- El sistema Flyme Auto del Geely E2 incorpora una pantalla central de 14,6 pulgadas, conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto
- Su interfaz permite cambiar entre aplicaciones, utilizar gestos táctiles y controlar diferentes funciones mediante voz
- Conectividad 4G y actualizaciones OTA permiten que la experiencia digital evolucione durante la vida útil del vehículo
Para muchos conductores, subir al coche significa también pulsar el botón de reproducción. Una canción para empezar el día, un podcast durante el trayecto al trabajo o una playlist para acompañar un viaje forman parte de la experiencia cotidiana de millones de personas. El Geely E2 lleva esta dimensión digital al centro de su habitáculo con Flyme Auto, un ecosistema diseñado para que la tecnología del automóvil resulte tan intuitiva como la de un smartphone.
El sistema está integrado en una pantalla central HD de 37,1 cm (14,6 pulgadas) y cuenta con un chip de 7 nm de grado automotriz específicamente diseñado para ofrecer una respuesta rápida y fluida. Su interfaz permite personalizar el escritorio, utilizar ventanas flotantes, cambiar entre aplicaciones y manejar diferentes funciones mediante gestos táctiles o interacción por voz. Además, es compatible de serie con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, Bluetooth y conectividad 4G.
La experiencia digital también está pensada para acompañar al usuario más allá de la música. Flyme Auto admite 14 idiomas y actualizaciones remotas OTA, de manera que determinadas funciones pueden evolucionar sin necesidad de pasar por un taller. El sistema se completa con una instrumentación digital de 8,8 pulgadas que muestra frente al conductor la información esencial del vehículo.
Y la conectividad no termina al apagar el motor. A través de Geely App, el usuario puede consultar desde su smartphone la localización del vehículo, además de la autonomía, el estado de carga o el consumo, y controlar funciones como la climatización, la apertura de puertas o la programación de la siguiente recarga. El Geely E2 convierte así el automóvil en algo más que un medio de transporte: un espacio conectado que acompaña al usuario también durante el tiempo que pasa al volante.