Nuevas piezas aerodinámicas, un motor más potente y un octanaje optimizado. Ferrari, para variar, lo apuesta todo al rojo en el templo de la velocidad. Como de costumbre, arrasó en los primeros entrenamientos libres en Monza. Sin embargo, sabemos que los de Maranello nos acostumbran a exponerse en casa antes de tiempo y no siempre su espectáculo inicial se traduce en éxitos el domingo. ¿Cuestión de marketing o de rendimiento? Lo descubriremos pronto.
Es lo que hay: la formación de Maranello tiende a ilusionar a los tifosi de manera precipitada en cada Gran Premio de Italia de Fórmula 1. Ya se comprobó un año atrás, cuando las máquinas rojas de Lewis Hamilton y Charles Leclerc se impusieron en las primeras prácticas, para después ni aparecer en el podio con más aura del calendario el día de la carrera.
Pero 2026 podría ser otra historia: aunque se estén cumpliendo los mismos patrones del pasado, la realidad dicta que el nuevo reglamento híbrido de la F1 podría cambiar la transición del Gran Premio, de viernes a domingo. Los 10 equipos están descubriendo la nueva forma de afrontar el histórico circuito italiano debido a la gestión de la energía eléctrica y a los rebufos. Y es que el ‘superclipping’ volvió a aparecer en Monza, para desgracia de todos.
Volviendo a Ferrari y al aprovechamiento del polémico sistema ADUO, los de Fred Vasseur alegraron a los tifosi con Leclerc al frente y Hamilton a su estela en la primera tabla cronometrada del fin de semana. Y a tres décimas, el siguiente rival con un compuesto más blando todavía: el Mercedes de George Russell. La otra flecha de plata, la del anfitrión y líder del campeonato Kimi Antonelli, partirá desde el fondo de la parrilla el domingo por actualizar componentes de su unidad de potencia alemana. ¿Nos creemos esta fotografía ferrarista?
Un Gran Premio de sufrimiento para Carlos Sainz y Fernando Alonso
Vuelta a la realidad: ni el madrileño de Williams tiene un buen chasis, ni el asturiano de Aston Martin posee un motor Honda a la altura de las circunstancias (todavía). Todo indica a que Monza, el circuito con más rectas del mundial, podría convertirse en un Vía Crucis particular para los pilotos españoles, si no se produce ninguna extrañeza durante el caluroso Gran Premio de Italia de Fórmula 1.
Se cumplen los pronósticos: el motor japonés lastra al AMR26 en el templo de la velocidad
De momento, Sainz culminó los Libres 1 en 16º lugar a 1.8 segundos de la cabeza, mientras que Alonso registró el segundo peor crono de la mañana, a tres segundos del grupo cabecero, para volver a luchar contra Cadillac. A sufrir y después a pensar en Madring.
Vía – caranddriver.com