Italia vuelve a sonreír en la Fórmula 1. No será por Ferrari, pero sí por un piloto de los suyos. Un joven chaval que en la jornada del sábado ya alcanzó un récord de precocidad que difícilmente le arrebatarán y que ahora, con 19 años, se ha convertido en el digno sucesor de Giancarlo Fisichella 20 años después. La F1 tiene un nuevo ganador.
Victoria 44 de Italia en la Fórmula 1
Y la primera de Kimi Antonelli. La nación italiana pone fin a su sequía de dos décadas sin ganar: el Gran Premio de Malasia de 2006 sonaba muy lejano. El piloto de Mercedes ni siquiera había nacido cuando un compatriota venció una carrera de F1 por última vez. Perdón, actualizo, por penúltima vez. Porque ahora el adolescente, que recién ha concluido sus estudios obligatorios y ha obtenido su licencia para conducir, está desempolvando unas estadísticas que merecían ser actualizadas.
No digo ninguna tontería si pienso que los 13 triunfos de Alberto Ascari son alcanzables para el joven Antonelli en 2026. Y es que la superioridad de Mercedes en la nueva era del Gran Circo es apabullante. Kimi no pudo contener las lágrimas después de la carrera. Pura emoción. El nuevo hombre de hielo se rompió en pedazos. Ha devuelto a su país a la cima del deporte con uno de los coches más dominadores de los últimos tiempos.
Kimi Antonelli rompe a llorar: destroza récords en China y devuelve a Italia a la cúspide de la F1
El W17 todopoderoso de Toto Wolff suma un nuevo doblete en 2026; el tercero consecutivo, si contamos el sprint de China. George Russell aceptó con deportividad el segundo puesto. Qué más da, sigue siendo el líder del Mundial. El inglés cedió el protagonismo del domingo en Shanghái a su compañero de equipo y también a su excompañero, Lewis Hamilton, que regresa al podio dos temporadas después. Su podio número 203 en la categoría.
El heptacampeón del mundo no se veía en una situación similar desde el lejano GP de Las Vegas de 2024, cuando todavía vestía los colores de Mercedes, la estructura que le alzó a la cima del deporte y que ahora vuelve a reinar. En la actualidad defiende la vestimenta roja y por primera vez la hizo lucir en un podio después de combatir contra Charles Leclerc durante absolutamente todo el fin de semana en unas peleas cuerpo a cuerpo espectaculares y al límite del desastre. Una danza Ferrarista que tal vez obligue a retractarnos sobre nuestros pensamientos negativos acerca de la nueva normativa aún más electrificada.
Primeros puntos de Carlos Sainz
Bueno, tal vez la emoción ha provocado una ligera precipitación personal. Que siete monoplazas no hayan podido concluir el Gran Premio de China y sólo ocho pilotos hayan completado la prueba en la vuelta del líder, a pesar de contar con un coche de seguridad, no habla precisamente bien de la nueva reglamentación. Una normativa verde que, por supuesto, tiene margen de mejora y ya nos ha ofrecido más espectáculo en pista que muchas carreras de las temporadas anteriores.
La cantidad de problemas de fiabilidad por parte de protagonistas tan importantes como Max Verstappen y el doble DNS de McLaren ha permitido a Carlos Sainz auparse al noveno lugar y a Franco Colapinto alcanzar por fin el Top 10. Son los primeros puntos del piloto argentino en la nueva Fórmula 1, al igual que la primera recompensa para el equipo Williams en 2026, cuyo W17 padece una multitud de enfermedades, como Aston Martin…
El AMR26 de Fernando Alonso duró 33 vueltas. Qué número, menuda paradoja. Esas debieron ser el total de victorias del piloto asturiano hace mucho tiempo. 33 giros (que no triunfos) de aprendizaje, vibraciones y sufrimiento. El monoplaza verde de Lance Stroll duró menos. Próxima tortura: Japón, la casa de Honda. Recuerdos de aquel famoso ‘GP2 Engine’ en 2015. La historia puede volver a repetirse en Suzuka dentro de dos semanas.
Vía – caranddriver.com