Después de un ‘shakedown’ y unos test más que complicados para Fernando Alonso, llegaba el momento de afrontar el primer Gran Premio de la temporada 2026, con la incertidumbre de ver qué pasaba con el AMR26 a una vuelta, y lo más importante, qué ocurría con el monoplaza de los británicos en carrera, en tandas largas. La primera duda la solventamos durante la jornada de sábado, en la que el asturiano salió a pista y casi se clasifica para la Q2.
Fernando Alonso abandona el GP de Australia
En este caso, terminaba en la decimoséptima plaza, desde donde buscaría sumar buenas vueltas durante la carrera del domingo, o al menos ese era el objetivo. No estar en la pelea por los puntos, ni tampoco estar cerca de los coches de la zona media, sino más bien sumar kilómetros para ir solventando poco a poco los problemas con el Aston Martin. El inicio de carrera iría mejor de lo esperado, con un Fernando Alonso que, gracias a su neumático blando, lograría meterse en la décima posición.
Fernando Alonso terminaría abandonando el GP de Australia en la vuelta 38, sumando kilómetros
Una alegría que no duraría mucho, y es que a las pocas curvas comenzaría a caer posiciones con respecto a sus rivales directos. Primero con pilotos como Alex Albon, Carlos Sainz o Liam Lawson, y luego también con ambos Alpine. Antes incluso de llegar a la vuelta diez de carrera, el español ya se había visto relegado a la misma posición desde la que comenzó, algo que iría a peor poco después, ya que en la vuelta quince se metería en boxes para desistir en carrera.
Una posibilidad que existía antes de empezar era tomarse esta carrera a modo de test para poder sumar kilómetros, sin importar el resultado en carrera, y así ha sido. Después de varias vueltas en el garaje, el español volvería a salir a pista con la goma blanda, y finalmente sería en la vuelta 38 cuando ya se metería en boxes para abandonar la carrera. Misma historia para su compañero de equipo, Lance Stroll, que ha terminado fuera de la sesión. Dos abandonos que el español ha querido explicar.
«Intentando ayudar al equipo, dando las máximas vueltas posibles. La vuelta 14 o 15 vieron un dato anómalo en la telemetría, tuvimos que parar, hicimos algunos cambios al coche para resolverlo. Eso se solucionó y tuvimos otro problema unas vueltas después y tuvimos que parar también por precaución», decía el español.
Fernando Alonso, mirada puesta en el GP de China
Algo que pasó desapercibido los primeros días, y que es crucial para entender esta situación, es que Aston Martin tan sólo cuenta ahora mismo con dos baterías, por lo que ha sido crucial la gestión de las mismas para disputar el GP de China: «Más o menos lo esperado, sabíamos que iba a ser una carrera casi imposible de acabar. La vuelta 1 que es más de instinto que de motor, pues llevo 24 años sintiéndome superior y en el 25 me siento superior a ellos otra vez», prosiguió.
«Para China la verdad es que no hay tiempo, por eso tenemos que tener máxima precaución aquí, porque lo que tenemos es lo que vamos a correr en China. Luego para Japón igual hay alguna mejora ojalá y más repuestos. Para Japón creo que llegan más baterías y ahí podemos ya un poco forzar el coche sabiendo que podemos repararlo», concluyó Fernando Alonso.
Vía – caranddriver.com