Kimi Antonelli consigue una cómoda victoria en el Gran Premio de Japón y asume el liderato del campeonato tras el tropiezo de George Russell: ayudado por una Safety Car, el piloto italiano no tiene rival en la lucha por el triunfo y aprovecha un resultado discreto de su compañero de equipo. Oscar Piastri y Charles Leclerc completan el podio.

La carrera se ponía en marcha con diez minutos de retraso respecto a su horario original. Una vez más, surgía la duda de si todos los monoplazas serían capaces de tomar la salida, después de los abandonos prematuros que se produjeron en los dos Grandes Premios anteriores. Sin embargo, en esta ocasión los veintidós coches comenzarían la prueba nipona, aunque no sin los «ya habituales» problemas en la arrancada.

Mercedes, nuevamente, volvía a sufrir en los primeros metros de carrera y perdían las dos primeras posiciones que atesoraban en parrilla. En una pésima salida, Kimi Antonelli caía hasta la sexta posición y George Russell, hasta la cuarta. Oscar Piastri, Charles Leclerc y Lando Norris ocupaban los tres primeros puestos durante las primeras pruebas. Más atrás, y a diferencia de Australia y China, los cambios de posición no eran drásticos.

Los adelantamientos y «la vuelta a la normalidad» no tardaba en producirse, pues George Russell remontaba hasta la segunda posición pasadas unas vueltas, sin poder tomar el liderato de un defensivo Oscar Piastri, no obstante. Kimi Antonelli, por su parte, remontaba más despacio y no era hasta la vuelta diecisiete en la que se abrían las paradas, siendo los Mercedes los últimos, del grupo de cabeza, en realizar sus pit-stop.

Momentos después, en la vuelta veintidós, Oliver Bearman sufría un fortísimo accidente mientras trataba de adelantar a Franco Colapinto. El piloto británico impactaba violentamente contra las protecciones y salía del monoplaza visiblemente dolorido de las piernas, cojeando, por lo que era atendido por el coche médico a esperas de una valoración. El Safety Car se desplegaba durante varias vueltas y la carrera se reanudaba en la veintiocho, con un beneficiado Antonelli en el liderato.

Pese a que el grupo de cabeza se mantenía bastante unido, a excepción de un Kimi Antonelli que abría hueco, la carrera se convertía en una procesión descafeinada, sin prácticamente cambios en su orden. Russell perdía posición con Leclerc, comprometiendo, más aún, su situación en el Mundial. Más atrás, Max Verstappen no lograba pasar a un excelente Pierre Gasly en la séptima plaza, mientras que en el fondo de la tabla, Lance Stroll abandonaba por problemas mecánicos y Cadillac parecía superar a Aston Martin en casa de Honda.

La única batalla presente en las últimas vueltas, y prácticamente en la integridad de la segunda mitad de la carrera, la protagonizaba George Russell en su necesidad de remontar hasta el podio y minimizar el impacto en la lucha por el campeonato, finalmente sin éxito y cruzando la meta en cuarta posición.

Vía – thebestf1.es