Cuando parecía que el Gran Premio de Mónaco estaba condenado a terminar sin sobresaltos, Charles Leclerc protagonizó uno de los momentos más impactantes de la carrera. El piloto monegasco, que rodaba cómodamente en la tercera posición y parecía encaminado a subir al podio en casa, acabó contra las barreras a pocas vueltas del final tras sufrir un problema en su Ferrari.
La prueba había quedado prácticamente sentenciada desde la salida, especialmente después de que Max Verstappen se quedara parado en la parrilla. Andrea Kimi Antonelli lideraba con autoridad por delante de Lewis Hamilton y de un Leclerc que intentaba mantenerse cerca de su compañero de equipo mientras gestionaba una carrera marcada por la frustración.
Y es que el fin de semana del piloto de Ferrari ya venía torcido desde el sábado. Tras quedarse sin la pole position en una clasificación en la que cometió varios errores, Leclerc mostró públicamente su decepción por dejar escapar una oportunidad de oro en las calles donde creció.
La situación empeoró todavía más durante la carrera. El accidente de Lance Stroll provocó un safety car que alteró las estrategias y generó un nuevo motivo de enfado para el monegasco. Ferrari decidió detener a sus dos pilotos al mismo tiempo, una maniobra que impidió a Leclerc aprovechar los cinco segundos de sanción que arrastraba Hamilton y que podían haberle abierto la puerta de la segunda posición.
Cuando la carrera se relanzó, llegó el golpe definitivo.
En la vuelta 67, Leclerc perdió el control de su Ferrari al llegar a la última curva. El coche no giró como esperaba y por la radio no quiso culparse a él mismo y se quejó de los frenos del SF-26. Sin capacidad para detener el coche, el monegasco impactó contra las barreras justo cuando aceleraba para encarar la recta principal y provocando un Safety Car y luego una bandera roja.
Vídeo: así fue el accidente de Leclerc en Mónaco
Los motivos de la bandera roja en Mónaco
El accidente de Leclerc tuvo además una consecuencia inesperada para el desarrollo de la prueba. El Ferrari impactó prácticamente en el mismo punto en el que Lance Stroll se había accidentado unas vueltas antes, provocando el anterior coche de seguridad.
Tras retirar el monoplaza del monegasco, los comisarios detectaron daños en el asfalto de esa zona, que parecía haberse levantado tras los dos impactos. Ante el riesgo que suponía para los pilotos, Dirección de Carrera decidió mostrar la bandera roja para permitir una inspección más detallada y reparar la superficie. La prueba quedó detenida mientras los operarios trabajaban sobre una pista cuyo estado ya no ofrecía las garantías de seguridad necesarias.
El abandono provocó la decepción inmediata de los miles de aficionados que llenaban las gradas del Principado. Lo que parecía un podio prácticamente asegurado se convirtió en un doloroso cero en su carrera de casa. Además, el accidente puede tener consecuencias importantes en el campeonato. Mientras Leclerc se marcha de Mónaco sin puntos, Hamilton, salvo sorpresa, superará por primera vez a su compañero en la clasificación general desde que ambos comparten garaje en Ferrari.
Un nuevo capítulo amargo para Leclerc en el circuito donde más desea ganar y donde, una vez más, la suerte volvió a darle la espalda.
Vía – Motorsport.com