- Alpine ofrece una visión artística que permite vislumbrar, a través de una escultura, algunos elementos del diseño que adoptará la tercera generación del Alpine A110: la esencia de un icono.
- Bajo un velo que sugiere ligereza y fluidez aerodinámica, se intuyen las proporciones características y la actitud de la Berlinette original y del actual A110, reinterpretadas de forma contemporánea, depurada y sensual.
- Un gesto artístico original basado en la nueva plataforma APP (Alpine Performance Platform), cuya tecnología ya pudo verse en acción este verano en el Goodwood Festival of Speed, mediante un prototipo de desarrollo.
- Esta escultura que evoca el futuro Alpine A110 será uno de los grandes atractivos del stand de Alpine en el Salón del Automóvil de París, a partir del 13 de octubre.
Por segunda vez en los 71 años de historia de Alpine, el gran icono de la marca se prepara para su renovación. Como ha ocurrido en cada una de sus generaciones, el futuro A110 debe mantenerse fiel al espíritu de su época. El modelo estará desarrollado sobre la nueva plataforma APP (Alpine Performance Platform), presentada esta primavera durante la exposición del plan estratégico FutuREady del Renault Group.
El pasado mes de julio, el prototipo de desarrollo denominado Alpine A110 FUTURE rodó ante el público del prestigioso Goodwood Festival of Speed, bajo una carrocería inspirada en el modelo actual, aunque alargada para adaptarse a las nuevas dimensiones de la plataforma APP. El diseño del futuro Alpine A110, la tercera generación del icónico deportivo, empieza a vislumbrarse a través de una escultura que encarna la visión artística con la que los diseñadores de Alpine imaginan el A110 del futuro.
A través de la silueta de un volumen etéreo cubierto por un velo, Alpine deja entrever la esencia estilística del próximo A110. Esta escultura, que parece levitar, no es solo una propuesta artística, también constituye una herramienta habitual en los procesos de investigación formal de los equipos de diseño. Lejos de ocultar la carrocería, cubrirla con un velo permite apreciar mejor sus proporciones, superficies e intenciones estéticas.
Se trata de un método que pone el foco en las líneas y en el equilibrio de las formas y proporciones, permitiendo captar la esencia del estilo del vehículo. Así, en esta singular fusión entre arte y técnica, es posible adivinar bajo ese sugerente velo algunos de los rasgos que darán forma a la carrocería de la tercera generación del modelo más emblemático de Alpine.
EL INSTANTE CONGELADO DE LA RUPTURA DE LA BARRERA DEL SONIDO
El velo azul empleado en esta escultura, capturado en un instante de máxima tensión mientras es arrastrado por el viento, evoca también la ligereza y la eficiencia aerodinámica, dos elementos esenciales en un deportivo donde la forma está al servicio de la función.
Una de las principales fuentes de inspiración procede de la epopeya del Concorde, símbolo de la excelencia tecnológica francesa y referente de un diseño único, moldeado por las extraordinarias prestaciones de este avión civil capaz de superar la barrera del sonido. Precisamente ese instante, marcado por la poderosa resonancia acústica que acompaña al cruce del muro del sonido, constituye una de las grandes fuentes de inspiración de esta escultura. Un momento suspendido en el tiempo, cargado de energía y tensión, que captura la fuerza y la emoción de un acontecimiento excepcional.
Todos estos elementos deben combinarse con el ADN que define a un Alpine A110, manteniendo unas proporciones y una presencia fieles al legado de la Berlinette original y del actual A110. La tercera generación seguirá siendo, sin lugar a duda, un auténtico Alpine A110.
Entre los rasgos distintivos que marcarán su diseño destacan un frontal en forma de V, la doble firma luminosa que aquí se insinúa, así como un el característico modelado lateral inspirado en la sensación de movimiento, reinterpretado con un lenguaje más moderno y escultórico.
A ello se suma el contraste entre líneas tensas y volúmenes sensuales, una combinación capaz de transmitir emoción y, al mismo tiempo, reflejar la excelencia técnica que caracteriza a Alpine. Un equilibrio entre diseño y rendimiento que constituye una de las señas de identidad de la marca.
La depurada silueta del futuro Alpine A110 queda definida por una línea de cintura que recorre toda la carrocería, desde un frontal de inspiración «morro de tiburón» hasta una zaga rebajada, creando una presencia y una elegancia difíciles de igualar. La cabina del habitáculo, concebida como una suave gota de agua, se integra de manera natural entre los cuatro pasos de rueda, especialmente musculosos y pronunciados, realzados por una estrecha cintura que se deja intuir bajo las superficies esculpidas de la carrocería.
El resultado es una propuesta que, bajo un sofisticado velo, permite descubrir un lenguaje de diseño a la vez dinámico, sensual y depurado. Una expresión escultórica del arte en movimiento, una energía capturada en un instante preciso, concebida para que, con una sola mirada, despierte las mismas emociones que guiaron a los diseñadores de Alpine durante su proceso creativo.