Lewis Hamilton pasó en apenas unas vueltas de pelear en la zona del podio a preocuparse simplemente por conseguir llevar su Ferrari de vuelta a boxes. Su GP de España terminó demasiado pronto por un inesperado problema de frenos que comenzó con una pequeña anomalía, desapareció durante unos metros y terminó de la peor manera posible: con el pedal completamente hundido. «Tuve suerte de poder volver», reconoció.
El domingo había empezado mucho mejor para Hamilton. El británico atacó desde la salida y llegó a colocarse en plena pelea con Max Verstappen y Andrea Kimi Antonelli en las primeras curvas, dentro de un grupo delantero donde cualquier pequeño error podía alterar por completo el orden.
Sin embargo, muy pronto apareció un problema que nada tenía que ver con el rendimiento. «Ha sido muy inesperado», explicó Hamilton tras abandonar. «Habíamos tenido un coche muy fiable aquí y el equipo había hecho un gran trabajo».
La primera señal llegó ya en la vuelta inicial, cuando frenó para la curva 5.
«Estaba frenando y el coche se detenía normalmente, pero entonces el pedal dio una especie de paso y acabé entrando con muchísima velocidad en la curva porque el coche no frenó igual».
Por unos instantes, todo pareció volver a la normalidad.
«En la siguiente curva volvió a funcionar bien y pensé que estaríamos bien».
Pero no duró demasiado.
Hamilton: «El pedal se fue completamente hasta el fondo»
Lo que inicialmente parecía una anomalía puntual terminó convirtiéndose en un problema suficientemente serio como para poner fin a su carrera.
«De repente, el pedal se fue completamente hasta el fondo», relató Hamilton.
Con un fallo de ese tipo, continuar dejó de ser una opción. El siete veces campeón consiguió completar la vuelta y devolver el Ferrari al garaje, aunque reconoció que incluso eso fue un pequeño alivio.
«Tuve suerte de poder volver».
El abandono fue especialmente doloroso porque Hamilton había empezado la carrera metido de lleno en la lucha delantera. Antes de que aparecieran los problemas, había protagonizado además uno de los momentos más tensos de la salida junto a Verstappen.
Hamilton consiguió colocarse por delante del neerlandés en la llegada a la primera curva y ambos afrontaron prácticamente en paralelo la secuencia inicial de Madring.
«Le gané en la salida hacia la curva 1. Yo estaba por el interior y creo que él intentó rodearme por fuera», explicó.
Verstappen terminó cortando la curva y regresó a pista por delante, una maniobra que provocó inmediatamente la reacción de Ferrari y que acabó con Red Bull pidiendo a su piloto que devolviera la posición.
«Acabó cortando y salió por delante. Eso también le dio una muy buena salida hacia la siguiente parte, pero luego devolvió la posición».
El contraste fue enorme. Hamilton había comenzado el GP de España dentro de una lucha en la que estaban Norris, Antonelli y Verstappen, pero su carrera quedó prácticamente sentenciada antes de poder comprobar hasta dónde podía llegar realmente el Ferrari.
Y quizá eso fue lo más frustrante. No hubo una larga degradación, ni un problema que pudiera gestionarse durante varias vueltas. El coche pasó de frenar con normalidad a ofrecer una primera advertencia y, poco después, a dejar el pedal completamente hundido.
Después de un fin de semana en el que Hamilton había destacado precisamente la fiabilidad del monoplaza, el fallo apareció cuando menos se esperaba. Madrid terminó así mucho antes de tiempo para el británico. Y, visto lo que explicó después de bajarse del coche, llegar hasta el garaje ya había sido suficientemente complicado.
Vía – Motorsport.com