• Las matriculaciones de turismos y todoterreno caen un 29% en el mes de julio, hasta las 83.900 unidades, respecto de julio de 2020.
  • Las matriculaciones de vehículos comerciales ligeros se reducen en el mes un 33% respecto de julio de 2020, hasta las 13.738 unidades.
  • Los vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses cierran el mes de julio con una caída de las entregas del 14%, hasta las 1.548 unidades.

Las matriculaciones de vehículos en España en el mes de julio caen en todos los segmentos. A pesar del respiro que la reducción del Impuesto de Matriculación hasta finales de año ha podido suponer en algunos canales de venta, las entregas de todos los tipos de vehículos caen prácticamente a doble dígito comparadas con las ventas registradas en el mismo mes en 2020. Hay que señalar que julio de 2020 fue un mes especialmente bueno, el primero de apertura total tras el confinamiento estricto de la pandemia y se benefició de la demanda embalsada de los meses anteriores, en los que no se pudieron hacer operaciones.

En concreto, las matriculaciones de turismos y todoterrenos registran una fuerte caída de las entregas, con un descenso de las ventas del 29%, hasta las 83.900 unidades vs julio 2020.El acumulado del año registra, comparado con el mismo periodo de 2020, una subida del 18,1%, hasta las 540.732 unidades. Comparado con los siete primeros meses de 2019, las ventas acumuladas de turismos y todoterrenos caen un 33%.

Por canales, solo los alquiladores registran un dato de crecimiento en julio, con una subida de las entregas del 15,3% respecto del mismo mes de 2020. Por su parte, la caída en el canal de particulares se agudiza, con un descenso del 42,4%, hasta las 35.653 unidades pese a la reducción aprobada este mes del Impuesto de Matriculación.

Las emisiones medias de CO2 de los turismos vendidos en el mes de julio se quedan en 125,8 gramos de CO2 por kilómetro (WLTP), un 6,3% inferior a la registrada el año pasado en este mes.

VEHÍCULOS COMERCIALES LIGEROS

En julio, se han matriculado 13.738 vehículos comerciales ligeros, que supone un 33% menos que en 2020 y un 31% menos que en el mismo mes de 2019. En el acumulado del año, las ventas de vehículos comerciales ligeros alcanzan las 101.811 unidades, aumentando un 22% respecto a 2020 pero que en la comparación con 2019 mantiene una caída del 25%. Por canales, aunque se siguen registrando importantes caídas en los tres canales, el de autónomos registra la mayor caída, con un 49,7% menos de ventas.

INDUSTRIALES Y AUTOBUSES

Las matriculaciones de vehículos industriales, autobuses, autocares y microbuses caen un 14% respecto a julio del año pasado, con 1.548 unidades. En el acumulado del año, las ventas en este segmento crecen un 20,8% respecto de 2020, hasta las 13.165 unidades, pero con una caída del 20,5% si se compara con el mismo periodo de 2019.

DECLARACIONES                      

Noemi Navas, directora de Comunicación de ANFAC, explicó que “a pesar del impacto positivo de la reducción del impuesto de Matriculación para lo que resta de 2021, que ha permitido mejorar las cifras de ventas de turismos respecto de los meses anteriores, aún estamos en dificultades. El rebrote de los contagios de Covid19 de cara al verano, la crisis de los microchips y la falta de stock de vehículos, la incertidumbre económica y la confusión que producen en el cliente las propuestas maximalistas de la Comisión Europea están afectando negativamente a las entregas, especialmente en el canal de particulares”.

Raúl Morales, director de comunicación de FACONAUTO, indica que “La situación empieza a ser comprometida, porque el referente, que es el canal de particulares, es decir, la venta que hacen los concesionarios vuelve a caer con fuerza con respecto a hace un año y se ha situado incluso un 34% por debajo de las cifras de julio de 2019, lo que habla de la tendencia tan negativa que sigue el mercado. La falta de stock por la crisis de los microchips está impactando sobre las matriculaciones, a lo que hay que unir, lógicamente, la lenta salida de la crisis poscovid. Además, vuelve a ser determinante para el mercado la confusión y la falta de seguridad de los compradores respecto a qué tecnología elegir. Mientras que otros sectores empiezan a recuperarse, el automóvil, que debería estar siendo el tractor de la recuperación, se hunde y no tiene un horizonte claro de cuándo iniciará la remontada. Un primer paso sería el que se lanzara un mensaje tranquilizador a los ciudadanos respecto al papel que tienen que jugar todavía los motores de combustión durante la transición que estamos viviendo hacia la movilidad eléctrica. No podemos obviar que, en los próximos diez años, se venderán unos doce millones de vehículos en España, de los que todavía diez tendrán un motor de combustión.”

Según la directora de Comunicación de Ganvam, Tania Puche, “el impasse desde que el 30 de junio se ratificara definitivamente en el Congreso la reducción temporal del impuesto de matriculación y su entrada en vigor -más de diez días después- ha pasado factura al mes de julio. A partir del día 12 se acelera el ritmo de ventas diaria evidenciando el valor de la medida, pero la velocidad adquirida no ha sido suficiente para compensar el parón inicial, quedándonos muy por debajo del mismo mes del año pasado, cuando en plena pandemia se superaron con creces las 100.000 unidades, gracias a que se liberó la demanda retenida durante el confinamiento. Además, hay otra cuestión coyuntural añadida, y es que como la escasez de microchips prolonga los tiempos de entrega de los vehículos nuevos, las compras -especialmente de particulares- se están desplazando hacia el vehículo de ocasión. Si a esto le unimos la caída de la confianza del consumidor ante la quinta ola, tenemos la tormenta perfecta para encontrarnos con el volumen más bajo de matriculaciones registrado en julio desde 2014”.