• La adaptación de las fábricas a los nuevos modelos electrificados modera el ritmo de fabricación, que acumula un retroceso del 1,7% en el año, con 1.199.542 unidades
  • La exportación se reduce un 9,6% en junio (165.755 unidades) y un 3,3% en el acumulado anual, con 1.010.938 vehículos enviados fuera de España
  • La producción de vehículos electrificados crece un 21,4% en el mes, con 24.405 unidades, y ya supone más de uno de cada diez vehículos fabricados

La producción de vehículos descendió un 4,9% en junio, con 205.142 unidades. Este retroceso responde a los ajustes en las líneas de producción para incorporar los nuevos modelos electrificados y la menor demanda del mercado europeo. Con este registro, el acumulado anual se sitúa en 1.199.542 vehículos producidos, un 1,7% menos que en el mismo periodo de 2025.

Por tipologías de vehículo, los turismos suman 163.308 unidades, un 4,3% menos que en junio del año pasado, mientras que los comerciales e industriales retroceden un 7,2%, con 41.834 unidades. En el dato interanual, los turismos caen un 2,4% (952.056 unidades) y los comerciales e industriales muestran una leve mejoría, con una subida del 0,8% (247.486 unidades).

EXPORTACIONES

En cuanto a las exportaciones, junio contabilizó una bajada del 9,6% respecto al mismo mes del año anterior, con 165.755 vehículos enviados fuera de España, mientras que el acumulado anual registra un descenso del 3,3% (1.010.938 unidades).

Por destinos, Europa concentra la mayor parte de los vehículos exportados, con un 91,9% de cuota (0,7 puntos porcentuales menos que en junio de 2025). Fuera de Europa, la cuota avanza de forma generalizada: 0,5 p.p. en África, 0,2 p.p. en América y 0,1 p.p. en Asia, mientras que Oceanía se mantiene en niveles similares a los de junio del año pasado.

En relación con el Top 3 de destinos, Francia encabeza el ranking con 30.044 unidades, pese a un descenso del 10,9% en el mes. Le sigue Alemania, con 29.728 unidades (-0,1%), y en tercer lugar el Reino Unido, con 20.206 unidades, un 20,8% menos. Del ranking de los diez principales destinos, solo Polonia (6.108 unidades, +39,5%), Bélgica (3.325 unidades, +5,3%) y Austria (4.160 unidades, +2,3%) cierran el mes en positivo. En el lado contrario, el mayor retroceso lo protagoniza Turquía, con un 34,8% menos que en junio de 2025.

PRODUCCIÓN POR FUENTES DE ENERGÍA

En cuanto a la producción por fuente de energía, en junio los vehículos alternativos (gas natural, híbridos convencionales, híbridos enchufables y eléctricos) sumaron un total de 97.628 unidades, un 24,9% más que el mismo mes del año pasado, con una cuota del 47,6% sobre la producción total del mes, impulsados principalmente por el avance de los híbridos convencionales.

Por su parte, el acumulado del año alcanza los 523.863 vehículos alternativos, un 12,7% más que en el mismo periodo del año anterior, lo que representa un 43,7% de la cuota de fabricación.

En junio, los vehículos electrificados (BEV+PHEV) crecen un 21,4%, con 24.405 unidades producidas y una cuota del 11,9% (+2,6 p.p. respecto al mismo mes del año anterior). En el acumulado anual, este tipo de vehículos desciende un 4% (113.144 unidades), con una cuota del 9,4% (-0,2 p.p.).

Por tecnologías, la producción de eléctricos se duplica en el mes (+104,9%, con 14.835 unidades), gracias a la entrada de nuevos modelos en las líneas de producción, mientras que los híbridos enchufables retroceden un 25,6% (9.570 unidades). En el acumulado, los eléctricos avanzan un 1,1% (56.767 unidades) y los híbridos enchufables caen un 8,6% (56.377 unidades).

José López-Tafall, director general de ANFAC, destaca que “las fábricas españolas están en plena transformación de sus líneas de producción para fabricar los nuevos modelos electrificados. Es un proceso exigente, que explica ajustes puntuales como los de este mes, pero que es también la mejor garantía de futuro para nuestra industria. España compite con otros países por atraer esta nueva generación de vehículos y no podemos dar nada por hecho. En este sentido, mantener costes energéticos competitivos, apoyar la innovación y dar certidumbre regulatoria es imprescindible para que la producción siga anclada en nuestro país”.

Además, José López-Tafall incide en que “el crecimiento de la producción de vehículos electrificados demuestra que la industria está cumpliendo su parte de la transición. Ahora necesitamos que el mercado acompañe ese esfuerzo. Por eso la reciente aprobación de las bases reguladoras del Plan Auto+ es una medida clave para renovar un parque envejecido, mejorar la seguridad en nuestras carreteras y acelerar la descarbonización de la movilidad. Necesitamos un marco que impulse la demanda al mismo ritmo al que estamos transformando las fábricas, también un marco regulador europeo que se revise incorporando criterios de competitividad y flexibilidad, muy ausentes en la regulación europea del sector”.