eso Geely tomó otra dirección. El frontal del E2 fue concebido para transmitir una cercanía y optimismo. Sus formas dibujan una expresión amable que recuerda a una sonrisa, una inspiración que también aparece en la parte posterior y que permite reconocer el carácter del automóvil. “El frontal no es agresivo. Cada mañana, cuando te acercas al coche antes de abrir la puerta, es como si te recibiera con una sonrisa. Puede parecer un detalle pequeño, pero transforma la relación que mantienes con él”, explicó Ozbolt. Esta personalidad se refuerza mediante la firma luminosa Light Feather, inspirada en la ligereza y precisión de una pluma. Para Ozbolt, un buen diseño no debería necesitar demasiadas explicaciones, debe resultar identificable desde el primer vistazo y ser capaz de provocar una reacción inmediata.
Cada línea debe cumplir una función
La filosofía de diseño del E2 no consiste en añadir elementos de manera indiscriminada, sino en conseguir que cada detalle tenga un propósito. El techo flotante ayuda a aligerar visualmente la silueta, mientras que los volúmenes de la carrocería aportan solidez y aplomo sin hacer que el vehículo parezca pesado. Las firmas luminosas delantera y trasera mantienen un lenguaje común y completan una imagen fresca y reconocible. Las proporciones también desempeñan un papel fundamental. La distancia entre ejes de 2.645 milímetros, equivalente al diámetro de tres ruedas, y los cortos voladizos contribuyen a crear una imagen más asentada sobre el asfalto. El resultado es un eléctrico compacto que no intenta llamar la atención, no hay agresividad, solo equilibrio y una personalidad positiva.
La misma filosofía continúa en el habitáculo, construido alrededor de tres conceptos como son la calidez, el refinamiento y el confort. Un espacio sencillo, tranquilo e intuitivo, en el que el conductor no necesite mucho para comprender su funcionamiento. Un ejemplo es el selector del cambio situado detrás del volante. Al retirarlo de la consola central, se libera una zona muy valiosa del habitáculo. “Esto es tecnología verdaderamente útil, no tecnología por la tecnología. Nuestra convicción es sencilla porque el diseño debe hacer la vida más fácil”, afirmó Ozbolt. El salpicadero incorpora una pantalla multimedia central de 14,6 pulgadas y un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas. El sistema Flyme Auto ofrece conectividad 4G, actualizaciones remotas, control por voz, Apple CarPlay y Android Auto, además de diferentes servicios conectados mediante la aplicación de Geely. Todo lo necesario.
Un coche razonablemente compacto
El aprovechamiento del espacio es primordial. No es hacer un automóvil más grande, es diseñarlo para una vida más amplia. Las calles son estrechas y las plazas de aparcamiento más. Por eso, los automóviles compactos son fáciles, pero las necesidades de sus propietarios no siempre lo son. Durante años, muchos conductores han tenido que escoger entre un automóvil fácil de aparcar y otro práctico. El Geely E2 da respuestas. Sus 4.135 milímetros de longitud esconden un habitáculo con cinco plazas y una tasa de aprovechamiento del espacio de hasta el 85%. La arquitectura eléctrica y la distancia entre ejes de 2.645 milímetros permiten dedicar una mayor proporción del vehículo a los pasajeros. El habitáculo dispone de hasta 36 soluciones de almacenamiento. Entre ellas destacan una guantera de 10 litros frente al acompañante y un espacio adicional de 28 litros bajo los asientos traseros. A ello se suma la combinación de un maletero trasero de 375 litros, ampliable hasta 1.320 litros, y otro compartimento delantero de 70 litros. Durante su intervención, Ozbolt planteó un ejemplo muy cotidiano, como es regresar después de practicar deporte o montar en bicicleta y detenerse en un supermercado. Los dos espacios permiten mantener separado el equipamiento deportivo de los alimentos recién comprados. Una ventaja pequeña de gran valor con el uso diario. “No queríamos diseñar un coche simplemente más grande, sino un coche preparado para una vida más grande. No se trata solo de ofrecer más espacio, sino de proporcionar más libertad”, resumió.
Para disfrutar al volante, también
El Geely E2 demuestra que un automóvil compacto y urbano no tiene por qué limitarse a cumplir una función práctica. La arquitectura GEA combina la tracción trasera con una suspensión posterior independiente multibrazo y una distribución de pesos próxima al 50:50. Su puesta a punto ha sido adaptada a las carreteras y preferencias de los conductores europeos con la colaboración de Geely Technology Europe. El trabajo se ha centrado en la dirección, la suspensión y los controles electrónicos para responder tanto en calles estrechas y aparcamientos como en carreteras secundarias o superficies con poca adherencia. El radio de giro de 4,95 metros facilita las maniobras urbanas, mientras que los cuatro modos de conducción —ECO, CONFORT, SPORT y NIEVE— permiten adaptar su respuesta a diferentes situaciones. La gama española del Geely E2 se estructura en tres versiones: PRO, PRO+ y MAX+. El E2 PRO dispone de una batería de 35 kWh y un motor eléctrico de 60 kW, equivalentes a 80 CV. Homologa hasta 252 kilómetros de autonomía combinada WLTP y 368 kilómetros en ciclo urbano. Las versiones PRO+ y MAX+ incorporan una batería de 47 kWh y un motor de 85 kW, equivalentes a 115 CV. En este caso, la autonomía alcanza los 345 kilómetros en ciclo combinado WLTP y hasta 497 kilómetros en ciudad. Todas las versiones ofrecen la funcionalidad V2L, que permite utilizar la energía almacenada en la batería para alimentar dispositivos eléctricos externos. En carga rápida, el E2 puede recuperar del 30% al 80% de la batería en 25 minutos en condiciones óptimas.
Hacer mejor la vida cotidiana
El Geely E2 llega al mercado español con tres acabados y un precio promocional de lanzamiento desde 13.990 euros para la versión PRO, sujeto a financiación, campañas comerciales y Plan Auto+. Los PRO+ y MAX+ parten de 16.485 y 18.485 euros, respectivamente, bajo las condiciones establecidas por la marca. Más allá de sus cifras, el E2 no busca únicamente resultar práctico, sino también transmitir personalidad, confianza y emoción.
“Cuando comenzamos a diseñar el E2, queríamos conseguir mucho más que otro vehículo eléctrico compacto. Lo extraordinario no consiste en hacer algo más grande, sino en lograr algo mucho más importante, mejorar la vida cotidiana”, concluyó Goran Ozbolt.