George Russell se lleva la victoria en un Gran Premio de Australia marcado por los abandonos y por las novedades de un nuevo reglamento que confirma los peores presagios de los últimos meses: vuelven las diferencias abismales entre monoplazas, los problemas de fiabilidad y unas carreras realmente extrañas. Ferrari es la única oposición a un Mercedes que juega en otra liga, con destellos de esperanza de un Red Bull a la remontada con Max Verstappen y las dificultades de los españoles.

Una de las imágenes del fin de semana la protagonizaba Oscar Piastri, el héroe local, minutos antes de comenzar la carrera: el piloto australiano se accidentaba en las vueltas de formación a parrilla y se despedía prematuramente del primer Gran Premio de la temporada. Quien tampoco lograba tomar la salida en Melbourne era Nico Hülkenberg, que abandonaba la parrilla instantes antes del comienzo por algún problema de fiabilidad sin trascender.

Y con dos bajas en parrilla, se daba inicio a la primera carrera de este controversial reglamento, no exenta de problemas. Y es que, tal y como se esperaba, algunos pilotos tenían dificultades en los primeros metros de la arrancada, entre ellos Kimi Antonelli, que perdía numerosas posiciones en los metros iniciales y caía hasta la séptima posición. En la otra cara de la moneda, ambos pilotos de Ferrari presentaban su candidatura a la victoria con Charles Leclerc tomando el liderato en la primera curva y con Lewis Hamilton aupándose hasta el tercer puesto.

Por detrás, Fernando Alonso sorprendía escalando a la décima posición, mientras que Max Verstappen lo hacía hasta la decimotercera y Carlos, hasta la decimosexta, teniendo en cuenta que todos ellos partían desde el fondo de la parrilla. Sin embargo, en el caso del piloto de Aston Martin, retiraba el monoplaza en la vuelta catorce, en el pit-lane y cuando ya había caído muchas posiciones, como se auguraba.

El de Alonso, no obstante, no era el primer abandono en carrera, pues, apenas dos vueltas antes, Isack Hadjar se detenía en una escapatoria con humo saliendo de su monoplaza. Lo hacía cuando rodaba entre los cinco primeros, demostrando un buen ritmo personal y del coche, aunque una fiabilidad que no le acompañó hoy. Se desplegaba un Safety Car Virtual aprovechado por la mayoría de pilotos para realizar el primer pit-stop de la jornada, a excepción de los Ferrari, quienes estaban protagonizando una lucha férrea con George Russell hasta el momento.

Francamente y pese a la artificialidad de esta ‘nueva era’, la batalla entre George Russell y Charles Leclerc brindaba unas vueltas cuanto menos interesantes al frente, siempre con la gestión de la energía y de la aerodinámica activa como protagonistas. Tras el coche de seguridad virtual que los separó, las posiciones se distanciaban y la pelea por casi todas las posiciones de la tabla pasaba a ser prácticamente estratégica.

Completadas las paradas en la zona alta de la clasificación, las cartas de ir a una sola parada se hacían tangibles en la lucha por la victoria, en la Mercedes partía como favorita con Russell y Antonelli conservando una ventaja considerable frente a Leclerc y Hamilton. Por la quinta posición se enfrentaban Lando Norris y un Max Verstappen a la remontada: con paradas en boxes distanciadas, el piloto neerlandés mostraba un mejor ritmo, dejando entrever que Red Bull es la tercera fuerza frente a McLaren y haciéndose la pregunta de: ¿qué hubiese pasado de no haberse accidentado en la clasificación?

En la parte baja, Valtteri Bottas se sumó a la lista de abandonos, así como Lance Stroll y el propio Fernando Alonso, que anteriormente se había reincorporado a la pista por apenas unas vueltas más. Por las últimas posiciones del top10 se veían las caras pilotos como Bearman, Lindblad, Bortoleto, Gasly y Ocon. Entre ellos, la gran sorpresa era Bortoleto con el único Audi en carrera, firmando un gran debut para el equipo.

Bajo la bandera de cuadros pasaba un George Russell victorioso y con una superioridad aplastante en lo que pudo ser un error estratégico de Ferrari, demostrando que los de Brackley son el equipo a batir y posibles candidatos a instaurar un nuevo dominio. En definitivas cuentas, una carrera muy reveladora en cuanto a las expectativas de esta temporada, sobre todo de este polémico reglamento que no comienza con buenos pronósticos, y múltiples abandonos.

Imagen

Vía – thebestf1.es