La llegada de Lewis Hamilton a la Scuderia Ferrari fue muy sonada en todo el paddock de la Fórmula 1. El siete veces campeón del mundo decidía no cumplir su contrato con Mercedes, activar una cláusula de salida que podía llevar a cabo y apostar por el proyecto de Maranello para intentar recuperar la motivación, la ambición por ganar y sobre todo, para cumplir su sueño de pilotar vestido de rojo y sobre todo, ganar siendo piloto de Ferrari.

Pero la realidad es que Lewis Hamilton está pasando un momento realmente complicado en la Scuderia Ferrari, donde no está teniendo un buen comienzo de etapa con los de Maranello y se está viendo claramente derrotado por un Charles Leclerc que habitualmente le gana en cuanto a ritmo real y resultados. El siete veces campeón del mundo ha podido mostrar algunas pinceladas de su calidad con la escudería, sin embargo, es insuficiente ya que la tónica general es que el británico esté habitualmente bastante por detrás de su compañero de equipo, algo que le está frustrando mucho anímicamente.

Como el «matrimonio» entre Ferrari y Hamilton tuvo una luna de miel extremadamente corta, Arturo Merzario, ex-piloto de Ferrari, considera que el fichaje fue «puramente comercial». Y, de hecho, si se analiza en frío, la operación atrajo muchísima atención sobre Maranello pero en realidad, para él, la mayor parte del equipo no quería sustituir a Carlos Sainz por Lewis Hamilton.

«Hasta donde yo sé, el 90% del equipo Ferrari no estuvo de acuerdo con esa decisión. Si un piloto no se siente parte del equipo, pierde la motivación. ¿De qué sirve ganar 0,3-0,4, pero terminar tercero? Aun así, esto no ha terminado. Él está esperando la oportunidad adecuada. No creo que se arriesgue por un octavo puesto. Si quiere marcharse, buscará otro equipo, porque ya ha demostrado de lo que es capaz. Pero Charles Leclerc todavía tiene que probar que puede ser campeón», comenta Lewis Hamilton.

Vía – thebestf1.es