- La cámara frontal Bosch EVO de tercera generación, MPC3, dota al OMODA 5 SHS-H de una capacidad de visión muy superior a la humana gracias a un procesamiento un 300% más rápido que en generaciones anteriores
- La combinación de inteligencia artificial, sensores y sistemas de visión envolvente permite al vehículo no solo observar lo que ocurre a su alrededor, sino interpretar la carretera
- La cámara es capaz de reconocer vehículos, peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía con gran fiabilidad, incluso en situaciones de tráfico complejo o cuando la visibilidad es reducida
La seguridad es uno de los factores más determinantes en el desarrollo del automóvil moderno, especialmente en un contexto marcado por el aumento del tráfico y la complejidad de los entornos urbanos. Los vehículos actuales ya no se conciben únicamente como medios de transporte, sino como plataformas tecnológicas capaces de anticiparse a los riesgos y minimizar las consecuencias de posibles incidentes. En este escenario, los sistemas de seguridad activa y asistencia a la conducción juegan un papel clave, ya que permiten ampliar la capacidad de percepción y reacción.
La seguridad es un elemento transversal para OMODA & JAECOO y por la que apuesta de manera decidida para integrar tecnologías avanzadas de percepción, asistencia y control que contribuyen a una conducción más segura y predecible. Esta estrategia se basa en ofrecer el máximo nivel de protección posible mediante la combinación de hardware avanzado, software inteligente y sistemas de ayuda que trabajan de forma continua para apoyar al conductor en cualquier situación, reforzando así la confianza al volante.
El OMODA 5 SHS-H representa fielmente esta filosofía, posicionándose como uno de los vehículos más seguros de su segmento gracias a una dotación tecnológica especialmente completa y a sus más de 20 ADAS. Su conjunto de sistemas de asistencia avanzada y sensores de alta precisión permiten una supervisión constante del entorno, contribuyendo a reducir el riesgo de accidentes en escenarios reales de conducción.
Una cámara diseñada para ver más, antes y mejor
El OMODA 5 SHS-H es el único modelo de su segmento que incorpora la cámara frontal Bosch EVO de tercera generación, conocida como MPC3, un sistema que permite al vehículo “ver” el entorno con una rapidez y precisión muy superiores a las de generaciones anteriores.
Su capacidad de procesamiento ha aumentado en un 300 %, lo que se traduce en una mejor detección de los carriles, una lectura más fiable de la carretera y un funcionamiento eficaz incluso cuando las marcas viales están desgastadas o las condiciones meteorológicas no son favorables. Gracias a esta tecnología, el vehículo es capaz de interpretar lo que ocurre a su alrededor y reaccionar de forma más segura ante cualquier situación.
Este avanzado sistema de visión se apoya, además, en un completo conjunto de ayudas que amplían la percepción del entorno en todas las direcciones. El OMODA 5 SHS-H incorpora cámara de visión trasera con guías dinámicas, sensores de aparcamiento delanteros y traseros y, en su versión Premium, un sistema de visión panorámica de 540 grados. Esta combinación permite al conductor tener una visión clara y detallada del espacio que rodea al vehículo, facilitando, especialmente, la conducción en ciudad y las maniobras a baja velocidad, como el aparcamiento en espacios reducidos.
La cámara MPC3 se sitúa detrás del parabrisas, junto al retrovisor interior, desde donde observa constantemente lo que ocurre delante del vehículo. A diferencia del ojo humano, que puede distraerse o cansarse con el paso del tiempo, este sistema mantiene una atención permanente sobre la carretera. Gracias al uso de inteligencia artificial, la cámara es capaz de reconocer vehículos, peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía con gran fiabilidad, incluso en situaciones de tráfico complejo o cuando la visibilidad es reducida.
Así funciona la cámara del OMODA 5 SHS-H
Esta cámara multifunción de última generación que incorpora el OMODA 5 SHS-H es capaz de interpretar el entorno de la carretera mediante tres rutas de procesamiento simultáneas, diseñadas para mejorar la detección de objetos, la anticipación y la seguridad en todo tipo de escenarios.
En una primera fase, el sistema se encarga de reconocer lo que ocurre delante del vehículo, identificando de forma rápida y fiable a otros coches, peatones o ciclistas. Esta capacidad permite al coche saber qué tipo de elemento tiene delante y reaccionar de forma adecuada, ayudando al conductor a anticiparse a posibles situaciones de riesgo durante la conducción.
En segundo lugar, la cámara analiza la forma de la carretera y su entorno, interpretando el movimiento para detectar elementos que marcan los límites de la vía, como bordillos o márgenes. Incluso cuando las líneas del carril no están claramente visibles, el sistema es capaz de entender por dónde debe circular el vehículo, ofreciendo una mayor seguridad en tramos urbanos, carreteras secundarias o zonas con señalización deteriorada.
Por último, el sistema utiliza inteligencia artificial para analizar la imagen de manera detallada y diferenciar las zonas por las que se puede circular de aquellas que no lo son, así como para detectar obstáculos en la calzada. Gracias a esta capacidad de interpretación continua, el vehículo puede orientarse con mayor seguridad en entornos complejos y mantener una conducción más estable y predecible en todo momento.