Los sistemas que nos permiten conocer la presencia de un radar mientras circulamos han evolucionado enormemente durante los últimos años. Lo que antiguamente podía ser un dispositivo específico instalado en el vehículo, hoy puede convertirse en una aplicación instalada en nuestro teléfono móvil y conectada incluso con la pantalla del coche mediante Apple CarPlay o Android Auto.
Si quieres conocer con más detalle cómo funcionan los detectores de radares, es importante hacer primero una distinción fundamental: un detector de radar y un avisador de radares no son exactamente lo mismo.
Un detector intenta identificar las ondas que emite físicamente un radar mediante sensores específicos. Un avisador, por el contrario, utiliza principalmente la posición GPS del vehículo y una base de datos de radares para determinar si nos aproximamos a uno. También puede incorporar información comunicada en tiempo real por otros usuarios.
¿Cómo sabe un avisador que hay un radar?
La tecnología utilizada por sistemas como Coyote se basa principalmente en la combinación de GPS, bases de datos y comunicación en tiempo real.
La aplicación conoce en todo momento la posición aproximada del vehículo mediante el GPS del teléfono. Al mismo tiempo, dispone de información sobre la ubicación de radares fijos y de tramo, que se actualiza de forma constante. Coyote señala que actualiza diariamente este tipo de radares.
Cuando nuestra posición se aproxima a una zona en la que existe un radar registrado, el sistema calcula la trayectoria y determina si ese radar afecta a nuestro recorrido. De esta forma puede mostrarnos una alerta visual y emitir también un aviso acústico.
La aplicación Coyote ofrece además una previsión de hasta 30 kilómetros para determinadas alertas, permitiendo anticiparse a incidencias que encontraremos durante el recorrido.
La comunidad de usuarios, una parte fundamental
Una de las principales diferencias entre un simple navegador con una base de datos de radares y un sistema comunitario es la posibilidad de recibir información de otros conductores.
Coyote utiliza una comunidad de usuarios que puede comunicar incidencias y determinados tipos de radares. Según la compañía, su comunidad reúne a 5 millones de miembros en Europa. La información transmitida por los usuarios es posteriormente analizada y filtrada mediante sus algoritmos.
Esto resulta especialmente importante cuando hablamos de radares móviles.
Un radar fijo puede localizarse geográficamente y almacenarse en una base de datos, pero un radar móvil puede cambiar de ubicación. En este caso, la información aportada por los conductores permite generar una alerta en tiempo real para quienes circulen posteriormente por esa zona.
La aplicación también puede informar de radares móviles en movimiento, radares de tramo, radares de semáforo y otros tipos de controles contemplados por el servicio.
¿Y qué ocurre cuando aparece una alerta?
El sistema no se limita a mostrar un pequeño icono en el mapa. La aplicación Coyote utiliza diferentes elementos gráficos y acústicos para llamar la atención del conductor.
La alerta puede aparecer visualmente en la pantalla y acompañarse de una señal sonora. Además, las señales de advertencia pueden intensificarse progresivamente conforme nos aproximamos a la zona de alerta.
También se muestra información relacionada con la velocidad. Coyote indica continuamente la velocidad a la que circulamos y el límite permitido en ese tramo, pudiendo advertirnos cuando superamos la velocidad autorizada.
De esta forma, el sistema no solamente sirve para conocer la existencia de un radar, sino también para ayudar al conductor a mantener una velocidad adecuada.
Mucho más que radares
Los actuales avisadores se han convertido en auténticos asistentes a la conducción. Además de los radares, Coyote proporciona información sobre diferentes incidencias que pueden encontrarse en la carretera.
Entre ellas están los accidentes, atascos, obras, vehículos detenidos, objetos en la calzada, firme deteriorado, condiciones meteorológicas peligrosas o carreteras resbaladizas. Estas alertas pueden proceder de la comunidad y ser verificadas mediante los sistemas de análisis de la compañía.
Además, la aplicación puede utilizarse como navegador GPS, proporcionando información del tráfico en tiempo real y recalculando la ruta cuando resulta necesario.
Integración con el coche
Otra de las ventajas de las aplicaciones actuales es que ya no es necesario colocar el teléfono en un soporte y utilizarlo de manera independiente.
La aplicación Coyote dispone de integración con Apple CarPlay y Android Auto en determinadas modalidades, permitiendo llevar las alertas y la navegación directamente a la pantalla del sistema multimedia del vehículo.
También puede utilizarse mediante los propios dispositivos de la marca.
¿Es lo mismo que un detector de radar?
No. Y esta diferencia es fundamental.
Un detector de radar tradicional intenta detectar las emisiones electromagnéticas producidas por determinados equipos de control de velocidad. Un avisador de radares, en cambio, conoce la posición de los controles mediante información previamente registrada y/o comunicada por los usuarios, utilizando el GPS y las comunicaciones de datos.
Por eso una aplicación como Coyote no necesita «ver» ni detectar físicamente el radar. Sabe que existe porque su ubicación está registrada en el sistema o porque la comunidad ha comunicado su presencia.
La propia Coyote diferencia ambos conceptos y señala que sus avisadores están permitidos por la normativa de tráfico vigente, mientras que los detectores de radar están prohibidos.
Una tecnología basada en información
En definitiva, el funcionamiento de los avisadores modernos se apoya en la combinación de varias tecnologías: GPS para conocer nuestra posición, bases de datos para localizar radares conocidos, conexión de datos para recibir información actualizada y una comunidad de usuarios que aporta información sobre situaciones que pueden cambiar rápidamente.
En el caso de Coyote, a todo ello se añade el análisis mediante algoritmos y la integración con información oficial de la DGT 3.0 en España. La compañía señala que combina los datos de su comunidad con información oficial para ofrecer avisos sobre incidentes, obras y estado de las carreteras en tiempo real.
El resultado es un sistema que ha evolucionado desde el concepto tradicional de «avisador de radares» hasta convertirse en una herramienta de asistencia a la conducción, capaz de informar no solo de la presencia de controles de velocidad, sino también de las condiciones y posibles peligros que podemos encontrar durante nuestro recorrido.