• El GWM H7 ha sido el modelo elegido para la prueba de choque número 4.000 del Laboratorio de Seguridad de la compañía.
    • El hito refleja más de tres décadas de inversión en investigación y desarrollo para crear vehículos que respondan a los estándares internacionales de seguridad.

El Laboratorio de Seguridad de GWM ha alcanzado un importante hito al completar su prueba de choque número 4.000. Para conmemorar este momento, la compañía ha seleccionado al GWM H7, uno de sus modelos estratégicos para los mercados internacionales, como protagonista de esta prueba, reafirmando así su apuesta por el desarrollo de vehículos que cumplen con los estándares de seguridad más exigentes.

Una prueba que avala el comportamiento del GWM H7

Durante esta prueba de choque, el GWM H7 mostró un sólido comportamiento en aspectos clave relacionados con la seguridad de los ocupantes. Tras el impacto, el habitáculo mantuvo su integridad estructural, sin deformaciones significativas que comprometieran el espacio destinado a los pasajeros. Además, todas las puertas permanecieron operativas, facilitando tanto las labores de rescate como la evacuación de los ocupantes.

Los sistemas de retención funcionaron según lo previsto: los airbags delanteros se desplegaron correctamente y los cinturones de seguridad ofrecieron la protección esperada durante el impacto. En la parte trasera, los maniquíes infantiles permanecieron correctamente sujetos en sus sistemas de retención, manteniendo un elevado nivel de protección.

Tras la colisión, el sistema de combustible permaneció intacto y no se detectaron fugas. Asimismo, el sistema eléctrico de alta tensión se desconectó automáticamente para minimizar posibles riesgos, mientras que las luces de emergencia se activaron correctamente para alertar al resto de usuarios de la vía y reducir el riesgo de accidentes posteriores.

4.000 pruebas de choque respaldan la apuesta de GWM por la seguridad

Alcanzar las 4.000 pruebas de choque es el resultado de más de 30 años de inversión en investigación y desarrollo aplicada a la seguridad.

Para ello, GWM ha construido unas instalaciones de 57.000 metros cuadrados equipadas con tecnología desarrollada por la propia compañía y diseñadas para realizar ensayos de choque completos, pruebas de sistemas de retención, análisis de seguridad estructural y validaciones integrales de seguridad activa y pasiva.

El laboratorio dispone de maniquíes de última generación para pruebas de impacto, cuyo valor conjunto supera los 13 millones de euros, capaces de recopilar información detallada sobre las lesiones que podrían sufrir los ocupantes. Además, incorpora cámaras de alta velocidad que capturan hasta 4.000 fotogramas por segundo y avanzados sistemas de simulación digital que permiten recrear miles de escenarios de conducción y situaciones de emergencia.

Para GWM, la seguridad no se limita a superar pruebas de laboratorio, sino que forma parte de un proceso continuo de investigación, desarrollo y validación. Por ello, la compañía mantiene desde hace años una estrategia de inversión constante en I+D, situando la seguridad y la fiabilidad entre los pilares fundamentales del desarrollo de sus vehículos.

Un SUV desarrollado para responder a los estándares internacionales

El GWM H7 ha sido concebido desde su fase de desarrollo para responder a los requisitos de los principales mercados internacionales.

En materia de seguridad estructural, incorpora una carrocería de alta resistencia con zonas reforzadas y una distribución optimizada de las cargas para mejorar la protección de los ocupantes en distintos escenarios de colisión.

En el apartado de seguridad activa, el modelo equipa tecnologías avanzadas de asistencia a la conducción como el Aviso de Colisión Frontal (FCW), el Frenado Autónomo de Emergencia (AEB) y el Asistente de Mantenimiento de Carril (LKA), diseñadas para ayudar a prevenir accidentes.

Asimismo, y con el objetivo de reforzar la seguridad de los vehículos electrificados, GWM ha desarrollado un sistema integral que abarca todas las fases del proceso de diseño, desarrollo, prueba y validación de las baterías, incluyendo ensayos específicos para garantizar su comportamiento en condiciones extremas.

La apuesta de GWM por la seguridad también se refleja en el reconocimiento obtenido por varios de sus modelos en organismos internacionales de referencia como ANCAP, en Australia, y Euro NCAP, en Europa, lo que demuestra la capacidad de la compañía para cumplir con los requisitos de seguridad de los principales mercados internacionales.

Con la realización de su prueba de choque número 4.000, protagonizada por el GWM H7, la compañía da un nuevo paso en su estrategia global de seguridad y reafirma su compromiso con el desarrollo de vehículos cada vez más seguros y fiables para los conductores de todo el mundo.