Williams ha llegado tarde a la temporada 2026, pero ha llegado. Hace un par de días presentaron el FW48 y, en el día de ayer, realizaron un shakedown en Silverstone para poner en marcha la nueva temporada.

Carlos Sainz no se pone un objetivo claro

La escudería británica no estuvo presente en Barcelona debido a los retrasos en su monoplaza. De ahí la urgencia, por decirlo de alguna manera, de rodar en el trazado británico, ya que hasta ayer eran el único equipo que no había puesto su coche en pista. Tras las pruebas en Barcelona, realizarán otro test en Bahréin el día 10 de febrero, un día antes del inicio de la pretemporada de Fórmula 1.

Williams terminó la temporada pasada como el mejor del resto: quinto en el campeonato, con 137 puntos y dos podios, ambos logrados por Carlos Sainz en los Grandes Premios de Azerbaiyán y Qatar.

«Es muy difícil marcarse un objetivo sin saber dónde va a estar cada uno de los once equipos»

De cara a esta temporada, el jefe de Williams, James Vowles, ha recalcado que el objetivo es finalizar, como máximo, en la quinta posición del campeonato de constructores. El proyecto que ha estado desarrollando el británico es muy prometedor y tiene como meta devolver a Williams a la grandeza.

Para este curso, la escudería contará con el motor Mercedes, que apunta a ser la mejor unidad de potencia del año. Además, dispone de dos pilotos consistentes, Carlos Sainz y Alex Albon. Precisamente, el español se ha pronunciado sobre lo que espera de esta temporada.

El madrileño afronta un nuevo reglamento en el que tanto su equipo como sus rivales parten prácticamente a ciegas, al tratarse del primer año de esta normativa. Para Carlos Sainz, habrá que esperar hasta la primera carrera para conocer el verdadero nivel de Williams y de sus competidores, y saber si han acertado con el desarrollo. Hasta entonces, no se marca un objetivo claro para la temporada.

«Es muy difícil marcarse un objetivo personal sin saber dónde va a estar cada uno de los once equipos que somos, sin saber quién ha acertado con los motores, quién ha acertado con el peso o con la aerodinámica. Es imposible saber quién le va a sacar más provecho a este cambio de reglamentación».

Otro elemento que han recalcado desde el paddock es la carrera de desarrollo. Varios jefes de equipo aseguran que el orden en Australia no será el mismo en las próximas carreras, y que puedes empezar mal la temporada y luego remontar y ganar el campeonato. Por eso, el piloto madrileño espera que Williams haga un buen trabajo en la carrera del desarrollo.

“Lo único que quiero ver es progreso por parte del equipo en todas las áreas que nos marcamos con una línea roja, donde seguro sabemos que tenemos que mejorar como equipo”.

El arranque de Williams en cada reglamento

Cada nuevo reglamento que entra en juego supone una oportunidad para todos los equipos. Eso sí, es un arma de doble filo: si aciertas, estarás arriba; si el monoplaza no está a la altura, quedarás condenado al fondo de la parrilla. Williams ha vivido ambas caras de la moneda a lo largo de los distintos cambios reglamentarios, especialmente en 2009, 2014 y 2022.

En 2009, la temporada de los británicos fue continuista en comparación con 2008. Aquel año terminaron en octava posición, con un podio, y en 2009 mejoraron una plaza al finalizar séptimos en el campeonato. Si bien hubo una ligera progresión, Williams se mantuvo en la zona en la que había competido durante las temporadas anteriores.

Cinco años después, Williams logró recuperar la velocidad y la competitividad perdidas gracias al motor Mercedes. En el primer año del reglamento de 2014, el equipo terminó en tercera posición, con nueve podios en diecinueve carreras.

Sin embargo, la reglamentación que trajo tantas alegrías en 2014 desaparecería en 2022. Williams, inmerso en una profunda crisis económica y con recursos limitados, tuvo que ver cómo se convertía en el farolillo rojo de aquella temporada, sumando apenas ocho puntos y terminando en décima posición.