Había avisado y se cumplió: la lluvia del sábado fue un regalo y su resultado, irreal. Fernando Alonso se clasificó séptimo sobre mojado en el GP de Las Vegas, pero admitía que en seco y si no había caos, no podría hacer mucho, y así fue.

Terminó 13º, sin tener nunca opciones de puntuar (aunque fue 11º tras descalificar a los McLaren), perdiendo terreno poco a poco con un AMR25 sin ritmo. «Hemos ido regular todo el fin de semana, sabíamos que el de Las Vegas iba a ser uno de los peores fines de semana, y no es que en la carrera fúeramos a ser rápidos mágicamente», dijo Alonso ante los micrófonos de DAZN F1.

«Fuimos perdiendo alguna posición, tampoco hubo mucha acción ni delante ni detrás de mí, así que ha sido una carrera un poco solitaria y un pelín aburrida, no sé cómo fue en la tele o por delante de nosotros, pero en nuestra posición fue una carrera bastante larga y sin mucho que hacer».

A Alonso le señalaron sus adelantamientos casi seguidos a Yuki Tsunoda y a Franco Colapinto, y tiró de ironía sobre la retransmisión, aunque solo tenía la sensación de haber pasado al japones. «Me comentaron algunos compañeros que hice buenos adelantamientos, pero la verdad es que solo recuerdo uno a Tsunoda, así que parece que por lo menos lo han puesto en la tele, y la gente ha visto que he adelantado a uno. Pero es el único adelantamiento que he hecho en la carrera».

Y admitió que ahora se debe ver con más valor aún su clasificación: «Ha sido una carrera sin mucha acción y un fin de semana en el que era 18º en los libres, y la simulación nos daba como noveno o décimo equipo como ya sabíamos, como fue en Spa también, que íbamos muy mal, y acabar séptimo en clasificación es una de esas cosas que pasan una vez cada cierto tiempo y estuvimos contentos, pero hoy se ve más el mérito de clasificar séptimo con este coche».

Ahora, sin descanso, la Fórmula 1 viaja al GP de Qatar, a priori mejor que el de Las Vegas, pero donde tampoco se esperan milagros: «Hay que ser realistas, y saber que llevamos cinco o seis carreras sin puntuar o puntuando por alguna casualidad. Creo que Singapur es la última vez que cogimos puntos de manera merecida, así que llegar a Qatar y esperar estar entre los seis o siete primeros es totalmente ilógico».

«Así que vamos con la esperanza y con el trabajo de intentar hacerlo bien, porque eso nunca lo vamos a dejar de intentar, pero faltan dos carreras para cerrar el 2025 que es un año muy complicado y vamos a intentar hacerlo lo mejor posible pero lógicamente estamos pensando en 2026.

Sonriendo, Alonso definió como celebración las dos carreras que quedan, pero no por los resultados de la temporada, sino porque solo tendrá que pilotar el AMR25 dos fines de semana más.

«Son dos grandes premios de celebración, o yo me lo tomo así. Qatar con la sprint, que no tenemos mucho tiempo y no podemos dormirnos porque solo tenemos una sesión de libres y ya vamos a clasificación, y luego Abu Dhabi, que suele ser una despedida para todo el mundo y un poco de descanso. Me lo tomo como dos carreras de celebración, también porque no conduciremos más este coche, así que tiene que ser una celebración ese motivo».

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Por último, cuando le preguntaron si puede servir este doblete final para probar cosas de cara a 2026, concluyó: «La verdad es que los coches son demasiado diferentes como para probar cosas, así que no tenemos mucho que probar. Vamos a cambiar la unidad de potencia a Honda, los neumáticos cambian completamente, la aerodinámica también… incluso para nosotros cosas como las pistolas en boxes, que ahora las alquilamos a terceros, van a ser nuestro proopi equipamiento para 2026, así que no tenemos mucho que probar o que adelantar en ese sentido».

Vía – Motorsport.com