Lewis Hamilton saldrá primero en la sprint tras batir por solo 11 milésimas a Andrea Kimi Antonelli, con Max Verstappen tercero. Carlos Sainz fue 15º y Fernando Alonso cayó eliminado en la SQ1 con Aston Martin.

Lewis Hamilton ya había dejado el aviso en los entrenamientos libres. Pero una cosa era marcar el mejor tiempo en la única sesión de pruebas del fin de semana y otra muy distinta confirmar que, cuando llega la hora de la verdad, sigue siendo el rey de Silverstone. Y lo volvió a hacer.

El siete veces campeón del mundo firmó una minipole de muchísimo prestigio para Ferrari tras imponerse por apenas 11 milésimas a un espectacular Andrea Kimi Antonelli, aprovechando el excelente rendimiento del SF-26 en el tercer sector para llevarse un duelo decidido por el margen más pequeño posible.

Porque si alguien consiguió plantar cara al británico fue precisamente el joven italiano de Mercedes. Antonelli volvió a demostrar que ya no es ninguna sorpresa y exprimió al máximo el potencial del W17, mientras George Russell, en el Gran Premio de casa, volvió a quedarse muy lejos del ritmo de su compañero durante toda la clasificación. El otro gran invitado a la fiesta apareció cuando parecía demasiado tarde.

Charles Leclerc apuntaba al tercer puesto, pero Max Verstappen encontró tiempo donde casi nadie lo esperaba y le arrebató la segunda fila por apenas seis milésimas, dejando al monegasco cuarto antes de una sprint que promete una batalla de alto voltaje entre Ferrari, Mercedes y Red Bull.

Por detrás, McLaren vivió una sesión mucho más discreta de lo habitual. Lando Norris solo pudo ser sexto, justo por delante de Oscar Piastri, sin el ritmo suficiente para pelear por la pole y con la sensación de quedarse en tierra de nadie.

Quien sí confirmó todas las buenas sensaciones vistas durante el viernes fue Racing Bulls. Después de su gran actuación en Austria, el equipo volvió a ser la referencia de la zona media con Liam Lawson y Arvid Lindblad clasificándose para la SQ3 y ocupando la novena y décima posición, consolidándose como el rival a batir en un grupo que cambia de jerarquías prácticamente cada fin de semana.

En clave española, la historia volvió a dividirse en dos realidades muy distintas. Fernando Alonso ya advertía antes del fin de semana que Aston Martin lo tendría muy complicado en Silverstone, especialmente en una clasificación sprint, y el pronóstico se cumplió al pie de la letra. El asturiano cayó eliminado en la SQ1 con el 21º mejor tiempo, solo por delante de Lance Stroll, sin capacidad para luchar por algo más y a más de tres segundos del registro de Hamilton. Un viernes más en el que el AMR26 confirmó que sigue instalado en el fondo de la parrilla.

La nota algo más positiva llegó desde Williams. El nuevo morro introducido para este Gran Premio permitió al equipo dar un pequeño paso adelante respecto a las últimas citas y, al menos, abandonar el papel de peor equipo de la zona media. Carlos Sainz logró superar el primer corte y volvió a imponerse a Alex Albon, aunque el 15º puesto final volvió a evidenciar que, pese a la ligera mejoría, los de Grove todavía tienen mucho trabajo por delante para acercarse a la pelea por los puntos.

Resumen de la SQ2 del GP de Gran Bretaña 2026 de F1

La SQ2 confirmó que el ritmo seguía acelerándose a medida que Silverstone ofrecía más agarre. Con el asfalto ya «solo» a 39 grados, todos salieron decididos a exprimir desde el primer momento unos neumáticos medios que cada vez parecían funcionar mejor. Y, mientras el resto seguía buscando el límite, Lewis Hamilton daba la sensación de pilotar con una facilidad insultante en casa.

El británico volvió a rebajar la referencia con un 1:28.747, casi como si cada vuelta rápida llegara de manera natural. Solo Andrea Kimi Antonelli era capaz de seguir de cerca al siete veces campeón, mientras Charles Leclerc se mantenía tercero, a una décima de su compañero, dejando claro que Ferrari y Mercedes, al menos con el joven italiano, parecían tener la sartén por el mango.

Por detrás, la pelea estaba mucho más apretada. Oscar Piastri era el mejor McLaren en cuarta posición, por delante de Max Verstappen, mientras Isack Hadjar volvía a demostrar que su gran rendimiento en la SQ1 no había sido casual al situarse sexto, justo por delante de Lando Norris.

La nota negativa volvía a ponerla George Russell. En el Gran Premio de casa y con un Mercedes que Antonelli estaba llevando a las posiciones de privilegio, el británico no encontraba sensaciones y terminaba su primer intento octavo, a casi ocho décimas de Hamilton, obligado incluso a pensar en un segundo intento para evitar cualquier susto.

Mientras tanto, Audi ocupaba provisionalmente las dos últimas plazas del top 10 y los Williams se mantenían al acecho, aunque la verdadera jugada estratégica llegaba desde Racing Bulls y Alpine. Ambos equipos retrasaron su salida para aprovechar el mejor momento de la pista y exprimir al máximo sus neumáticos en el intento definitivo.

La apuesta salió redonda para Racing Bulls: Liam Lawson volvió a confirmar el extraordinario nivel del equipo al auparse hasta la cuarta posición, mientras Arvid Lindblad también selló el pase a la SQ3 con el noveno mejor tiempo.

La emoción se concentró en los últimos segundos, con varios pilotos jugándose el acceso a la lucha por la pole sprint. El gran damnificado fue Pierre Gasly, que se quedó a solo 81 milésimas de un Lando Norris que salvó el corte por los pelos con la décima posición. También quedaron eliminados los dos Audi, con Gabriel Bortoleto 12º y Nico Hulkenberg 13º, además de Franco Colapinto (14º) y unos Williams que, pese a las mejoras estrenadas este fin de semana, no pudieron dar el paso definitivo, con Carlos Sainz 15º y Alex Albon 16º.

Resumen de la SQ1 del GP de Gran Bretaña 2026 de F1

La clasificación sprint en Silverstone arrancó con una imagen poco habitual para el trazado británico: cielo despejado, casi 30 grados de temperatura ambiente y un asfalto abrasador que alcanzaba los 42ºC. Condiciones más propias de un circuito del desierto que de la catedral de la Fórmula 1, y que obligaban a todos los equipos a gestionar al milímetro el momento de salir a pista. Como marca el reglamento del formato sprint, todos debían montar el neumático medio, aunque la gran batalla estaba en encontrar el instante perfecto para aprovechar la constante evolución del asfalto.

La mayoría de pilotos esperó cerca de tres minutos antes de abandonar el garaje, conscientes de que cada segundo hacía la pista un poco más rápida. Solo Aston Martin estiró aún más la espera, con Fernando Alonso y Lance Stroll saliendo cuando apenas restaban seis minutos para el final, una apuesta clara por encontrar el mejor agarre posible… que, una vez más, no dio los frutos esperados.

Los primeros golpes sobre la mesa llevaron sello de Ferrari. Lewis Hamilton, ya el más rápido en la única sesión de entrenamientos libres del fin de semana, volvió a demostrar que Silverstone sigue siendo uno de sus territorios favoritos y arrancó la SQ1 al frente con un 1:29.582, por delante de Charles Leclerc. Tras ellos aparecían los Mercedes, con Andrea Kimi Antonelli por delante de George Russell, aunque entre ambos se coló un Liam Lawson que confirmó que Racing Bulls no fue un espejismo en Austria y volvía a presentarse como la referencia de la zona media.

Con la pista ganando velocidad vuelta tras vuelta, los tiempos no dejaron de caer. Isack Hadjar sorprendió colocando su Red Bull en lo más alto con un 1:29.470, mientras Max Verstappen apenas podía ser sexto, cediendo medio segundo respecto a su compañero de equipo en ese momento.

En la pelea del grupo intermedio también llamaba la atención Williams, único equipo en completar dos vueltas de preparación antes del intento definitivo. La estrategia, unida al nuevo morro estrenado este fin de semana, permitió tanto a Carlos Sainz como a Alex Albon situarse provisionalmente en posiciones de acceso a la SQ2, mientras los Haas empezaban a confirmar que sufrían más de lo esperado en Silverstone.

Pero la última palabra aún estaba por llegar. Ferrari exprimió un segundo intento con el compuesto medio y recuperó el mando con autoridad, gracias a un Hamilton que rebajó su registro hasta el 1:29.273 para aventajar en una décima a Leclerc. McLaren también dio un paso adelante en los minutos finales, mientras Audi y Racing Bulls consolidaban su gran rendimiento colándose ambos coches entre los diez mejores y reforzando la sensación de que serían los rivales a batir en la zona media.

En el otro extremo de la tabla, Aston Martin volvió a protagonizar la gran decepción. Ni la estrategia de salir más tarde ni la mejora de la pista sirvieron para esconder las enormes carencias del AMR26. Alonso terminó 21º, a 3,6 segundos del mejor tiempo, mientras que Stroll, tras mejorar en su último intento, se quedó apenas una décima por detrás del asturiano, aunque ambos cerraron la clasificación junto a los Haas F1.

La pelea por las últimas plazas de la SQ2 se decidió en apenas unas décimas. Sainz y Albon salvaron el corte en los instantes finales, mientras Haas confirmó su complicado inicio de fin de semana con la eliminación de Oliver Bearman (17º) y Esteban Ocon (18º). También se quedaron fuera Sergio Pérez (19º), Valtteri Bottas (20º), Fernando Alonso (21º) y Lance Stroll (22º), en una SQ1 que volvió a evidenciar las enormes diferencias que existen actualmente entre los equipos de la parrilla.

Vía – Motorsport.com