Reina la cautela en Ferrari. Lejos de aclarar su posición en parrilla, la escudería italiana concluye la pretemporada con más dudas que respuestas. Y es que, pese a ser uno de los equipos más trabajadores en estas tres jornadas, el rendimiento real de su monoplaza es todo una incógnita. Aunque, spoiler, no parten como favoritos.
Entramos en semana de Gran Premio y… ¡Qué gran premio! La Fórmula 1 está de vuelta tras el largo invierno que, paradójicamente, comenzó en la cálida Abu Dhabi. Siguiendo con la serie en la que analizamos los entrenamientos de pretemporada de cada uno de los equipos de la parrilla, llega el turno de una Scuderia Ferrari que siembra dudas después de las tres sesiones de tests Bahréin. Objetivo mínimo: revalidar el subcampeonato de constructores.
Y qué expectativas más conformistas, ¿no creéis? Lo cierto es que la posición de la estructura de Maranello no da para más. Completaron unas jornadas difícilmente interpretables, poco clarificadoras. Así como sí se erigieron la revelación y sorpresa de la anterior pretemporada, lo mostrado esta vez en pista carece de un excesivo significado que, no obstante y muy a pesar de su irrelevancia, tiende ligeramente hacia el pesimismo de un nuevo año en blanco.
Se habla de una importante mejora en términos de unidad de potencia, acaecida de las triquiñuelas que hayan podido extraer de la limitada normativa de congelación de motores. La fiabilidad, eso sí, parece resuelta tras los problemas que experimentaron a finales de la pasada campaña. Así lo avala siendo el tercer equipo con más rodaje de la pretemporada, sin padecer fallos en su SF-23. Sin embargo, una rotura en el Alfa Romeo podría comprometer la resistencia del propulsor.
Inevitablemente, las esperanzas del equipo más laureado de la historia de la Fórmula 1 se vuelven a diluir a menos de siete días del inicio del Mundial. Por supuesto que la pretemporada no se debe extrapolar a lo que está por venir, aunque las sensaciones no parecen ser muy favorables. Cargas de combustible, pruebas de elementos específicos, configuraciones… Nadie muestra todas sus cartas aquí, pero se vio un Ferrari nervioso y muy castigador con los neumáticos.
En todo momento, los pilotos hablaron de una continua puesta a punto y de una predominante satisfacción. Y a una vuelta parecen rápidos, como lo fueron en 2022, pero las simulaciones de carrera denotan una considerable degradación que dista del feeling de Red Bull en este mismo aspecto. Por otra parte, el comportamiento nervioso del coche en su paso por curva tampoco ayuda en un trazado dominado a iguales por la dupla Verstappen/Pérez y Aston Martin.
Más confiado se percibe, también cabe destacar, a Carlos Sainz. Respecto a su compañero de equipo, el piloto madrileño parece sentirse ligeramente más cómodo a bordo de su nuevo Ferrari. Y de esta manera afrontan un comienzo de temporada incierto, sin saber realmente dónde están. Cogiendo todo con pinzas, insisto, la tendencia apuntaría a que están más de un paso por detrás de Red Bull, siendo Mercedes y Aston Martin su ahora amenaza. Veremos.
Vía – thebestf1.es