No hubo milagro en el Gran Premio de China. Aston Martin continúa sin sumar un solo punto en la actual temporada de Fórmula 1, entre otras cosas, porque sigue siendo incapaz de ver línea de meta.

Fernando Alonso sigue sin ver meta

La aventura de Lance Stroll duró solo 10 vueltas antes de que el monoplaza verde se detuviese en pista con un aparente problema de origen eléctrico, según el propio equipo, mientras que la de Fernando Alonso se extendió hasta pasado el ecuador de la misma, vuelta 32, cuando el asturiano decidió retirarse.

El piloto español regresó al box con entumecimiento en manos y pies, como denunciaría el propio piloto, provocado por las vibraciones del motor, que hayan disminuido o no, siguen siendo más que evidentes. De hecho, desde la cámara subjetiva las citadas vibraciones son visibles, especialmente si te fijas en los distintos aletines del Aston Martin.

¿Suficiente como para provocar el abandono? Como el propio Fernando dijo hace siete días, si estuvieran luchando por algo, ya encontrarían la manera de aguantar físicamente. Pero otra cosa es pedir al piloto que aguante cuando está luchando por la nada más absoluta.

Y es que el AMR26 tiene un problema de rendimiento en carrera que es de lo más preocupante. Para muestra, el cómo Fernando Alonso se las apañó tras la salida y el coche de seguridad para ascender a la undécima posición. Un lugar para soñar tal y como lo pudo hacer Carlos Sainz con un poco competitivo Williams. Pero el sueño no duró ni una vuelta.

El AMR26 no es capaz de mantener un rendimiento sostenido a lo largo de cada vuelta del GP

Alonso fue adelantado por todos los rivales en una vuelta

La resalida se dio en la vuelta 14. Antes de pasar por meta de nuevo, Fernando había sido adelantado por Liam Lawson, Max Verstappen, Carlos Sainz, Isack Hadjar y Valtteri Bottas. Cinco posiciones, que no sería el final, pues poco después también le acabaría pasando Checo Pérez, dejando la icónica imagen de Alonso saludando al coche más lento de la parrilla como si fuese un auténtico cohete.

Sin lugar a dudas, una gran reedición del ‘GP2 engine’. Y una cosa es dejarte la salud cuando hay posibilidad de cazar algo, y otra muy distinta cuando hacerlo cuando eres decimoséptimo y a un mundo del primer rival no Cadillac. Así que sí, siempre quedará la duda de si Alonso no podía más, o no quería, pero en cualquier caso, completamente justificables.

Vía – caranddriver.com