Sufrir un accidente de tráfico es una situación difícil que se agrava cuando el vehículo queda gravemente dañado o es declarado siniestro total. Además de la integridad física, otra de las grandes preocupaciones del conductor es la cuestión económica, pues la primera idea es que el coche ya no vale nada. La realidad es diferente en la mayoría de casos, ya que sí que es posible ganar dinero con un coche siniestrado, incluso cuando el vehículo ya no puede circular.
La idea de vender tu coche al desguace cuando éste ha sido accidentado es la idea más común, si bien no es la única. Aunque éste presente daños importantes en puntos clave como la carrocería, el motor o los sistemas mecánicos, sigue contando con componentes que pueden ser reutilizados o reciclados. Los desguaces y empresas especializadas valoran estos elementos para darles una segunda vida o aprovechar sus materiales, lo que permite que el propietario reciba una cantidad de dinero por un vehículo que, a simple vista, podría parecer inservible.
Otra posibilidad es vender las piezas por separado. Componentes como llantas, faros, espejos, centralitas electrónicas o elementos del interior pueden conservar valor en el mercado de recambios de segunda mano. Este proceso, en cambio, suele requerir tiempo, conocimientos técnicos y la capacidad de gestionar múltiples ventas, por lo que no siempre resulta la opción más cómoda para el particular.
Empresas especializadas
En este escenario, las nuevas tecnologías han facilitado el surgimiento de plataformas especializadas que facilitan todo este proceso de venta al desguace. Una de las referencias del sector es Compramostusiniestro.es, una plataforma tecnológica con años de experiencia en el mercado español que conecta a particulares con una amplia red nacional de más de 50 Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CATV).
El objetivo es facilitar el trabajo al conductor mediante una especie de digitalización del desguace. Para ello utiliza un sistema de tasación online, con el que el propietario puede obtener una valoración inmediata de su coche únicamente introduciendo la matrícula y el código postal. De hecho, tiende a ofrecer valoraciones muy competitivas que, en muchos casos, superan las propuestas de algunas compañías aseguradoras. Incluso añade un incentivo económico para aquellos particulares que decidan trasladar personalmente el vehículo al centro autorizado correspondiente.
Una de las grandes preocupaciones de los conductores en situaciones de este tipo es la seguridad jurídica. La empresa trabaja exclusivamente con Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos, lo que garantiza que el proceso cumple la normativa vigente y que el reciclaje de vehículos se realiza de forma responsable.
Esta compañía, además, se encarga de gestionar gratuitamente la recogida del automóvil, independientemente del problema que presente; y de tramitar la baja definitiva ante la Dirección General de Tráfico (DGT).
Un coche accidentado no tiene por qué convertirse en una pérdida definitiva o en un grandísimo problema. Con la aportación de empresas especializadas, se puede obtener un beneficio económico mediante el aprovechamiento del valor residual que todavía conserva el vehículo. Es un modelo de negocio que ha sido reconocido por diversos medios especializados en economía y tecnología bajo el impulso de la digitalización en un sector tradicional.