Hay plantas de automóviles que fabrican coches. Y hay plantas que, además, inventan el futuro de cómo se fabrican. La factoría de Ford en Almussafes lleva años siendo las dos cosas, pero en el último lustro ha añadido un mérito difícil de igualar: cuatro premios Henry Ford Technology Award (HFTA) en tres años consecutivos, compitiendo con las 57 plantas y centros de investigación que la compañía tiene repartidos por todo el mundo.
Los HFTA no son un galardón menor. Creados en 1981, representan el máximo reconocimiento técnico que Ford otorga internamente a nivel global, distinguiendo las contribuciones más excepcionales en fabricación, procesos empresariales y desarrollo de producto. Ganar uno ya es un logro notable. Ganar cuatro en cuatro años, desde una única planta, convierte a Almussafes en un laboratorio de innovación de primer nivel mundial.
Los proyectos premiados son cuatro: AiTRIZ y ASPS en 2023, AI ToolSense en 2024 y Galata en 2025.
AiTRIZ: cuando la inteligencia artificial aprende a ver mejor que el ojo humano
El nombre fusiona las siglas de la inteligencia artificial con el de su creadora, una ingeniera del propio equipo de Almussafes. Lo que hace es tan elegante como efectivo: supervisar en tiempo real el ensamblaje de componentes críticos con una precisión inferior al milímetro, mediante vídeo en directo y redes neuronales.
Implementado en 2020, AiTRIZ trabaja sobre vídeo en movimiento en el entorno dinámico de la línea de producción: con cambios de luz, reflejos sobre carrocerías metálicas y operarios en movimiento. El sistema aprende, se adapta y detecta detalles imperceptibles a simple vista, como que un conector eléctrico haya quedado completamente encajado, algo determinante para la fiabilidad del vehículo a largo plazo.
Su trayectoria de reconocimientos habla por sí sola: TOP Technical Excellence Award en 2021, Manufacturing Leadership Award en 2022 y HFTA en 2023.
ASPS: robots que lijan y pulen con criterio, no solo con precisión
El lijado y pulido de defectos de pintura ha sido durante décadas una tarea enteramente manual, dependiente de la experiencia del operario y difícilmente estandarizable. El proyecto ASPS —Automatic Sanding & Polishing System for Paint Defect Repair— nació para cambiar eso.
Desarrollado en la planta de pinturas de Almussafes, ASPS es una estación robotizada que automatiza íntegramente ese proceso. Para lograrlo, el equipo tuvo primero que estandarizar de forma exhaustiva todas las variables del trabajo manual: localización del defecto, presión aplicada, tiempo de intervención y evaluación del resultado. Sobre esa base, el sistema de inteligencia artificial aprende a identificar distintos tipos y tamaños de imperfecciones y adapta autónomamente los parámetros de lijado y pulido en función de cada caso. El robot no repite siempre el mismo movimiento: razona y ajusta. Ese nivel de adaptabilidad es lo que le valió el segundo HFTA que Almussafes conseguía en 2023.
AI ToolSense: predecir cuándo va a fallar una herramienta antes de que falle
En una planta de motores, las herramientas de corte son críticas. Cuando una alcanza el límite de su vida útil sin que nadie lo haya detectado, las consecuencias van desde una pieza defectuosa hasta una parada de línea. El problema es que ese desgaste se produce de forma gradual e invisible.
AI ToolSense parte de una idea brillante en su sencillez: los cabezales de mecanizado ya llevan sensores de alta precisión. El proyecto recoge esos datos y los analiza mediante inteligencia artificial y redes neuronales, construyendo un modelo capaz de diagnosticar el estado real de cada herramienta en tiempo real y predecir con gran exactitud cuándo va a llegar a su límite. El resultado es una gestión del utillaje más eficiente, menos paradas imprevistas y una reducción significativa de costes. La iniciativa fue reconocida con el Henry Ford Technology Award de 2024.
Galata: una torre de vigilancia digital con visión de 360 grados
La Torre Gálata, construida en la Edad Media en Estambul, ofrecía a sus vigías una vista panorámica para detectar amenazas antes de que llegasen. El equipo de la planta de montaje tomó prestada esa imagen para bautizar su creación más reciente, y el paralelismo no podría ser más acertado.
Galata es una plataforma predictiva digital que recopila datos de más de 550 fuentes distintas y los consolida en una Única Fuente de Verdad (SSOT). Sobre esa base, modelos predictivos lanzan alertas tempranas sobre posibles problemas de calidad o paradas de línea antes de que ocurran, con una precisión superior al 90%. Los resultados son elocuentes: un 25% menos de paradas en la planta de montaje, un 22% de reducción en defectos por unidad y un 20% menos de sobrecarga en operaciones manuales.
Lo que distingue a Galata es que fue diseñada desde el principio para escalar. Desplegada sobre Google Cloud y apoyada en herramientas globales de la compañía, puede implementarse en cualquier planta de Ford del mundo. Ese potencial ya es realidad: Galata está siendo replicada en otras factorías de la corporación, llevando de nuevo la inteligencia desarrollada en Valencia al resto del mundo. El Henry Ford Technology Award de 2025 en la categoría de fabricación es el reconocimiento a un sistema que, como la torre que le da nombre, no reacciona cuando el problema ya está en las puertas. Lo ve venir con tiempo suficiente para evitarlo.
Valencia, laboratorio del futuro de Ford
Cuatro proyectos y cuatro premios. Pero más allá de los galardones, lo que estos proyectos revelan es algo más profundo: una cultura de innovación sólida, alimentada por equipos que no esperan a que las soluciones lleguen desde fuera. Las generan ellos.
AiTRIZ, ASPS, AI ToolSense y Galata son tecnologías distintas aplicadas a retos distintos —calidad visual, reparación de pintura, gestión de utillaje y predicción de fallos—, pero comparten un denominador común: todas han nacido dentro de la planta, todas han demostrado su eficacia en producción real y todas han terminado exportándose, o están en proceso de hacerlo, a otras factorías de Ford en el mundo. Almussafes no es solo una planta que adopta innovación. Es una planta que la genera y la comparte.
En un sector donde la inteligencia artificial y la digitalización están redefiniendo la fabricación de automóviles, la factoría valenciana ha sabido posicionarse no como seguidora de esas tendencias, sino como protagonista. Cuatro Henry Ford Technology Awards en apenas tres años son la mejor prueba de que ese liderazgo no es circunstancial. Es sistemático.