Fernando Alonso llegó a Silverstone sin grandes expectativas y la clasificación sprint confirmó exactamente el escenario que esperaba. El asturiano solo pudo ser 21º, únicamente por delante de su compañero Lance Stroll, sin opciones de pelear con el resto de la parrilla y a más de tres segundos del mejor tiempo de Lewis Hamilton.
Lejos de mostrar frustración, el bicampeón del mundo volvió a asumir con naturalidad la realidad del Aston Martin AMR26: el coche dio todo lo que tenía y ahora solo queda seguir aprendiendo hasta que lleguen las esperadas mejoras.
«No hubo grandes sorpresas», resumió Alonso tras bajarse del coche. «Es un circuito muy exigente con la gestión de la energía, así que fue difícil, especialmente con una sola sesión de entrenamientos, optimizar el despliegue de la batería. Pero creo que hicimos un buen trabajo en ese aspecto y optimizamos más o menos todo».
Silverstone se ha convertido este año en uno de los mayores desafíos para los equipos con la normativa de 2026. La gestión del despliegue eléctrico durante una vuelta es clave para marcar diferencias y, precisamente, esa es una de las debilidades actuales de Aston Martin. Con apenas una sesión de libres antes de la clasificación sprint, encontrar el compromiso ideal entre consumo de batería y rendimiento resultó todavía más complicado para los de Silverstone.
Aun así, Alonso explicó que el equipo aprovechó al máximo el poco tiempo disponible para seguir entendiendo un coche que continúa evolucionando prácticamente cada fin de semana.
«Hicimos muchos cambios entre los entrenamientos y la clasificación, así que estoy contento con eso. Seguimos muy lejos de donde queremos estar, pero veremos qué podemos hacer mañana».
Seguir probando, porque no hay nada que perder
Con el objetivo de los puntos prácticamente fuera de alcance, Aston Martin aprovechará la carrera sprint para seguir recopilando información. Lejos de conformarse, Alonso confirmó que el equipo volverá a modificar el reglaje antes de la clasificación del sábado, buscando cualquier detalle que pueda aportar unas décimas extra.
«Sí, exactamente. Normalmente siempre esperábamos algo de lluvia en Silverstone para animar un poco las cosas, pero este año no va a ocurrir», comentó entre sonrisas, haciendo referencia al inusual calor que está acompañando todo el fin de semana británico.
Sin ese factor imprevisible que tantas veces ha cambiado el guion en Silverstone, el plan está claro.
«Todo pasa por optimizar el paquete. Probablemente, después de la sprint, aprovecharemos el parque cerrado para probar algo diferente en el reglaje. No hay mucho que perder y quizá encontremos algo más de velocidad».
Es la filosofía que Aston Martin mantiene desde hace varias carreras. Sin ritmo para luchar por posiciones importantes y a la espera del próximo paquete de mejoras, cada sesión se ha convertido en un laboratorio sobre ruedas. Mientras los puntos parecen una misión casi imposible, el objetivo inmediato pasa por comprender mejor un AMR26 que sigue sin ofrecer respuestas y que obliga a Alonso a exprimir cada vuelta para obtener, simplemente, el máximo que el coche puede dar hoy.
Vía – Motorsport.com