Cristina Gutiérrez y su copiloto Pablo Moreno han completado este lunes la temida Etapa 8 del Rally Dakar 2026, una jornada considerada por la organización como “un resumen de todo lo mejor que Arabia Saudí puede ofrecer”, pero también la especial más larga de esta 48.ª edición.

El recorrido, con salida y llegada en Wadi Ad-Dawasir, contó con 721 kilómetros totales, de los cuales 483 fueron cronometrados y 238 km de enlace, en una especial muy variada que combinó salidas rápidas, cordones de dunas, pistas arenosas de alta velocidad, zonas pedregosas y tramos finales especialmente rápidos y abiertos.

La Etapa 8 exigió máxima concentración debido a los constantes cambios de terreno y ritmo. Tras un inicio rápido, las dunas rompieron el compás antes de dar paso a pistas sinuosas y pedregosas en el ascenso hacia el norte, para finalizar con kilómetros muy rápidos que castigaron tanto a pilotos como a las mecánicas de los vehículos.

Para Cristina Gutiérrez, la jornada se complicó seriamente en la parte final de la especial. Un problema de potencia y, posteriormente, una avería total en la dirección asistida que se produjo alrededor del kilómetro 414 de la especial, a unos 70 kilómetros de meta, obligaron a la piloto española a detenerse e intentar una reparación de emergencia.

A pesar de los esfuerzos durante más de diez minutos, el problema no pudo solucionarse, lo que obligó a Cristina y Pablo a completar los últimos kilómetros en condiciones extremas. Así lo relataba la piloto Cristina Gutiérrez al término de la especial: «No íbamos del todo bien, teníamos un poco de falta de potencia en el coche, pero el problema mayor ha sido que nos hemos quedado tirados sin dirección asistida. Hemos intentado reparar, pero en esos diez minutos ha sido imposible. La verdad es que os podéis imaginar lo difícil que es conducir un coche de 2,5 toneladas sin dirección. Ha sido una jornada bastante complicada, pero hemos intentado perder el menor tiempo posible»

Vía – thebestf1.es