- La Blade Battery de BYD está diseñada para ofrecer el máximo rendimiento, eficiencia y seguridad incluso durante los episodios de calor más extremos, gracias a su química de litio-ferrofosfato (LFP) y a su avanzada gestión térmica
- Su elevada estabilidad térmica le permite soportar condiciones extremas y superar con éxito algunas de las pruebas de seguridad más exigentes sin sufrir fuga térmica, humo ni combustión
- La nueva Blade Battery de segunda generación va un paso más allá al reducir la generación de calor desde el origen mediante el sistema FlashPass, al incrementar la densidad energética un 5% y sentar las bases de la tecnología FLASH Charging sin renunciar a la seguridad ni a la durabilidad
España se enfrenta en verano a temperaturas muy elevadas, un escenario meteorológico exigente en el que la gestión térmica y la seguridad de los vehículos eléctricos cobran más importancia que nunca. Ante este reto, la tecnología de baterías de litio-ferrofosfato (LFP) de BYD, líder mundial en vehículos enchufables y baterías eléctricas, se posiciona como la respuesta más robusta gracias a su excelente comportamiento térmico y a su avanzada ingeniería estructural.
La primera Blade Battery, presentada en 2020 tras 28 años de desarrollo propio de BYD y presente en toda la gama de modelos que comercializa la marca en España, reescribió las reglas de la movilidad electrificada. Al apostar por la química de litio-ferrofosfato (LFP), BYD eliminó la dependencia de materiales como el níquel y el cobalto, logrando una tecnología que ofrece de manera inherente una resistencia, durabilidad y sostenibilidad excepcionales.
Otra de las grandes ventajas de esta química es que ofrece mayor estabilidad térmica que otras tecnologías de baterías, reduciendo significativamente el riesgo de fuga térmica, el fenómeno que puede desencadenar un incendio cuando una celda alcanza temperaturas excesivas.
Además, el avanzado módulo de control del motor con tecnología MOSFET de carburo de silicio reduce las pérdidas de energía en un 87% y aumenta la autonomía hasta en un 10%, lo que asegura un funcionamiento óptimo en un rango extremo que va desde los -35°C hasta los 55°C.
Seguridad térmica incluso bajo calor extremo
Aparte de garantizar un alto rendimiento, la seguridad bajo temperaturas extremas supone una de las mayores preocupaciones del usuario. En la prueba más exigente de la industria, denominada Nail Penetration Test, que simula la penetración de un clavo en la batería, la Blade Battery de BYD mantiene su temperatura superficial por debajo de los 60°C (diez veces inferior a la de una batería convencional). Asimismo, resiste sobrecargas de hasta el 260% y ensayos en horno a temperaturas superiores a 300°C sin alterarse, además de superar pruebas de aplastamiento, inmersión en agua salada y caídas.
La estructura exterior de la Blade Battery se carena con paneles de aluminio en forma de panal y una placa de aluminio prensado de alta resistencia que ayuda a soportar presiones y a evacuar de forma eficiente el calor generado durante el funcionamiento y la recarga, favoreciendo una distribución homogénea de la temperatura en todo el paquete de baterías incluso ante condiciones ambientales extremadamente exigentes. Sus celdas individuales (de 96 cm de largo, 9 cm de ancho, 1,35 cm de alto y 2,6 kg de peso) tiene forma de cuchilla. Las baterías de mayor capacidad pueden albergar 178 celdas (150 en la primera capa y 28 en la segunda). Esta disposición reduce el espacio ocupado en un 50% frente a diseños tradicionales y permite que cada celda funcione como un travesaño estructural. Esta arquitectura es la base de la tecnología Cell to Body (CTB) de BYD, que integra la batería directamente en el chasis del vehículo para convertirla en un elemento portante, lo que incrementa sustancialmente la rigidez torsional y maximiza el espacio útil del habitáculo.
La Blade Battery de BYD soporta más de 3.000 ciclos de carga y descarga, lo que equivale a una vida útil superior a 1,2 millones de kilómetros. Con el fin de reforzar la confianza del usuario, BYD ofrece en España una garantía para la Blade Battery de 8 años o 250.000 km (con un estado de salud mínimo del 70%). Esta cobertura se suma a la garantía de 12 años anticorrosión sin límite de kilometraje, 8 años o 150.000 km para el sistema de propulsión y su controlador, y 6 años o 150.000 km para el vehículo en general.
Blade Battery de segunda generación: mitigando el calor desde el origen
Si la primera generación de la Blade Battery ha convertido la seguridad en su principal seña de identidad, la Blade Battery de segunda generación da un paso más al demostrar que es posible incrementar la velocidad de carga y la densidad energética sin aumentar el estrés térmico de la batería.
Conscientes de que los usuarios exigen cargas rápidas y grandes autonomías sin comprometer la vida útil de la batería, BYD ha desarrollado tras seis años de investigación la segunda generación de su reconocida Blade Battery. La Blade Battery de segunda generación incrementa la densidad de energía en un 5%, logrando autonomías homologadas superiores a los 1.000 km.
Para mitigar el calor desde su origen, la Blade Battery de segunda generación recurre al sistema de transporte iónico “FlashPass”, que desafía los límites de las posibilidades de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP). Este sistema se basa en tres innovaciones tecnológicas clave:
- El cátodo “Flash-Release”, con una arquitectura de tamaño de partícula multinivel y diseño direccional que permite un empaquetamiento denso y una rápida desintercalación de los iones.
- El electrolito “Flash-Flow”, que emplea un proceso de optimización de alta precisión impulsado por Inteligencia Artificial (IA) para proporcionar una elevada conductividad iónica y agilizar la movilidad de los iones.
- El ánodo “Flash-Intercalate”, que incorpora una estructura multidimensional de inserción de litio que permite la intercalación tridimensional de alta velocidad de los iones de litio.
En conjunto, estas tecnologías reducen significativamente la resistencia interna de la batería, disminuyendo la generación de calor desde su origen. Esto permite combinar potencias de carga muy elevadas con una mayor estabilidad térmica sin comprometer la seguridad, la durabilidad ni el rendimiento del sistema.
Otra innovación en el ánodo, que incorpora una reestructuración de electrodos de alto rendimiento y partículas de grafito alineadas perpendicularmente al plano del electrodo, reduce la resistencia al transporte de iones de litio y permite una intercalación más fluida y rápida, garantizando tanto el rendimiento de FLASH Charging como el aumento del 5% en la densidad energética.
La Blade Battery de segunda generación también incorpora una innovadora capa de interfase de electrolito sólido (SEI), un componente clave en cualquier batería de iones de litio. La solución de BYD combina ingeniería a nivel molecular con optimización estructural macroscópica para lograr una capa ultrafina, que permite una mayor conductividad iónica, y a la vez muy densa, lo que garantiza la estabilidad química. Además, incluye una tecnología de autorregeneración dinámica que logra el equilibrio entre ser “delgada pero resistente”.
Estos avances técnicos en densidad energética y velocidad de carga no se han logrado a costa de la seguridad o la durabilidad. No en vano, la Blade Battery 2.0 ha superado una nueva serie de exigentes evaluaciones de seguridad, incluido el primer test del mundo que combina FLASH Charging y la prueba de penetración con clavo sin que se produjera fuga térmica, humo ni combustión, incluso después de 500 ciclos de FLASH Charging. La Blade Battery de segunda generación también supera la prueba de fuga térmica sin incendio ni deflagración tras provocar un cortocircuito simultáneo en cuatro celdas, incluso con temperaturas superiores a 700°C. Además, la degradación total de su capacidad se reduce en un 2,5%.
En un verano marcado por episodios de temperaturas récord en buena parte de Europa, la Blade Battery demuestra que la seguridad térmica no depende únicamente de sofisticados sistemas de refrigeración, sino también de una arquitectura de batería concebida desde su origen para minimizar la generación de calor, contener su propagación y mantener un funcionamiento estable incluso en las condiciones más exigentes. Con esta combinación de química LFP, ingeniería estructural y gestión inteligente de la temperatura, BYD continúa elevando los niveles de seguridad y fiabilidad en su cada vez más amplia gama de vehículos enchufables.