Una temporada que nadie intuyó
Es bastante pronto para tratar de vaticinar qué va a pasar en el futuro. Pero que el año 2026 del equipo Aston Martin de Fórmula 1, especialmente lo que gira alrededor de su figura principal, Adrian Newey, tiene sustancia suficiente como para protagonizar libros e incluso documentales, la tiene.
De hecho, ya se anunció un documental, de nombre ‘Turbulence’, que no está claro que acabará pasando con él, pues en honor a la verdad, esto tuvo lugar antes de saber y tan siquiera intuir qué iba a tener deparado el 2026 al equipo Aston Martin.
Y es que 2026 iba a ser un año diferente para Adrian Newey. El gurú del diseño de Fórmula 1 había encontrado en Aston Martin su puesto de trabajo ideal, uno que prácticamente se había confeccionado él mismo. Iba a tener mano en el diseño, pero es que también iba a ejercer de Team Manager en los circuitos, faceta que hasta la fecha solo había visto ejercer a otros. Un puesto de trabajo nunca visto antes, pues aunque figuras como Ross Brawn e incluso figuras más recientes como la de Mattia Binotto, habían saltado del diseño a la gestión, nunca habían compatibilizado ambas ramas.
Sin embargo, el destino le iba a deparar a Newey una temporada muy distinta a la que él pensaba. No es ningún secreto, el Aston Martin ha sido un monoplaza fallido. Cuesta otorgarle un porcentaje de culpa pues no ha sido hasta mayo cuando el equipo ha tenido la unidad de potencia funcional que debió haber tenido a finales de enero. Y funcional no quiere decir competitiva.
Tanto Newey como Aston Martin han sostenido que el chasis del AMR26 es muy bueno, y que solo necesitaban la unidad de potencia. Verdad o exageración, lo cierto es que el equipo parece haber quedado congelado. Los de Lawrence Stroll sorprendieron a propios y ajenos al presentarse en Miami, tras un mes de parón, sin una sola actualización aerodinámica, por mucho que el monoplaza concentrase sus problemas en las vibraciones de la unidad de potencia. Y es que por mucho que repitan que el equipo estaba centrado en solucionar esto, cuesta pensar que el departamento de aerodinámica ha estado trabajando en ello y no en los pocos datos funcionales que han podido recabar.
Nuevas normas, margen para innovar
Bien es sabido que a Newey le gusta un buen puzzle a unos niveles solo equiparables al personaje protagonizado por Hugh Laurie en la serie de ficción House M. D. Y también es sabido que Newey, que comenzó la temporada con el rol de Team Manager, no ha pisado un circuito desde la cita inaugural del año en Australia, a principios de marzo. Dicho de otra manera; Adrian Newey lleva dos meses encerrado en su despacho de Silverstone. Tanto, que el equipo tuvo que restructurarse por enésima vez para tener una cabeza visible diferente.
Y si Adrian Newey lleva dos meses sin ver la luz del sol, pero Aston Martin no llevó una sola actualización a Miami… ¿Qué está pasando? Ahí es donde la rumorología se dispara, pues el equipo verde decidió no hacer un solo comentario sobre actualizaciones ni el plan de introducción de las mismas. Es más, parecían cómodos jugando al despiste, pues en un mismo día a un medio le decían que irían introduciendo pequeñas cosas hasta verano, y a otro distinto que no habría nada hasta después de verano. Su cosa y la contraria. ¿Y entonces?
Hay quién está convencido de que Adrian Newey va a sorprender con un monoplaza completamente nuevo más pronto que tarde. Lo que antaño, a principio de los 2000, cuando los test eran libres y no había limite presupuestario, se llamaba ‘B-Spec’, y que en una misma temporada podía llegar hasta la D e incluso la E, dependiendo del equipo y de lo generoso que se estuviera a llamar nueva especificación a unos determinados cambios.
Newey, veterano en reinventarse
No sería la primera vez que Adrian Newey cambia un monoplaza de arriba abajo unos meses después de su presentación, más teniendo en cuenta que la normativa es nueva y que una vez el monoplaza pisó pista él pudo ver algo que no había visto viable hasta la fecha. Todo esto con las dificultades inherentes a una Fórmula 1 de límite presupuestario.
Sea como sea, Aston Martin solo ha salido a la palestra para desmentir a un tabloide inglés que se atrevió a insinuar problemas de salud de Newey, manteniendo un absoluto silencio sobre el resto de comunicaciones, por lo que solo el tiempo aclarará que ha estado ocurriendo dentro de la factoría de Silverstone en estos meses.
Vía – caranddriver.com