Será un sábado que no se le olvidará en mucho tiempo a Carlos Sainz Jr. Goodwood siempre da lugar a que los pilotos oficiales puedan dejar por unas horas la competición de lado y disfrutar del ambiente que se respira en los terrenos del Duque de Richmond. Aunque en la carpa desplegada por McLaren Racing también se encontraba el Show Car del MCL34, el madrileño tuvo la oportunidad de sentarse en el M8D, un coche que sin duda ha marcado la historia de los de Woking, tanto para lo bueno como para lo malo.

Y es que, si bien su imagen siempre es reconocible e impactante, el McLaren M8D de 1970 es realmente conocido porque a su volante Bruce McLaren perdió la vida en junio de ese mismo año, precisamente cuando realizaba los test de pretemporada precisamente en Goodwood. En aquel momento, Bruce perdió la zaga del coche a gran velocidad, lo que llevó a sufrir un accidente que suponía el fallecimiento del fundador del equipo tal y como se relata en la película biográfica sobre el kiwi.

En la historia de la propia McLaren se relata cómo todo el equipo se presentó a trabajar al día siguiente de conocer la noticia del fallecimiento de Bruce a pesar de que se les ordenó que no lo hicieran, consiguiendo volver a levantarse y tener listas dos unidades del M8D para el inicio de la temporada en Mosport Park solo dos semanas más tarde. Allí, Dan Gurney, reemplazo de Bruce en el equipo, conseguiría llevarse la victoria, con un coche que fue capaz de sumar hasta nueve victorias de 10 posibles en aquella temporada y que le terminó dando el título a Denny Hulme.

Había otras muchas cosas que hicieron especial a este vehículo, entre ellas ese sonido del V8 de origen Chevrolet que mantiene su tono y empuje tal y como pudo comprobar el propio Carlos Sainz durante la jornada de ayer antes de comenzar a pensar en el Gran Premio de Gran Bretaña del próximo fin de semana. También impactó su imagen, ya que al naranja papaya tradicional de los coches firmados por Bruce McLaren se sumaba ese diseño con el alerón bajo que le llevó a ganarse el apodo del “Batmóvil”.

Será un sábado que no se le olvidará en mucho tiempo a Carlos Sainz Jr. Goodwood siempre da lugar a que los pilotos oficiales puedan dejar por unas horas la competición de lado y disfrutar del ambiente que se respira en los terrenos del Duque de Richmond. Aunque en la carpa desplegada por McLaren Racing también se encontraba el Show Car del MCL34, el madrileño tuvo la oportunidad de sentarse en el M8D, un coche que sin duda ha marcado la historia de los de Woking, tanto para lo bueno como para lo malo.

Y es que, si bien su imagen siempre es reconocible e impactante, el McLaren M8D de 1970 es realmente conocido porque a su volante Bruce McLaren perdió la vida en junio de ese mismo año, precisamente cuando realizaba los test de pretemporada precisamente en Goodwood. En aquel momento, Bruce perdió la zaga del coche a gran velocidad, lo que llevó a sufrir un accidente que suponía el fallecimiento del fundador del equipo tal y como se relata en la película biográfica sobre el kiwi.

En la historia de la propia McLaren se relata cómo todo el equipo se presentó a trabajar al día siguiente de conocer la noticia del fallecimiento de Bruce a pesar de que se les ordenó que no lo hicieran, consiguiendo volver a levantarse y tener listas dos unidades del M8D para el inicio de la temporada en Mosport Park solo dos semanas más tarde. Allí, Dan Gurney, reemplazo de Bruce en el equipo, conseguiría llevarse la victoria, con un coche que fue capaz de sumar hasta nueve victorias de 10 posibles en aquella temporada y que le terminó dando el título a Denny Hulme.

Había otras muchas cosas que hicieron especial a este vehículo, entre ellas ese sonido del V8 de origen Chevrolet que mantiene su tono y empuje tal y como pudo comprobar el propio Carlos Sainz durante la jornada de ayer antes de comenzar a pensar en el Gran Premio de Gran Bretaña del próximo fin de semana. También impactó su imagen, ya que al naranja papaya tradicional de los coches firmados por Bruce McLaren se sumaba ese diseño con el alerón bajo que le llevó a ganarse el apodo del “Batmóvil”.

Vía – diariomotor.com