La despedida de Carlos Sainz de Ferrari parece dejar una historia inacabada, porque el español, que dejará su puesto a Lewis Hamilton a partir del 1 de enero de 2025, se irá después de cuatro temporadas en las que convenció a todos por su rendimiento y apego a la escudería. Para calmar una herida que está destinada a permanecer abierta hasta el primer gran resultado del británico, los de Maranello dieron una última sorpresa al español, ya que pudo rodar en el circuito de Fiorano con su padre en dos F1-75.

Sin embargo, eso no es todo, porque al final de la jornada de pruebas con ambos, el equipo decidió regalarle uno de esos coches, el mismo que pilotó y con el que ganó su primera carrera en el campeonato, la del Gran Premio de Gran Bretaña 2022 de Fórmula 1. Se trata de una auténtica muestra de agradecimiento por lo que dio en su etapa con los del Cavallino Rampante, después de ser consciente de que iba a acabar su trayectoria vestido de rojo con un año de antelación.

Su profesionalidad, compromiso y dedicación convencieron a la cúpula de los italianos para donar un monoplaza simbólico para Carlos Sainz, que hasta entonces había logrado podios, pero nunca saltar al escalón más alto, prestigioso e importante. El madrileño se convierte así en el tercer piloto que recibe un coche de Ferrari, algo que ya le ocurrió a Sebastian Vettel, que estuvo desde 2015 a 2020, y a Fernando Alonso, del 2010 al 2014.

«Para mí, los momentos más emocionantes con Carlos [Sainz] seguirán siendo la victoria en el Gran Premio de Australia este año, tras su regreso de una operación de apendicitis, y el año pasado, cuando consiguió la pole position en el Gran Premio de Italia, y la victoria en el Gran Premio de Singapur, con la que rompió la hegemonía de Red Bull, que había ganado todas las carreras hasta ese momento», expresó el director del conjunto, Fred Vasseur. «He pasado dos grandes temporadas con Carlos y le doy las gracias».

Carlos Sainz, Ferrari
Vía – Motorsport.com