Max Verstappen vuela sobre el circuito de Malasia y se reencuentra con la victoria de forma aplastante: el piloto neerlandés asusta a Mercedes con su primer triunfo de la temporada, sin rival en un caótico regreso de la Fórmula 1 a Sepang nueve años después.

Domingo contra las cuerdas para una Fórmula 1 que sigue fallando, recordando una vez más la decadencia respecto a su ADN y provocando rechazo en las redes sociales de todo el mundo. El retraso en el inicio de la carrera podía verse justificado por las intensas lluvias, pero la demora de hasta más de una hora y media se producía por un acontecimiento de lo más absurdo: en la vuelta de formación previa, cuando por fin se había programado la hora de comienzo, varios monoplazas se quedaban detenidos sobre la pista y volvía a ondear la bandera roja.

La causa, presumiblemente, era un problema de software generalizado, a esperas, si se produce, de un comunicado oficial que aclare lo ocurrido. En otras palabras, un fallo en el «ordenador» de estos monoplazas tan dependientes de la tecnología. Así, este nuevo retraso se prolongaba durante un buen rato, en lo que se solucionaba el problema, y se decidía recuperar la parrilla original, ya que los pilotos afectados habían caído hasta el fondo de la tabla.

Prácticamente una hora y cuarenta minutos más tarde, la carrera se ponía en marcha y lo hacía con varios pilotos en apuros. Y es que algunos de ellos habían optado por montar neumáticos de seco y ya en la vuelta de calentamiento sufrían numerosos problemas de agarre. Algunos de ellos decidían cambiar al compuesto intermedio y empezar desde el pit-lane; los que mantenían su decisión, como Lewis Hamilton o Lando Norris entre otros, bajaban hasta los últimos puestos y se descolgaban a más de un minuto del líder.

Mientras que los Mercedes escalaban a las dos primeras posiciones en los metros iniciales, Max Verstappen caía hasta el tercer lugar y un impresionante Carlos Sainz aprovechaba las circunstancias para subir hasta la sexta posición. Todos los coches, sin embargo, se reagrupaban más tarde por la salida de un Safety Car, concretamente en la vuelta diez y como consecuencia de una salida de pista de Valtteri Bottas que le dejaba fuera de carrera.

Un coche de seguridad aprovechado por quienes todavía rodaban con el neumático intermedio para pasar por boxes, y por un Max Verstappen recuperaba el liderato pasadas unas pocas vueltas. Menos fortuna tenía, sin embargo, Carlos Sainz, golpeado por Gabriel Bortoleto y caído diez posiciones por el trompo que le provocaba. El piloto brasileño recibiría diez segundos de sanción por provocar una colisión.

Con el orden de la clasificación alterado por el caos inicial, el circuito de Sepang ofrecía una carrera interesante en diferentes puntos y durante una gran parte de la carrera. Las batallas se sucedían por varias posiciones de la tabla, por ejemplo entre Isack Hadjar o Lewis Hamilton por el cuarto lugar o Fernando Alonso y Nico Hülkenberg por el décimo. En este caso, el piloto español terminaría la carrera sumando cuatro puntos con una extraordinaria octava posición.

Un Virtual Safety Car a falta de diez vueltas para el final, por el abandono de un Alexander Albon con problemas en la caja de cambios, agitaba la parte alta de la clasificación con una parada en boxes de Max Verstappen. Momentáneamente, el cuatro veces campeón perdía posición con Kimi Antonelli, quien, aun así, pasaría por el pit-lane una vuelta después. Tras varias vueltas sin retirar el Williams de la escapatoria, y de forma inexplicable, se establecía un regimen de Safety Car.

Y el drama continuaba cuando, después de muchas vueltas tras el coche de seguridad y cuando todavía se rodaba tras él, George Russell se detenía en una escapatoria por problemas de fiabilidad, al mismo tiempo que Lando Norris se salía de la pista y caía al undécimo puesto. Reanudada a falta de cuatro vueltas para el final, Max Verstappen mantenía la primera posición con Kimi Antonelli y Lewis Hamilton completando el podio.

Vía – thebestf1.es