La tecnología del sistema de frenado de OMODA & JAECOO se caracteriza por ofrecer una respuesta inmediata, pudiendo ejercer una presión de hasta 180 MPa y personalizar la sensibilidad del pedal en función de las preferencias del conductor. Además, en el caso de los vehículos híbridos enchufables como OMODA 7 SHS, permite que el tacto del pedal de freno no varíe en función de la frenada regenerativa.

La tecnología es una de las señas de identidad de OMODA & JAECOO, que se encuentra a la vanguardia en este aspecto a la hora de desarrollar sus vehículos. Uno de estos ejemplos se encuentra en los sistemas de frenado “by-wire”, implementados, por ejemplo, en el OMODA 7 SHS.

Se trata de un sistema de frenos innovador que se diferencia porque dice adiós a las conexiones mecánicas para tener un funcionamiento eléctrico que permite ofrecer más potencia y rapidez en la frenada. Además, estos sistemas que sustituyen las conexiones mecánicas de los frenos por líneas de señales eléctricas abren nuevas posibilidades en términos de diseño, seguridad y control por software.

Evolución en la frenada

Con anterioridad a los sistemas by-wire, el sistema de frenado era principalmente mecánico. De esta manera, el conductor pisa el pedal del freno y con la fuerza aplicada y el servofreno correspondiente, permitía que el líquido del sistema de frenos se transmitiera a las pinzas de frenado para ejercer la fuerza necesaria en los discos y así frenar el vehículo.

En cambio, con el sistema by-wire, el OMODA 7 SHS ya no cuenta con una frenada hidráulica, sino que la señal ahora es electrónica. De esta manera, ahora un sensor hace el cálculo de la fuerza aplicada al pedal del freno y esa información viaja por líneas eléctricas a la parte final del sistema que genera presión en los frenos.

Por lo tanto, aquí está la parte diferencial respecto a un sistema de freno tradicional. Y no es otra que ahora el pie sobre el pedal del conductor no hace mover el líquido de frenos, aumentando la presión; sino que lo que hace el pedal es enviar datos que activan la frenada.

Respuesta personalizada e inmediata

Entre las ventajas que permite este sistema, destaca la funcionalidad de la personalización de la frenada. En concreto, la asistencia eléctrica puede personalizarse para regular la fuerza en el pedal de frenado.

Y a ello se suma que la presión hidráulica es muy elevada. En concreto, puede alcanzar hasta 180 megapascales, que para hacernos una idea de la fuerza que tiene esta presión se trata de una presión alrededor de 660 veces mayor que la presión de un neumático de un vehículo que trabaje con una presión de 2,7 bares (0,27 megapascales).

Asimismo, otra de las razones de ser de la frenada by-wire es que la respuesta es ultrarrápida. Hablamos en concreto de 150 milisegundos o 0,15 segundos, una cifra el doble de rápida rápida que la del parpadeo humano que supone alrededor de 0,3 segundos.

En concreto, este tiempo es el que tarda el sistema by-wire en detectar la pisada del pedal, procesarla electrónicamente, realizar la presión sobre los discos de las ruedas e iniciar la frenada. Por todo ello, una frenada by-wire aporta más precisión y eficacia a la hora de detener el vehículo.

Además, también el sistema de frenos by-wire no solo es más rápido, sino que tiene otras funcionalidades como es la frenada regenerativa, que permite recargar la batería, sin apreciar tirones y manteniendo la misma sensación en el pedal.