Lewis Hamilton sigue trabajando y trabajando con una Scuderia Ferrari con la que sigue estando muy limitado al no sentirse del todo cómodo con el monoplaza italiano. Bien es cierto que las sensaciones que el siete veces campeón del mundo está dejando esta temporada son mucho mejores que el pasado año, donde el británico sufrió en exceso con un monoplaza con el que no se entendía y sentía que estaba muy por detrás de su compañero de equipo, Charles Leclerc.
Lewis Hamilton rompió su sequía con Ferrari el pasado Gran Premio de China. El heptacampeón del mundo de Fórmula 1 se subió por primera vez al podio vestido de rojo, y lo hizo, además, acompañado por gran parte de quienes fueran su familia en Mercedes. Pero el camino fue largo. «Nunca había tenido que trabajar tan duro solo para conseguir un podio», ha confesado.
«Estamos viendo cómo avanza el desarrollo. Estuve en la fábrica la semana pasada y es el momento en el que puedes visitar los distintos departamentos, reunirte con la gente y decir: ‘Oye, ¿en qué os estáis centrando aquí? Estas son las áreas en las que realmente tengo dificultades con el coche, ¿podéis dedicar más recursos a esto? Es justo lo que necesitamos. El año pasado no pudimos hacer eso porque no tenía sentido ir y celebrar esas reuniones para el coche en el que estábamos. Pero, al menos, hemos podido planificarlas para este año», comenta Lewis Hamilton.
«Obviamente, el año pasado gané la carrera Sprint, lo cual fue increíble, y mi padre estaba allí; y luego traer a mi madre a China y pasar esta semana increíble con ella, para luego conseguir mi primer podio, fue muy, muy… hizo que toda la experiencia fuera increíblemente especial. Llevaba tanto tiempo intentando subir a ese podio… Nunca había tenido que trabajar tan duro solo para conseguir un podio. Así que me sentí muy, muy agradecido y me pareció como si fuera el primero, aunque he tenido la suerte de haber conseguido bastantes. Me pareció aún más especial estar vestido de rojo, pero también estar allí arriba con Bono, y Kimi con su primera victoria y George, así que diría que fue muy nostálgico», añade.
«El equipo ha estado increíble durante el último año, sobre todo en el garaje; el apoyo ha sido inmenso. Así que, cada fin de semana se quedaba corto el año pasado, y yo volvía… te sientes destrozado y mal por no haber podido, en última instancia, dar lo mejor de mí para el equipo, pero ellos siempre dicen: ‘la próxima vez, la próxima vez’. Siempre son tan positivos y me apoyan tanto, así que poder subir por fin al podio, volver y ver lo felices y agradecidos que estaban por formar parte de ello y por haber conseguido ese resultado me llenó el corazón. Eso me anima a seguir esforzándome aún más, a seguir dando lo mejor de mí y a seguir construyendo con el equipo», finaliza.
Vía – thebestf1.es