- El Santana 400 combina una arquitectura 4×4 concebida para el terreno más exigente con soluciones específicas como reductora, bloqueo de diferencial, Tank Turn y visión 540º con capó transparente.
- Sus hasta ocho modos de conducción, 800 mm de capacidad de vadeo y suspensión de muelles en las cuatro ruedas permiten adaptar el vehículo a una amplia variedad de superficies y situaciones fuera del asfalto.
- Disponible con motores diésel y PHEV y con configuraciones orientadas tanto al cliente particular como al profesional, el Santana 400 alcanza hasta 3,2 toneladas de capacidad de remolque.
Hablar de Santana es hablar de 4×4. Desde sus orígenes en Linares, la marca ha estado ligada a vehículos concebidos para llegar allí donde terminan las carreteras y comienzan los caminos, acompañando durante décadas a profesionales, agricultores, ganaderos y aventureros. Con su nueva etapa, Santana recupera esa vocación con una nueva generación de vehículos que mantiene intacta su esencia todoterreno y la adapta a las necesidades de los usuarios actuales.
En este contexto, el Santana 400 se posiciona como uno de los pick-up más completos de su segmento, gracias a la combinación de equipamiento, tecnología, posibilidades de configuración y capacidades de trabajo y todoterreno. Brilla por su polivalencia en un mercado que está despertando un creciente interés entre usuarios profesionales y particulares que buscan vehículos capaces de combinar funcionalidad, versatilidad y posibilidades de ocio.
El Santana 400 ofrece diferentes configuraciones para responder a necesidades muy distintas, desde el profesional que busca capacidad y resistencia hasta el particular que quiere un auténtico 4×4 para el ocio y la aventura. En todos los casos, combina capacidad todoterreno, confort, tecnología y versatilidad.
Las 10 soluciones que convierten al Santana 400 en un auténtico 4×4
Pero ¿qué convierte al Santana 400 en un auténtico 4×4? Más allá de la tracción total, el modelo incorpora un conjunto de soluciones específicamente concebidas para afrontar terrenos complicados y facilitar a todo tipo de conductores el avance, desde la reductora y los modos de conducción hasta el bloqueo del diferencial, pasando por una elevada capacidad de vadeo y sistemas que facilitan las maniobras en espacios reducidos.
1. Caja transfer BorgWarner: fuerza cuando más se necesita
El Santana 400 incorpora, tanto en la versión diésel como la híbrida enchufable, una caja transfer BorgWarner con reductora. En el caso del 400 diésel la caja transfer está unida a un cambio automático ZF de ocho velocidades y en el 400 híbrido a un cambio 4DHT que también incorpora dos motores eléctricos. Dos soluciones de transmisión diferentes que comparten un mismo objetivo: ofrecer la fuerza, el control y la capacidad de tracción necesarios para superar los terrenos más exigentes. El selector de transmisión para pasar de tracción 4×2 a 4×4 y para conectar la reductora es un mando rotativo eléctrico fácil de usar. Al contar con diferencial central, el 400 puede rodar en modo 4×4 también en asfalto, útil en diferentes situaciones. La reductora permite disponer de mayor capacidad de tracción a baja velocidad, facilitando el avance sobre terrenos complicados y el control del vehículo en pendientes pronunciadas, superficies de baja adherencia o maniobras que requieren precisión.
Dado que la versión híbrida enchufable tiene los dos motores eléctricos en la transmisión antes de la caja transfer, al conducir en modo de eléctrico también se pueden seleccionar los modos 2H, 4H y 4L con reductora. Por su parte, la versión profesional del Santana 400 diésel con cambio manual cuenta también con la caja transfer BorgWarner.
2. Dos motorizaciones para diferentes formas de entender el 4×4
El Santana 400 ofrece dos alternativas de propulsión que, juntas, consiguen abarcar todos los tipos de uso que puede tener este tipo de vehículo, desde el más profesional hasta el más ocioso y aventurero. El Santana 400 D diésel es, para muchos clientes, el vehículo que estaban esperando, con un motor térmico de uso sencillo, fiable y potente. Con 190 CV y hasta 500 Nm de par está perfectamente preparado para la conducción 4×4 más dura, tanto con carga como a baja velocidad entre obstáculos.
El 400 PHEV combina un motor de gasolina eficiente y un potente motor eléctrico para alcanzar una potencia combinada de 429 CV y un par líder en su segmento de 800 Nm. Los conductores más experimentados se sorprenden al conducir el 400 PHEV porque es capaz de superar las situaciones más difíciles del todoterreno en modo completamente eléctrico, gracias al enorme par disponible desde parado y a su entrega constante. Su batería de 32 kWh le permite homologar 120 kilómetros de autonomía eléctrica, pero en situaciones off-road nunca se queda sin energía eléctrica, ya que el motor de gasolina pasa a modo extensor de autonomía recargando energía en la batería. La autonomía combinada es de más de 1.000 kilómetros y el consumo de combustible homologado de 2,1 l/100 km.
3. Suspensión reforzada: confort y capacidad fuera del asfalto
El Santana 400 incorpora una suspensión reforzada para la conducción más dura, con muelles en las cuatro ruedas, una configuración que mejora el comportamiento del vehículo sobre superficies irregulares y permite mantener un elevado nivel de confort tanto dentro como fuera del asfalto. Para los propietarios que necesitan priorizar la capacidad de carga, se ofrece una versión específica con suspensión de ballestas del Santana 400 para ambas motorizaciones. Con esta configuración el 400 puede soportar hasta 1.000 kg de carga.
4. Hasta 8 modos de conducción: un 4×4 para cada terreno
El Santana 400 dispone de hasta ocho modos de conducción, que permiten adaptar la respuesta del vehículo a diferentes condiciones de uso. Una solución que ayuda a aprovechar sus capacidades tanto en carretera como cuando el terreno cambia y aparecen superficies como barro, arena, nieve o caminos irregulares. Los modos Standard, Economy, Sport, Nieve, Barro, Arena, Rocas y Experto refuerzan su capacidad todoterreno y su idoneidad para circular tanto fuera del asfalto como en ciudad.
5. Bloqueo electrónico del diferencial: mantener la motricidad
Cuando la adherencia se pierde en alguno de los dos ejes, el bloqueo electrónico del diferencial central permite asegurar el reparto de par, mejorar la capacidad de tracción y mantener el avance. Un bloqueo de diferencial trasero mecánico opcional disminuye aún más el riesgo de quedar atascado en las situaciones más límite. Estos sistemas son especialmente útiles sobre superficies deslizantes o cuando el vehículo circula por terrenos muy irregulares, donde no todas las ruedas mantienen el mismo nivel de contacto con el suelo.
6. Ángulos todoterreno destacados: entre los mejores del segmento
Con los neumáticos 4×4 de serie, el Santana 400 ofrece unos excelentes ángulos todoterreno para un vehículo de sus características, con un ángulo de ataque de 31º, uno de salida de 26º y un ángulo ventral de 24,7º. Además, cuenta con una altura libre al suelo de 240 mm, un radio de giro de 6,7 metros y es capaz de ascender por pendientes del 100 % (45º).
7. 800 mm de capacidad de vadeo: cuando el camino se encuentra con el agua
Otra cota destacada es su elevada capacidad de vadeo, de hasta 800 milímetros, que permite al Santana 400 afrontar pasos de agua que pueden aparecer tanto en caminos rurales como en rutas de aventura. Junto al resto de sus cotas todoterreno, esta capacidad permite al 400 desenvolverse con seguridad y confianza fuera del asfalto, incluso cuando el terreno se encuentra con el agua.
8. Tank Turn: maniobrar donde otros no pueden
En determinadas situaciones todoterreno, avanzar no es el único reto: también lo es cambiar de dirección en espacios muy reducidos. El sistema Tank Turn permite reducir el radio de giro mediante el control de las ruedas, facilitando las maniobras en caminos estrechos, accesos rurales o zonas especialmente complicadas.
En modo 4L, con la reductora conectada, cuando el volante se gira hasta el final, el sistema de frenos bloquea automáticamente la rueda trasera interior a la curva, creando un efecto ancla que permite reducir el radio de giro del vehículo. Una solución especialmente útil para cambiar de dirección en caminos rurales rodeados de vegetación, rocas u otros obstáculos.
9. Visión 540º con capó transparente: ver dónde se pisa
La tecnología también ayuda cuando el terreno dificulta la visión. El sistema de visión 540º con función de capó transparente permite al conductor obtener una visión ampliada del entorno inmediato del vehículo y controlar mejor la posición de las ruedas y los obstáculos durante las maniobras fuera del asfalto.
La función de capó transparente utiliza la cámara frontal para generar una vista especial del terreno que aparece en la pantalla central del habitáculo, permitiendo al conductor ver la zona que las ruedas están a punto de pisar y detectar con mayor facilidad agujeros, piedras o rocas salientes que podrían dificultar el avance. El capó transparente puede ser seleccionado por el conductor cuando lo necesite y se activa automáticamente en pendientes de más de 15º.
10. Hasta 3,2 toneladas de remolque: capacidad para llevar más lejos la aventura
La capacidad todoterreno del Santana 400 se combina con una capacidad de remolque de hasta 3,2 toneladas, ampliando sus posibilidades tanto para el trabajo como para el ocio. Desde transportar una embarcación o motos y vehículos recreativos hasta llevar una caravana o material profesional y deportivo de gran tamaño, el 400 está preparado para mover grandes cargas y llegar con ellas hasta donde empieza la aventura.
Un auténtico 4×4, preparado para mucho más
Las diez soluciones que incorpora el Santana 400 responden a una misma filosofía: no basta con parecer un 4×4; hay que estar preparado para comportarse como uno cuando el terreno lo exige. Reductora, modos de conducción, bloqueo de diferencial, capacidad de vadeo, suspensión, maniobrabilidad, visibilidad y capacidad de remolque forman un conjunto pensado para quienes necesitan ir más allá del asfalto.
Porque en Santana, el 4×4 no es una opción de equipamiento. Es parte de nuestro ADN.