A pesar de que no se confirmó el fin de las actividades de motores Renault en la Fórmula 1 de manera oficial, desde hace varias semanas está claro hacia dónde se dirigen las cosas. Las conversaciones entre bastidores con los fabricantes sobre posibles acuerdos como cliente, y uno preliminar con Mercedes que parece que está en marcha, cuentan por sí mismas la historia sobre el cambio de Alpine.
Sin embargo, las cosas avanzaron a lo largo de la semana, según pudo saber Motorsport.com, cuando el personal de las fábricas en Viry-Chatillon y Enstone fue informado de una evaluación para su división de unidades de potencia. La idea es alejarse del Gran Circo y buscar formas de ayudar a Renault en el futuro, de forma potencial a través de las nuevas tecnologías y como el hidrógeno.
Antes del Gran Premio de Bélgica, el director que dejará su cargo, Bruno Famin, habló sobre la situación actual y los factores que llevaron a los franceses a abandonar un legado de motores en Fórmula 1 que se remonta desde finales de la década de 1970.

El galo confirmó que sus trabajadores saben que se llevará a cabo una investigación, que en su opinión se adaptará mejor a la futura expansión de los coches de calle de Alpine: «El proyecto que se ha presentado a principios de semana al representante del personal en Viry-Chatillon es reasignar los recursos de un lado a otro».
«Un lado está siendo el desarrollo de la unidad de potencia de Fórmula 1, que se está fabricando en Viry, y dedicar esos recursos y competencias al desarrollo de nuevas tecnologías para la marca, para el nuevo producto de la marca», dijo. «Una de las consecuencias de este proyecto, si se acepta, sería entonces para el equipo Alpine F1 comprar una unidad de potencia en lugar de desarrollar su propio propulsor, y entonces tendremos más recursos para desarrollar la marca y una unidad de potencia diferente para competir».
La motivación del cambio de Alpine F1
La decisión de Renault de poner fin a su proyecto de motores en la Fórmula 1 marca un gran cambio de dirección, que en última instancia está impulsado por factores tanto competitivos como financieros. Llevar a cabo un programa de propulsores en el Gran Circo muy caro, y esos costes pueden ser extremos si, como descubrió la marca, el producto final te deja en las últimas posiciones.
Mientras que algunos sugirieron que la decisión de convertirse en un equipo cliente se debió a que el progreso del motor de 2026 muy por detrás de donde tenía que estar, Bruno Famin insistió en que ese no es el caso: «Todos sabemos que desde 2014 no tenemos el mejor motor en Viry, pero es uno de los que más ha mejorado desde 2014. Ahora todavía no estamos en lo más alto, pero la mejora había sido muy buena, y el trabajo que se está haciendo en Viry para preparar el motor de 2026 es increíble, nos hemos fijado objetivos muy altos y confío en que podamos alcanzarlos, las cifras que obtuvimos del banco de potencia son muy buenas».

Sin embargo, no se puede negar que las ventajas para una escudería de Fórmula 1 de llevar su propio motor son mucho menores que en el pasado. Por ejemplo, el galo afirmó que, dado que las firmas están cada vez más al tanto de todo, las ventajas de fábrica que se pueden obtener en comparación con una unidad del cliente son mínimas.
Así pues, la relación coste-beneficio para un fabricante que crea su propio propulsor cambió mucho, lo que constituye una de las razones del cambio de opinión de Renault: «Hay cierto potencial en el desarrollo de la integración, pero al final, es bastante teórico, porque ahora todos los fabricantes de unidades de potencia están trabajando muy de cerca, muy al principio del proyecto, con los equipos y todas las integraciones están muy optimizadas. Si cogemos un motor Ferrari o Mercedes, estoy bastante convencido de que toda la integración sería ya muy, muy buena».
Bruno Famin dijo que la decisión de abandonar el proyecto se debe simplemente a que no tiene sentido para lo que Alpine espera conseguir en el mercado de la automoción, donde el dinero se puede gastar mejor en otra parte: «Estamos en una encrucijada muy concreta. El proyecto de desarrollo de la marca Alpine es ahora muy concreto, muy claro, y conocemos los recursos necesarios para desarrollarlo, entonces, es porque ahora la pregunta desde el punto de vista de la marca Alpine es, ‘¿cómo utilizamos, de la mejor manera posible para desarrollar la marca, los recursos que tenemos?'».

El posible calendario de Alpine F1
Bruno Famin dijo que el proyecto gira ahora en torno al cambio de planes del motor y las reglas que llegarán en 2026, aunque algunas fuentes sugieren que existe la posibilidad de que las cosas se aceleren a 2025 si se dan ciertas circunstancias. El calendario para completar la evaluación no está claro, y mucho dependerá de la respuesta de los representantes sindicales en Francia, y el que todavía es director del equipo indicó que podría ser cuestión de días, o se podría alargar mucho más.
«Tenemos que terminar el proceso social en Viry», dijo. «Puede tardar una semana, puede tardar dos meses, y debemos terminar ese proceso».
Aunque la legislación laboral francesa es muy estricta y es probable que cada cambio se estudie al detalle, Bruno Famin dejó claro que no había riesgo de que el personal actual perdiera su empleo: «Estamos siguiendo todos los pasos obligatorios, y no hay ninguna razón para no hacerlo correctamente. Una cosa muy importante es que en el proyecto, que se ha presentado, se ofrecerá un puesto de trabajo a todos y cada uno de los empleados, no hay ningún despido. Estamos haciendo todo lo posible para que un momento muy difícil sea lo menos doloroso posible, pero sabemos que este tipo de cosas nunca son fáciles».

La cuestión de la venta de Alpine F1
Una teoría que rodeó durante mucho tiempo la idea de Renault de abandonar su proyecto de motores de fábrica fue una posible venta de Alpine. Uno de los teóricos obstáculos para cualquier inversor interesado en hacerse cargo de los galos era que también tendría que comprometerse con la parte de Viry-Chatillon y sus unidades de potencia.
Eliminar ese factor permite a Renault una venta más sencilla, pero el director general de la marca, Luca de Meo, negó sistemáticamente que existiera ningún deseo de vender, y es algo que Bruno Famin reiteró también a pesar del cambio de plan en cuanto a los motores: «El proyecto de la Fórmula 1 sigue siendo un proyecto clave para la marca Alpine».
«Es gracias a la Fórmula 1 que queremos desarrollar el conocimiento de la marca a nivel mundial, y eso se mantiene, pero el proyecto [de cambiar lo que hace Viry], es solo reubicar los recursos para desarrollar mejor la marca, siempre basándonos en el pilar del automovilismo, y principalmente en la Fórmula 1, para desarrollar la notoriedad.»
Vía – Motorsport.com