- Once elementos en un solo conjunto: el sistema “11 en 1” de Geely Auto integra motor, reductor, unidades de control, gestión de batería, carga, distribución eléctrica y gestión térmica en una arquitectura compacta y eficiente
- Más eficiencia, menos complejidad: el sistema combina un diseño compacto y ligero con una eficiencia líder en la industria del 90,04%, reduciendo pérdidas energéticas y optimizando el rendimiento del sistema
- La base del rendimiento eléctrico: esta unidad de propulsión trabaja conjuntamente con la Geely Short Blade Battery, la arquitectura GEA y la estructura CTB para mejorar autonomía, respuesta, seguridad, habitabilidad y comportamiento dinámico
En un vehículo eléctrico hay muchos más protagonistas además del motor o la batería. La verdadera diferencia está en cómo se gestiona la energía: cómo se entrega al motor, cómo se transforma, cómo se controla, cómo se distribuye y cómo se mantiene todo el sistema dentro de su temperatura óptima de funcionamiento. En esa lógica se enmarca el sistema de propulsión eléctrica inteligente “11 en 1” de Geely Auto, una solución diseñada para integrar en un único conjunto funciones que tradicionalmente se repartían entre distintos componentes del vehículo.
Este sistema forma parte de la estrategia tecnológica de Geely Auto para la nueva generación de vehículos electrificados. La marca sitúa esta tecnología en el centro de su enfoque de electrificación avanzada, junto a soluciones como la tecnología híbrida inteligente i-HEV y sus desarrollos de seguridad para baterías de nueva generación.
Qué significa realmente “11 en 1”
El nombre responde a una integración técnica real de las principales funciones de propulsión, control, conversión, carga, distribución eléctrica y gestión térmica del sistema de alto voltaje en un único conjunto compacto.
Estos son los componentes del sistema “11 en 1” de Geely, que en los vehículos cien por cien eléctricos como el Geely E5 integra los elementos principales del tren motriz eléctrico, y en los híbridos enchufables como el Starray EM-i forma parte del sistema híbrido gestionando la parte eléctrica del conjunto y trabajando coordinado con el motor de gasolina:
- Motor eléctrico: encargado de generar la tracción eléctrica y, por tanto, mover al vehículo en modo eléctrico o apoyar al motor térmico.
- Reductor: conjunto de engranajes que adapta las revoluciones del motor eléctrico al par y a la velocidad necesaria en las ruedas.
- Unidad de control del motor (MCU): Gestiona todos los parámetros del motor eléctrico, desde el par, el régimen de giro o la entrega de potencia.
- Unidad de control y comunicación con el vehículo (VCU): Coordina el sistema de propulsión, por ejemplo funciones como la carga o la regeneración de energía, o cuándo usar el motor eléctrico o el térmico en los vehículos híbridos.
- Unidad de gestión de la batería de alto voltaje (HBMS): Supervisa la carga, la temperatura, el voltaje y el estado de salud de la batería principal.
- Unidad de gestión de la batería de bajo voltaje (LBMS): Controla la batería auxiliar de 12 voltios que alimenta los sistemas electrónicos convencionales
- Cargador de a bordo (OBC): Convierte la corriente alterna en corriente continua para cargar la batería.
- Convertidor de corriente continua: Transforma la alta tensión de la batería principal en corriente de baja tensión para alimentar sistemas de 12 voltios.
- Unidad de potencia (PDU): Reparte y protege la energía eléctrica de alta tensión entre motor, batería, cargador y distintos módulos.
- Unidades de gestión térmica (TMS): Controla la temperatura de la batería, motor eléctrico, electrónica de potencia y, en los vehículos con tecnología hibrida enchufable EM-i, también elementos asociados del motor de combustión.
- Módulo de antideslizamiento (GWRC): Hace de puerta de enlace o pasarela entre subsistemas del tren motriz y funciones remotas conectadas.
La integración de estas once funciones permite reducir el número de módulos independientes, simplificar el conjunto técnico y optimizar el aprovechamiento del espacio. En un vehículo eléctrico, cada kilogramo y cada centímetro cúbico cuentan. Concentrar tantas funciones en una misma unidad ayuda a mejorar la eficiencia global y libera espacio para otros elementos clave, como la batería, la estructura de protección o el habitáculo.
Compacto, ligero y potente
El sistema inteligente de propulsión eléctrica “11 en 1” combina alta densidad de potencia, diseño compacto y ligereza para maximizar la eficiencia y el aprovechamiento del espacio. Reconocido por su elevado rendimiento y avanzada integración tecnológica, este sistema contribuye a optimizar las prestaciones, la eficiencia energética y la habitabilidad, respondiendo a las exigencias de la nueva generación de SUV eléctricos globales.
La eficiencia como punto central
El sistema de propulsión eléctrica inteligente “11 en 1” alcanza una eficiencia del 90,04% gracias a la integración de tecnologías avanzadas de control y gestión energética. Superar el umbral del 90% supone aprovechar una mayor proporción de la energía almacenada en la batería para transformarla en movimiento útil.
En un vehículo eléctrico, la eficiencia no depende únicamente de la capacidad de la batería. También depende de cómo se gestiona y aprovecha esa energía en cada fase de funcionamiento. Por eso, el sistema “11 en 1” se convierte en una pieza central dentro del planteamiento técnico de los modelos de Geely Auto.
Gestión térmica: mantener el sistema en su punto óptimo
La elevada integración de potencia exige también un control térmico preciso. El sistema incorpora el Magic Cube Thermal Management System, combinado con una tecnología patentada de refrigeración por aceite con bucle bidireccional de 360 grados.
Esta solución incrementa un 35% el área de disipación térmica del motor y ayuda a mantener el sistema en condiciones óptimas de funcionamiento incluso bajo cargas elevadas de trabajo. El control de temperatura resulta fundamental para garantizar rendimiento, estabilidad y durabilidad en los componentes eléctricos.
Una pieza dentro de un ecosistema técnico mayor
El sistema “11 en 1” es una de las cuatro tecnologías clave que Geely Auto asocia a sus modelos, junto a la Geely Short Blade Battery, la estructura Cell-to-Body y la arquitectura GEA. La Short Blade Battery aporta mejoras declaradas en resistencia interna, densidad energética, retención de potencia a baja temperatura y velocidad media de carga; la estructura CTB integra batería y carrocería para mejorar rigidez, protección y espacio interior; y la arquitectura GEA actúa como base global para vehículos inteligentes de nueva energía.
Esta combinación explica por qué el sistema “11 en 1” no debe entenderse como un componente aislado, sino como parte de estructura conjunta. La propulsión eléctrica, la batería, la estructura y la arquitectura electrónica trabajan de forma coordinada para mejorar eficiencia, seguridad, habitabilidad y comportamiento dinámico.
Menos piezas, más control
La gran ventaja de la unidad “11 en 1” está en la simplificación. Al reducir el número de componentes separados, se reducen también conexiones, cableado, volumen ocupado y posibles pérdidas entre sistemas. Esta integración facilita una gestión más directa de la energía y permite que el vehículo funcione como un conjunto más coherente, en lugar de como una suma de módulos independientes.
En términos accesibles, el “cerebro” eléctrico de Geely no es solo el motor que mueve las ruedas. Es el sistema que coordina cómo llega la energía desde la batería hasta la carretera, cómo se transforma, cómo se regula, cómo se enfría y cómo se aprovecha. Por eso su papel es decisivo en la autonomía, la respuesta al acelerador, la estabilidad del rendimiento y la eficiencia general del vehículo.
Con el sistema “11 en 1”, Geely Auto sitúa la integración eléctrica en el centro del desarrollo de sus nuevos vehículos. La clave ya no está solo en disponer de un motor potente o una batería capaz, sino en conseguir que todos los elementos del sistema trabajen juntos con la mayor eficiencia posible.