Al principio, los tiradores de las puertas eran casi una extensión de la cerrajería doméstica, con manillas metálicas exteriores similares a las de una puerta convencional. La prioridad era puramente funcional, sin apenas integración estética. Ese tipo de manilla fue evolucionando hacia tiradores giratorios más compactos, muy habituales hasta mediados de siglo, y después hacia soluciones accionadas mediante varillas o cables internos, lo que permitió separar el gesto de apertura del propio mecanismo de cierre y dio más libertad a los diseñadores.

A partir de los años cincuenta aparecieron soluciones más integradas en la carrocería: tiradores tipo pestaña, pulsadores, manillas de extracción y mecanismos embutidos. La industria empezó a entender el tirador no solo como una pieza funcional, sino también como un elemento de estilo. El Mercedes-Benz 300 SL ‘Gullwing’ supone un hito en este sentido, pues ya anticipó en los años cincuenta la integración del tirador como parte del diseño aerodinámico del coche. Su pequeña manilla, discreta y casi enrasada con la carrocería, evitaba romper la limpieza lateral del vehículo y demostraba que incluso un elemento tan funcional como la apertura de la puerta podía convertirse en una decisión de diseño.

Otro ejemplo disruptor fueron los tiradores de las puertas traseras del Alfa Romeo 156 (1997), ocultos los marcos de las ventanillas para dar a una berlina de cuatro puertas apariencia de coupé. El Tesla Model S (2012) popularizó los tiradores eléctricos autoescamoteables. Este tipo de tiradores permanecen enrasados con la carrocería y se despliegan automáticamente al desbloquear el coche o aproximarse con la llave. Desde entonces, se han convertido en un elemento de diseño muy llamativo de los coches de nueva generación, especialmente en los vehículos eléctricos. Su popularización responde a varios motivos: permiten limpiar las líneas de la carrocería, refuerzan una imagen tecnológica y minimalista, y contribuyen a mejorar la eficiencia aerodinámica, clave para la autonomía de los coches eléctricos.

Nuevo marco regulatorio en China

Pero esta solución no está exenta de polémica. Los tiradores completamente enrasados o dependientes de accionamiento eléctrico han abierto un debate sobre seguridad y accesibilidad, especialmente en situaciones de emergencia en las que el vehículo puede perder alimentación tras un accidente o un fallo eléctrico. La preocupación no es solo estética ni de comodidad: el punto crítico es garantizar que la puerta pueda abrirse de forma rápida y mecánica tanto desde dentro como desde fuera.

En este escenario, China ha dado el primer paso regulatorio de gran calado. La nueva normativa china sobre seguridad de los tiradores de puertas, prevista para entrar en vigor el 1 de enero de 2027, exige que las puertas de los vehículos cuenten con una función de apertura mecánica, tanto desde el interior como desde el exterior. En la práctica, esta regulación limita el uso de tiradores totalmente ocultos o exclusivamente eléctricos, al priorizar que la puerta pueda abrirse de forma fiable incluso en caso de fallo eléctrico, accidente o emergencia. Este cambio normativo puede acabar influyendo en el diseño global de los próximos modelos, incluso en regiones donde todavía no exista una prohibición equivalente.

“En la Unión Europea, los tiradores escamoteables no están prohibidos de forma específica. La homologación se articula a través del Reglamento UNECE n.º 11, que regula la seguridad de las cerraduras, bisagras y componentes de retención de las puertas, pero no veta una arquitectura concreta de tirador siempre que el sistema cumpla los requisitos de seguridad aplicables.

La normativa federal FMVSS 206 regula los sistemas de cierre de puertas y sus componentes de retención, con el objetivo de reducir el riesgo de apertura accidental o expulsión de ocupantes en caso de impacto. Sin embargo, tampoco establece actualmente una prohibición específica sobre los tiradores escamoteables. Pero la NHTSA sí ha abierto una investigación preliminar sobre determinados Tesla Model Y de 2021 tras recibir quejas por tiradores electrónicos exteriores que podían quedar inoperativos, especialmente en situaciones de bajo voltaje de la batería de 12 V.

Tiradores semiocultos, la propuesta del LEPAS L8

Bajo esta perspectiva, la tendencia de la industria parece clara: los fabricantes tenderán a desarrollar tiradores que puedan cumplir con la normativa china y, al mismo tiempo, conservar las ventajas estéticas y aerodinámicas de los diseños integrados. Esto puede acelerar la llegada de soluciones mixtas: tiradores no completamente tradicionales, pero tampoco totalmente ocultos ni dependientes únicamente de sistemas eléctricos.

Un ejemplo de esta evolución es el LEPAS L8, que apuesta por tiradores semiocultos. Esta solución mantiene una apariencia moderna, limpia y tecnológica, pero incorpora una estructura de desbloqueo mecánico que permite una apertura directa y fiable.

Los tiradores semiocultos del LEPAS L8 contribuyen a reducir la resistencia aerodinámica en torno a un 5 %, pero evitan algunos de los inconvenientes asociados a los sistemas totalmente escamoteables. Su diseño está pensado para condiciones climáticas extremas, con una configuración concebida para evitar la congelación en climas fríos y reducir el riesgo de acumulación de agua durante episodios de lluvia intensa. Además, el desbloqueo mecánico añade una capa de seguridad esencial: incluso en una emergencia o ante una pérdida de alimentación eléctrica, la puerta puede abrirse mediante una acción mecánica convencional.