La Fórmula 1 no ha comenzado con buen pie este nuevo reglamento de motores que se estrena en la temporada 2026. Los motores V6 turbo con una electrificación mayor a la que había hasta el momento ha provocado que la competición haya cambiado, las baterías parcialicen mucho el rendimiento de los monoplazas y los aficionados vean como esta nueva Fórmula 1 tan artificial no les atrae, en comparación a lo que vieron en el pasado.

El año pasado, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, recibió reiteradas negativas por parte de los proveedores de motor para traer de regreso a la Fórmula 1 la configuración V10 y V8, ahora utilizando combustible ecológico. Los motoristas quieren ir al rumbo de la electrificación para aprovechar sus proyectos en la categoría reina para implantarlo en sus producciones de automóviles de calle. Pero la Federación Internacional de Automovilismo quiere llevar otro rumbo.

Y desde Ferrari, abordan esta situación en la que la Federación Internacional de Automovilismo sigue trabajando, y Benedetto Vigna, consejero delegado de Ferrari, hizo una interesante referencia al posible regreso de los motores V8 a la F1, tras las recientes declaraciones del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, muy partidario de impulsar la nueva arquitectura y quizá adelantar su llegada a 2030 respecto a los plazos fijados por el ciclo reglamentario habitual.

«Nosotros creemos en la continuidad de la propulsión con tres motores. Ya conocíamos estas conversaciones con la FIA, que llevan tiempo en marcha. Creo que existe la necesidad de revisar algunas cosas cada cinco años, como se hace con los reglamentos de la FIA, pero no habrá implicaciones para los coches de calle ni tampoco para nuestras estrategias», comentan desde Ferrari, sobre unos motores que serían de 2600cc y de los que ya habría negociaciones avanzadas con los fabricantes.

Vía – thebestf1.es