Tras el Gran Premio de Mónaco, perfiles sociales especializados en el seguimiento de vuelos privados, detectaron como el avión privado de Max Verstappen viajaba a Austria, muy cerca de la sede general de Red Bull. Una visita que parecía no estar planeada y que avivaba los rumores sobre algunos posibles problemas entre el equipo y el piloto que debían ser tratados de raíz en una reunión.
El holandés viajó a Austria para asistir a una reunión con varias figuras clave de Red Bull GmbH, incluido Oliver Mintzlaff, director de proyectos y jefe del programa de Fórmula 1 de la compañía. Pero era una reunión programada y de la que no ha querido dar detalles, como desveló este sábado a la prensa desplazada al Gran Premio de Barcelona-Catalunya, entre ella, TheBestF1.es.
Y es que dicha reunión tenía un claro objetivo por parte de la cúpula directiva de Red Bull. Y es que buscaban encontrar un compromiso en Max Verstappen para que asegurara su continuidad en la temporada 2027, un compromiso que no consiguió por parte del piloto holandés, quien parece tener una cláusula para romper su contrato de forma inminente si no va como mínimo en segunda posición en el campeonato durante el parón veraniego. Y es que durante la reunión, Max Verstappen evitó por todos los medios confirmar si cumplirá su contrato, lo que alimenta de forma inevitable los temores de que el cuatro veces campeón del mundo esté planeando un cambio de aires inmediato.
Vía – thebestf1.es