- Un siglo después de los Peugeot 174 S, el PEUGEOT 9X8 representa la última evolución tecnológica de la firma francesa.
- Más de 150 especialistas han trabajado durante todo el año en la preparación de la carrera.
- El simulador y las sesiones de test han sido clave para optimizar cada aspecto del rendimiento, especialmente en la gestión del tráfico, las zonas de velocidad reducida y la estrategia de carrera
El pasado domingo 15 de junio de 2025, cuando finalizaron las 24 Horas de Le Mans 2025, comenzó el trabajo incansable del equipo Peugeot TotalEnergies para preparar la siguiente edición. El reloj empezó a descontar los minutos para que el PEUGEOT 9X8 Hypercar se reencontrara con el Circuito de La Sarthe, poniendo sobre la pista todo el trabajo realizado durante un año por un equipo de más de 150 personas para ser los primeros en cruzar la meta el próximo domingo 14 de junio de 2026.
Durante los últimos meses, la estructura liderada por el director técnico, Emmanuel Esnault, ha mantenido una intensa actividad, tanto fuera como dentro de los circuitos para llegar lo mejor preparados a una carrera que siempre es un salto a lo desconocido.
Además del trabajo realizado en el prólogo celebrado en Imola y las 6 Horas disputadas el pasado mes de abril en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari, el equipo aprovechó también las 6 Horas de Spa-Francorchamps para continuar con su programa de desarrollo. A ello se suman el test de 24 horas realizado a principios de año en Portimão, una sesión más reciente en Paul Ricard y un shakedown en Magny-Cours antes de viajar a Le Mans.
Cada detalle cuenta en la preparación
Con las dos primeras sesiones de entrenamientos libres programadas para este miércoles 10 de junio, así como la primera fase de la clasificación, miles de aficionados ya llenan de colorido la localidad francesa desde el pesaje, las verificaciones técnicas y el Test Day celebrado el pasado fin de semana. La cercanía con las instalaciones de Peugeot Sport en Satory no solo hace sentir las 24 Horas de Le Mans como la carrera de casa, sino que también permite a la estructura tener a su disposición todos los recursos de la fábrica a apenas dos horas de viaje por carretera.
Esto hace que todo el grupo de trabajo siga empleándose al máximo durante estos días previos al inicio de las 24 Horas de Le Mans, con los pilotos aprovechando también los últimos días de trabajo en el simulador. Esta herramienta resulta especialmente importante a la hora de replicar situaciones que no se pueden llevar a cabo durante las pruebas, como es la gestión del tráfico lento de vehículos de otras categorías como LMP2 o LMGT3, o las zonas de velocidad reducida que se dan durante la carrera.
En el Circuito de La Sarthe hay nueve zonas de velocidad reducida, las cuales se activan en función de que haya algún problema en pista. El piloto debe conocer la situación de cada una de ellas, algo que no es nada sencillo cuando se habla de un trazado con 13,6 kilómetros de longitud. Ese trabajo que se realiza en el simulador será clave para evitar no solo penalizaciones, sino para reducir al máximo el tiempo que se puede perder a la hora de regresar de nuevo a velocidad de carrera.
El reto físico y mental de Le Mans
Esta situación es especialmente valiosa para pilotos como Nick Cassidy o Theo Pourchaire, fichajes para esta temporada del Peugeot TotalEnergies Team que hasta ahora no habían competido en Le Mans en la clase reina. Cada uno de ellos se integra en el trío que pilotarán los Peugeot 9X8 durante este fin de semana, con Cassidy formando parte del #93 con Paul Di Resta y Stoffel Vandoorne, mientras que Pourchaire competirá junto a Loïc Duval y Malthe Jakobsen en la unidad #94, compartiendo toda la experiencia acumulada en los últimos años.
Para todos ellos será especialmente importante también el trabajo físico y mental para poder afrontar una carrera como Le Mans, donde los competidores deben realizar varios relevos a diferencia de las carreras de menos duración que componen el Campeonato del Mundo FIA de Resistencia. Es por ello que todos se preparan especialmente en la carga de trabajo físico, pero también en todo lo referente a la alimentación o a la adaptación de sus ciclos de sueño para gestionar de la mejor manera posible los turnos en pista. Nada se puede dejar a la improvisación cuando tienes que realizar un stint de cuatro horas o tienes que hacer un relevo nocturno.
Todo ese trabajo realizado tanto dentro como fuera del asfalto se ha trasladado a los resultados y, además de los dos podios del Team Peugeot TotalEnergies en el Circuito de Las Américas y en Fuji en la parte final de la temporada 2025, el equipo comenzó el año con una espectacular Hyperpole en el Circuito de Spa-Francorchamps, lo que da incluso más moral al equipo de cara a afrontar la edición de este año en las 24 Horas de Le Mans.
Un siglo de historia mirando al futuro
Será incluso más especial este año ya que se cumplen 100 años del debut de Peugeot en las 24 Horas de Le Mans. Aquellos primeros Peugeot 174 S participantes contaban con un chasis con largueros y travesaños de chapa de acero estampada, un motor de 4 cilindros en línea de 3.835 cm³, en posición longitudinal delantera y entregaban una potencia de unos 85 CV para mover 1.400 kilogramos. Sin dirección asistida, con tracción trasera y frenos de tambor en las cuatro ruedas, su fiabilidad era clave para afrontar una carrera de la dureza de la ronda gala. ‘Para terminar primero, primero hay que terminar’ siempre ha sido el eslogan más adecuado para describirla.
Es por ello que el equipo Peugeot TotalEnergies ha trabajado todo lo posible en adecuar todos los procedimientos internos con el objetivo de estar preparados ante cualquier eventualidad. Los Peugeot 9X8 Hypercar han continuado su desarrollo, confiando en su base mecánica que combina el motor V6 biturbo de 2,6 litros que desarrolla 500 kW (680 CV), acoplado a una caja de cambios secuencial de 7 velocidades y asociado a un motor/generador eléctrico de 200 kW que se sitúa en la parte delantera.
Esta configuración permite al Peugeot 9X8 contar con tracción total a velocidades superiores a 190 km/h, lo cual, sumado a sus 1.030 kg de peso de acuerdo a la normativa, supone una ventaja especialmente en fases de aceleración, así como en condiciones de baja adherencia como las que se pueden encontrar los equipos tradicionalmente en trazados como Spa-Francorchamps, Le Mans, Fuji o Interlagos.
Cien años después de aquellos Peugeot 174 S, la tecnología ha evolucionado de forma extraordinaria, pero los principios fundamentales de Le Mans apenas han cambiado. La velocidad sigue siendo importante, aunque son la eficiencia, la estrategia y la fiabilidad las que marcan la diferencia tras 24 horas de competición. Precisamente sobre esos pilares se apoya el programa Hypercar de Peugeot para afrontar una nueva edición de la gran cita de la resistencia.