Al final, todo sigue igual: Mercedes (y Red Bull Powertrains-Ford) podrán iniciar la temporada con una unidad de potencia que en caliente es capaz de aumentar la relación de compresión hasta 18:1, mientras que la unidad de Brixworth, en frío, es verificada reglamentariamente a 16:1.

En la reunión de los motoristas celebrada el miércoles no hubo ninguna toma de posición por parte de la FIA, que, por el contrario, mantuvo su postura en defensa de la solución técnica que permite a la escudería alemana a iniciar el nuevo ciclo reglamentario con una ventaja de rendimiento que se puede medir en más de 10 caballos y que pueden equivaler a aproximadamente un par de décimas por vuelta, es decir, un beneficio que puede valer un paquete aerodinámico completo.

Mercedes W17 Mercedes W17

Foto di: Mercedes AMG

Las quejas de Ferrari, Honda y Audi no han surtido ningún efecto. La idea de añadir un sensor en la cámara de combustión que permitiera a la Federación Internacional de Automovilismo leer los datos también en caliente no encontró unanimidad, por lo que no existen herramientas para bloquear un concepto que para algunos es genial y para otros no es más que un truco que hace trizas el espíritu de las reglas.

Mattia Binotto, jefe del programa de F1 de Audi, esperaba que la reunión de los motoristas pudiera al menos establecer algunas bases sobre la actuación futura, pero, en cambio, todo ha quedado estancado en el status quo.

La nueva F1, por lo tanto, arrancará entre polémicas y no está en absoluto descartado que alguien presente una protesta oficial para elevar la tensión ya en el primer Gran Premio. Este es solo el primer caso que ha salido a la luz, pero parece que existen otras cuestiones sin resolver que podrían enturbiar el inicio de un nuevo y esperado ciclo reglamentario.

Vía – Motorsport.com