Tanto en el Gran Premio de Australia como en el de China, solo un monoplaza de Audi pudo tomar la salida de la carrera. Una situación que evidencia que Audi está teniendo problemas de fiabilidad en su mecánica en los primeros compases de su historia en la Fórmula 1 y tras dos carreras, el equipo alemán es consciente de que deben afrontar con más garantías los Grandes Premios.
El R26 hasta ahora se ha mostrado frágil, pero no está al fondo de la parrilla en términos de ritmo, razón por la cual Wheatley admite su desconcierto porque en China se le escapó una gran oportunidad de realizar una mejor carrera cuando Nico Hülkenberg ingresó a pits y el personal del equipo que le atendió cometió un error que le sacó de los puntos.
Ahora la prioridad ha cambiado y de pensar en ubicarse entre los diez mejores con regularidad, se han visto forzados a centrarse en alcanzar una confiabilidad que les permita finalizar los grandes premios, una vez que estén allí entonces volverían a plantearse la meta original. Añadió Wheatley que en Audi serán cuidadosos con las declaraciones públicas, de allí que sea discreto en sus comunicados. Evaluaciones en el área técnica y un ciclo de desarrollo enfocado en la mecánica hasta ahora son los próximos pasos que dará la escudería.
«Shanghai ha expuesto nuestras debilidades en varias áreas. Esto es muy frustrante. El siguiente ciclo de desarrollo de la unidad de potencia es esencial. Creemos que aún podemos hacer algo. Lo que puedo decir es que tuve una larga conversación con Mattia Binotto acerca de lo que sucede. Somos muy cuidadosos con lo que decimos, pero nuestro análisis ha demostrado que el siguiente ciclo de desarrollo de la unidad de potencia es un área esencial para nosotros, creemos que aún podemos hacer algo», comenta Jonathan Wheatley, jefe de equipo de Audi.
Vía – thebestf1.es